Bibliotecas y mi colección de libros

jueves, 24 de enero de 2013

Esnob; y El libro de los esnobs

Esnob

Dibujo a pluma, vista frontal ligeramente de lado, aire satisfecho, aspecto cuidado, postura recta, con un libro en la mano, mesa cubierta con un amplio mantel, un vaso en la mano y una botellita. Un esnob «respetable», Sydney Scraper, «el más plácido, el más educado y el más dulce de los esnobs» (Cap. VI).

Esnob​, un vocablo de origen inglés, es, según el Diccionario de la RAE, una "persona que imita con afectación las maneras, opiniones, etc. de aquellos a quienes considera distinguidos" o de clase social alta para aparentar ser igual que ellos. Su plural es «esnobs».

Generalmente un esnob posee la tendencia de querer pertenecer a la élite, los esnobs tienden a reproducir el comportamiento de una clase social o intelectual a la que consideran superior. Muchas veces imitan las características de esta clase, ya sea en el lenguaje, los gustos, las modas y estilos de vida. Al mismo tiempo tratan con desprecio a los que consideran inferiores. Esta forma de mimetismo social, definida por primera vez por William Makepeace Thackeray, fue analizada por sociólogos como Thorstein Veblen o Norbert Elias.

Etimología

Desconociéndose el origen de este término, se imaginó la siguiente etimología, de la que, por ejemplo, se hizo eco Ortega y Gasset: «snob» sería la contracción de la expresión latina «sine nobilitate», porque «en Inglaterra las listas de vecinos indicaban junto a cada nombre el oficio y rango de la persona. Por eso, junto al nombre de los simples burgueses aparecía la abreviatura “s. nob.”, es decir, “sin nobleza”. Este es el origen de la palabra “snob”.»​ Sin embargo, investigaciones modernas desestiman esta teoría.

Historia

El sentido moderno de la palabra se estableció a mediados del siglo XIX, gracias a una serie de artículos publicados por William Makepeace Thackeray en la revista Punch bajo el título «The Snobs of England by One of Themselves» (en castellano: «Los esnobs de Inglaterra por uno de ellos»), y posteriormente editados como libro en 1848. En palabras de Thackeray, «aquel que admira mezquinamente cosas mezquinas, no es más que un snob».
El primer uso que se registra de «snob» indicando a una persona que desprecia a quienes considera de clase inferior a la suya aparece en 1911 en una obra de George Bernard Shaw.
Aunque hay pocos estudios serios al respecto, el esnobismo puede tener una función social en el individuo de superación intelectual que puede llevarlo a un resultado positivo y atenuar la carga peyorativa del término.
En 1990, la Academia Española recogió la forma «esnobismo», proponiendo el sustantivo «esnobista», que no presentaba las dificultades fonológicas y morfológicas del comienzo en s líquida y la terminación /b/.

El libro de los esnobs

El libro de los esnobs, por uno de ellos, en inglés The Book of Snobs, by One of Themselves, es un libro de William Makepeace Thackeray  (1811-1863), novelista inglés de la época victoriana, publicado en 1848. El libro contiene una serie de artículos semanales publicados en Punch bajo el título «Los esnobs de Inglaterra, por uno de ellos» («The Snobs of England, By One of Themselves»), obra escrita bajo pseudónimo cuyo protagonista se llama Snob. Se trata, pues, de las confesiones o las memorias de un esnob.
Thackeray, todavía reacio a reconocer su autoría, se esconde bajo seudónimos, lo que relaciona el Libro de los snobs con su producción anterior (lo firmaría con su nombre más tarde, tras la segunda edición de La suerte de Barry Lyndon, en 1856). Ya existían Yellowplush, Wagstaff, el mayor Fitz-Boodle, Titmarsh, Deuceace;N 1​pues he aquí el Sr. Snob que representa al tonto y a su opuesto, el anti-tonto, puesto que los denuncia al ser «uno de ellos».

En El libro de los esnobs Thackeray hace un inventario de los diferentes grupos sociales en Inglaterra y en el extranjero, principalmente en Francia, así como de diversos tipos de hombres de quienes muestra con humor y virtuosismo que son víctimas la misma enfermedad, el esnobismo. Este mal endémico adopta muchas formas, pero todas se basan en los mismos antivalores que Thackeray resume en dos frases: «give importance to unimportant things» («dar importancia a cosas sin importancia»), y también «meanly admire mean things» («admirar mezquinamente cosas mezquinas»).
En el momento de su publicación el libro fue acogido de diferentes formas. Aparte de Anthony Trollope que lo defendió ardientemente, pocos colegas escritores lo elogiaron. Fue considerado demasiado virulento e iconoclasta. Sin embargo, la moral defendida por Thackeray, convertido a veces en un auténtico predicador, está llena de sentido común; a pesar de la sátira, a menudo feroz, que ejerce en contra de las sociedades inglesa y francesa, y de la humanidad en general, los valores que sustentan la arquitectura de su pensamiento remiten a un humanismo más bien benevolente y profundamente enraizado en la fe cristiana.


El Libro de los esnobs contribuyó en gran medida a dotar a la palabra «snob» del significado que tiene hoy y a aclarar su noción,​convirtiéndose la publicación de la obra, según el historiador de las ideas Frédéric Rouvillois, en «el acta de bautismo del esnobismo»

La aportación de Thackeray
William Makepeace Thackeray en la época de El libro de los esnobs.

Thackeray es el primero en reconocer que la palabra «snob» «[...] no la podemos definir. No podemos decir lo que es [...] pero sabemos lo que es. [...] Una bonita palabra redondita, compuesta solamente por tres letras, con un sonido sibilante al principio, lo justo para darle chispa [...]». Y David Masson, en 1859, va más allá cuando escribe: «Para el señor Thackeray [...] está fuera de toda duda que el esnobismo es algo malo, pero es un poco difícil saber exactamente lo que es [...]».​ La explicación según la cual se derivaría de la abreviación de «sine obolo» («pobre», «sin un duro»), o «sine nobilitate» («sin nobleza») (en Cambridge, en efecto, los hijos de las familias aristocráticas se inscribían con la mención «fil/nob» [«filius nobilitatis»] mientras que los plebeyos figuraban como «s/nob» [«sine nobilitate»]) es hoy muy discutida.

Esta explicación es la misma de Ortega y Gasset. Según el filósofo español, el uso de la palabra «snob» procede de la contracción del término «sine nobilitate», explicando que «en Inglaterra las listas de vecinos indicaban junto a cada nombre el oficio y rango de la persona. Por eso, junto al nombre de los simples burgueses aparecía la abreviatura “s. nob.”, es decir, “sin nobleza”. Este es el origen de la palabra “snob”».

Según el Diccionario Larousse, la palabra «snob», o «snab», se refiere al cobbler («zapatero»), oficio considerado despreciable en la época.​ El Shorter Oxford English Dictionary afirma que la palabra tiene un origen oscuro de jerga, sin relación alguna con «nob». Agrega que se halla por primera vez en 1781 para evocar un shoemaker («zapatero»), antes de que aparezca en el argot de Cambridge para referirse a un townsman («habitante de la ciudad», «burgués» ), por oposición a «gownsman» («estudiante o universitario que llevaba la toga», «hombre de leyes»).20​ En 1831 se utilizaba en el lenguaje de argot para designar a una «persona perteneciente a las clases más bajas de la sociedad y que no puede pertenecer a la clase alta ni a la nobleza». En 1838 señala a un individuo «de poca o ninguna educación ni de buen gusto, [una] persona vulgar y sin discreción».21​ En 1848, según el New English Dictionary, El libro de los esnobs da a la palabra un sentido activo por primera vez: el snob es alguien que quiere hacer creer que pertenece a una clase superior, pero en 1859 el sentido vuelve a cambiar para tomar el de «amarillo» («blackleg»), definición retomada por el Shorter Oxford English Dictionary (p. 1931). Hoy en día, se ha vuelto a la acepción que le otorgó Thackeray.22​

Así pues, la palabra «snob», cuya acepción enriqueció considerablemente, no fue creada por él. Tampoco acuñó la palabra «snobbery» («esnobismo»), que encontramos ya con el sentido de «baratija», particularmente en la frase «the snobbery of Brumagen» («la baratija de Birmingham»).N 6​ Ni mucho menos inventó la palabra «snobbish», que se encuentra en Dickens en 1840, retomada en La pequeña Dorrit en 1857,23​ ni «snobby», empleado por la señora Gore (Catherine Grace Frances Gore [Moody] [1799-1861]) en sus Sketches of English Character (1846) en el sentido de «ostentatious» («ostentoso»), obra que Thackeray parodió en Punch bajo el título de Lords and Liveries by the author of Dukes and Dejeuners (Punch, 12 al 18 de junio de 1847).24​ En cambio, fue él quien realmente creó las palabras o expresiones derivadas que se encuentran diseminadas a lo largo de El libro de los esnobs: «snob-ore» («veta de snob»), «snob-land» («tierra de snob»), «snobbishness» («esnobismo»),N 7​ «snobishly» (con una sola «b»: «al modo snob»), «snobling» («descendiente de snob») «snobographer» («esnobógrafo»), «snobography» («esnobografía»), «snobology» («esnobología»).25​

La contribución de Thackeray fue, pues, llenar una palabra dialectal, estudiantil y mundana con una connotación moral. Con él, el snob se convirtió en una persona «moralmente despreciable».26​ En ese sentido, permanece lo suficientemente cerca de la palabra «cad» tal como se utiliza hoy, como, por ejemplo, en la expresión «He is not a gentleman, he is a cad» («No es un caballero, es un patán»).


Para los franceses, sin embargo, la palabra «snob» designa más específicamente al esclavo de la moda y de las convenciones de una vida artificial. En ese sentido, el esnob aparece como un tonto, pero de una especie particular: el que se muestra a sí mismo para ser visto y para decir que ha estado «allí», que quiere dar la impresión de pertenecer a una clase superior a la suya; «quien no hace sino lo que cree chic; quien exhibe una opinión que no es la suya, solo porque está de moda; quien, con afectación, acomoda su juicio al de la mayoría; quien se viste de esta o aquella manera para imitar a algún gran personaje. ¿No es eso exactamente lo que entendemos por “snob”? Esta no es sino una variedad del snob de los ingleses».27​ Émile Faguet, en un estudio de los Annales politiques et littéraires, destacó este cambio de sentido en Francia con respecto a la acepción inglesa,28​ y un escritor como Camille Mauclair (1872-1945) considera al snob como un fatuo y un tonto, por ejemplo, cuando estigmatiza a los esnobs en cuestión de música, esos estetas que proclaman su desprecio por la emoción lírica so pretexto de la crítica científica: «Insensibles a la gran musa, escribe, solo prestaban atención a los procedimientos. Allí donde mi corazón se desgarraba, la voz susurrante de mis compañeros cuestionaba la idoneidad de un acorde de séptima»

miércoles, 23 de enero de 2013

El Quijote y el Arte


Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; 

PICASSO
El posible hallazgo del célebre dibujo en tinta china podría constituir una de las noticias más resonantes en el arte de los últimos años.
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La historia que se cuenta sobre esta ilustración es que Pierre Daix, amigo de Picasso, le pidió que pintara un dibujo para la revista Les Lettres Francaises en el 350 aniversario de la publicación del Quijote. La revista se publicó el 10 de agosto 1955. Picasso hizo la ilustración en el mismo momento en que su amigo se lo pidió y que se inspiró en una estatua que vio o compró, un artista desconocido. Se trataba de una estatua de clavos, tuercas y tornillos. 
Don Quijote y Sancho destacan contra un fondo blanco hay un sol en la esquina y molinos de viento por todas partes. Don Quijote aparece delgado sobre su caballo, Rocinante, que está tan flaco como su dueño. A la izquierda, Sancho está encima de su asno, éste parece una gran masa negra al lado de don Quijote. Pareciera que Picasso no tuvo cuidado con esta parte de la ilustración y no pusiera mucha importancia en el dibujo de Sancho. Parece claro que Picasso quería que el espectador se fijase más y pusiera mayor atención en la figura de don Quijote. 
Con su personal estilo y su genio creador, Picasso consiguió dotar a la figura literaria de don Quijote y a la de sus compañeros de aventura de una corporeidad internacional para ser conocido y reconocido, en todo el mundo.

Algunas ilustraciones de Don Quijote hechas por Dalí

La relación de Dalí con Don Quijote ha generado distintas exposiciones. La fascinación del artista catalán por el hidalgo de La Mancha no sólo desembocó en ilustraciones, también hay esculturas como el conocido Quijote sentado. 
Luis Bustamante Robin
La edición de lujo del Quijote ilustrada por Salvador Dalí y anotada por el académico Martín de Riquer.


Luis Bustamante Robin

Luis Bustamante Robin
La obra ha sido publicada por el Grupo Planeta y la Fundación Gala-Dalí con motivo del centenario del nacimiento del pintor y del cuarto centenario de la aparición del Quijote, que se conmemoro en 2005.
La obra reproduce a tamaño real las 38 acuarelas y dibujos más 5 bocetos que Dalí realizó hacia 1945 sobre la primera parte del Quijote. Durante esa época, el artista vivía en Nueva York, leía vorazmente, trabajaba en cine y teatro e ilustró, entre otras obras, los Ensayos de Montaigne, según explicó la comisaria del Año Dalí, Montse Aguer.
Cada uno de los 998 ejemplares editados ha sido cosido artesanalmente. Dentro de un estuche de 12 kilos de peso hay dos volúmenes: uno contiene las dos partes de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, según sus primeras ediciones (1605 y 1615) y con las notas de Riquer; el otro, titulado Estudios, presenta un análisis del Quijote por el propio filólogo, y otro sobre el pintor y sus ilustraciones a cargo de Montse Aguer, la directora del Centro de Estudios Dalinianos.
Las planchas de las 43 ilustraciones, cuya fidelidad ha sido vigilada por los expertos de la fundación -los originales se conservan en el Teatro-Museo Dalí de Figueres-, se han destruido tras la edición. Para reproducir con exactitud los detalles y colores se han utilizado planchas de última generación, y se han encolado las láminas manualmente, con su correspondiente numeración y el logotipo de la Fundación Gala-Salvador Dalí.

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DESCRIPCION:
Estuche 

Estuche protector, fabricado a mano, forrado en tela dorada de algodón
Reforzado en madera y forrado en el interior
En el interior, dispone en la parte inferior de una bandeja extraíble en la que se ubica el Libro de Estudios
Peso total de la obra: 12 kg

El Quijote 

Número de páginas: 672
Tapa forrada en tela aterciopelada con estampaciones en oro y negro
El estampado de la tapa reproduce un detalle de uno de los dibujos de Dalí para el Quijote y la firma de Dalí
Edición anotada de Martín de Riquer, con los textos íntegros de 1605, para la primera parte, y de 1615, para la segunda
Papel del texto: Corolla Antique Premiun, de Fedrigoni
Texto impreso a 3 tintas
43 ilustraciones facsimilares en papel Chromomat, impresas a 5 tintas
Láminas pegadas manualmente
Cosido artesanal del volumen
Cinta de lectura en seda dorada
Formato: 37 x 37 cm

Libro de Estudios 

Número de páginas: 192
Forrado en tela dorada con estampaciones en rojo y negro

Incluye los comentarios de las ilustraciones realizadas por Dalí y fotografías del artista
Formato: 24 x 24 cm





Una extraordinaria edición de la inmortal obra de Cervantes, con las reproducciones facsimilares de las acuarelas y los dibujos que Dalí realizó fascinado por la personalidad de Don Quijote, una nueva perspectiva del texto de Cervantes con imágenes inolvidables, llenas de fantasía, de magia, de ingenio… 
Con motivo del Año Dalí en 2003 y del IV centenario de la aparición de El Quijote, Artika y la Fundación Gala-Salvador Dalí presentan la plasmación creativa de un gran genio inspirado por uno de los libros más importantes de la literatura. 
Dalí, desde su particular visión, sitúa a Don Quijote en el extraordinario mundo daliniano, los pasajes cervantinos se enriquecen con la iconografía propia del pintor, con elementos explicados con precisión, formas arquitectónicas, figuras, hormigas, guijarros, formas esbozadas en espiral. Son intensas anécdotas que revitalizan las escenas. 
El volumen, cosido artesanalmente y con tapas aterciopeladas en rojo, recoge las láminas ilustradas por el artista ampurdanés y el texto íntegro de la obra tal y como se editó en el siglo XVII, junto a las anotaciones del reconocido filólogo Martín de Riquer. 
Varios especialistas nos adentran en el complejo mundo creado por Cervantes y profundizan e interpretan los trazos y composiciones de Dalí para tener una visión global. Todo ello reunido en un libro de Estudios que, cual tesoro que es, queda recogido secretamente en el interior de un estuche forrado en tela dorada.

edición
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Encuadernación de lujo: forrada en tela aterciopelada con estampaciones en oro y negro, cinta de lectura en seda dorada. Acompañada por un volumen de Estudios: 240 x 240 mm. 192 p. 5 fotografías de Dalí. Todo ello en un una caja. Para el texto del Quijote se ha tomado como base la edición anotada de Martín de Riquer. Estamos ante una edición de El Quijote exclusiva.
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Cada ejemplar mide 370x370 milímetros, está impreso a tres tintas y encuadernado en terciopelo rojo. Montse Aguer contó que el padre de Dalí anunció a su hijo por carta que el Quijote permitiría que sus "facultades sobresalieran extraordinariamente". 
En la reunión de los dos genios, Dalí pinta un Quijote fiel a la obra, pero a la vez muy original y distinto al que han pintado otros artistas (Gustavo Doré, Teodoro Miciano, Antonio Saura...). "Dalí vuelca muchos elementos de su iconografía particular: formas arquitectónicas neoclásicas, figuras en espiral, cipreses, hormigas, piedras...", dijo Aguer.

Don Quijote de la Mancha primera edición ilustrada Montaner y Simón.


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Primera edición. 2 tomos. La edición barcelonesa del Quijote de Montaner y Simón Editores, que sale a la luz en 1880, es una de las más lujosas del siglo XIX. Sus dos tomos en folio, en excelente papel y mejor impresión, se adornan con las 44 cromolitografías a toda página firmadas por Ricardo Balaca y Luis Pellicer, y 252 cabeceras y remates xilográficos, grabados por maestros como J. Gómez, Smeeton, Tilly, Sadurní y Martí.
 Como había sucedido y sucederá con tantos artistas y editores que se acercan al Quijote, Ricardo Balaca no puede ver terminado su trabajo, ya que le sobrevino la muerte cuando sólo tenía la mitad de las estampas realizadas. Sigue de cerca el texto fijado por Hartzenbusch en 1863, con la consiguiente separación de la voluntad cervantina. El retrato de Cervantes que aparece al inicio de la edición fue grabado por B. Maura, uno de los maestros grabadores más importantes del momento.

Mundo de hielo y fuego

Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Patricio ernesto Hernández Jara;  Demetrio Protopsaltis Palma; 


Una visita ilustrada a los Siete Reinos y al mundo de Juego de tronos. El mundo de hielo y fuego es un trabajo de documentación titánico que abarca desde la Era del Amanecer hasta la Edad de los Héroes; desde la llegada de los primeros hombres hasta el desembarco de Aegon el Conquistador, la Danza de los Dragones y la rebelión del rey Robert. Un verdadero tratado elaborado a partir de todas las fuentes disponibles: libros y pergaminos de la biblioteca de la Ciudadela, canciones y tradiciones populares, textos sagrados de la Fe y el conocimiento arcano de brujos y magos. 
Desde que George R. R. Martin empezó a publicar Canción de hielo y fuego, huestes de lectores apasionados por la saga se han volcado en recopilar todos los datos disponibles en las novelas... y fuera de ellas. Elio M. García, Jr., y Linda Antonsson, con la colaboración del propio Martin, han venido organizando toda esa información en la web Westeros.org, que se ha convertido en la fuente de referencia esencial de todo lo relacionado con la genial creación del autor. El mundo de hielo y fuego recoge ese trabajo en un compendio exhaustivo de la historia de Poniente y de las tierras de más allá del mar Angosto.

Contenido
Prefacio
Historia Antigua
La Era del Amanecer
La llegada de los primeros hombres
La Edad de los Héroes
La Larga Noche
El auge de Valyria
Los hijos de Valyria
La llegada de los ándalos
Diez mil barcos
La Maldición de Valyria
El reinado de los dragones
La Conquista
Los Reyes Targaryen
Aegon I
Aenys I
Maegor I
Jaehaerys I
Viserys I
Aegon II
Aegon III
Daeron I
Baelor I
Viserys II
Aegon IV
Daeron II
Aerys I
Maekar I
Aegon V
Jaehaerys II
Aerys II
La caída de los dragones
El año de la falsa primavera
La rebelión de Robert
El fin
El glorioso reinado
Los Siete Reinos
El Norte
Los Reyes del Invierno
Los clanes de las montañas
Los hijos de la piedra de Skagos
Los lacustres del Cuello
Los señores de Invernalia
Invernalia
El Muro y más allá
La Guardia de la Noche
Los salvajes
Las Tierras de los Ríos
La casa Tully
Aguasdulces
El Valle
La casa Arryn
El Nido de Águilas
Las Islas del Hierro
Coronas de pecios
Los Reyes del Hierro
La sangre negra
Los Greyjoy de Pyke
El Kraken Rojo
Las antiguas costumbres y las nuevas
Pyke
Las Tierras del Oeste
La Casa Lannister bajo el reinado los dragones
Roca Casterly
El Dominio
Garth Manoverde
Los reyes de la casa Gardener
Los ándalos en el Dominio
Antigua
La casa Tyrell
Altojardín
Las Tierras de la Tormenta
La llegada de los primeros hombres
La casa Durrandon
Los ándalos en las Tierras de la Tormenta
La casa Baratheon
Los hombres de las Tierras de la Tormenta
Bastión de Tormentas
Dorne
La Ruptura
Los reinos de los primeros hombres
La llegada de los ándalos
La llegada de los rhoynar
Extrañas costumbres del sur
Dorne contra los dragones
Lanza del Sol
Más allá de los Reinos del Ocaso
Otras tierras
Las ciudades libres
Lorath
Norvos
Qohor
Las hijas pendencieras: Myr, Lys y Tyrosh
Pentos
Volantis
Braavos
Más allá de las ciudades libres
Las Islas del Verano
Naath
Las islas Basilisco
Sothoryos
Las praderas
El mar de los Escalofríos
Ib
Al este de Ib
Los Huesos y más allá
Yi Ti
Las llanuras de los jogos nhai
Leng
Asshai de la Sombra
Epílogo
Apéndices
Linaje Targaryen
Linaje Stark
Linaje Lannister
Reinados de los monarcas

Presunto Inocente

Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Patricio ernesto Hernández Jara;  Demetrio Protopsaltis Palma; 

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Presunto Inocente, publicado en 1987, es la primera novela de Scott Turow. Cuenta la historia de un fiscal acusado del asesinato de su compañera. Está contada en primera persona por el propio acusado, Rusty Sabich. La historia, como en muchas de las novelas de Scott Turow, tiene lugar en el ficticio Condado de Kindle.

La novela comienza con el descubrimiento de Carolyn Polhemus muerta en su apartamento. El abogado de distrito asigna el caso del asesinato a Rusty Sabich, fiscal y ex-compañero de trabajo de Carolyn. La historia se complica con el hecho de que Rusty era, además, ex-amante de Carolyn. A lo largo de la novela, se descubre la relación entre ambos y la búsqueda del asesino por parte de Rusty.
Algunos de los personajes menos importantes de la novela también aparecen en las posteriores novelas de Turow.

Si el lector revisa las listas de los libros más vendidos y buscados durante los últimos meses en países como Estados Unidos, España, Argentina, Chile, Venezuela, Brasil, Francia y otros más, encontrará siempre un título, "Presunto inocente". Se trata de la primera novela escrita por un abogado llamado Scott Turow, un joven norteamericano que escribe bien y quien, con la historia del asesinato de una hermosa, rubia y fácil mujer, pone al descubierto las turbias relaciones que existen entre la justicia, el sexo y el poder político.
El protagonista, Rusty Sabich, ayudante jefe del fiscal del condado de Kindle, es también el narrador de esta novela. Ambicioso, bien casado en apariencia, convertido en la mano derecha del fiscal general, Raymond Horgan, y dispuesto a limpiar la ciudad de tramposos y delincuentes, en plena época electoral se halla parapetado en medio de una campaña de deslealtades y zancadillas, y es encargado de llevar la investigación de un caso que parece fácil pero el cual, poco a poco, se convierte en una brasa ardiente para todos: es que han asesinado y aparentemente violado a Carolyn Polhemus, la bella ayudante del fiscal, una mujer que era capaz de desatar los peores instintos y cuyo cadáver, encontrado en su apartamento, se convierte en símbolo de la violencia peligrosa que rodea a todos, grandes y chicos.
La novela, publicada en castellano por "Mondadori" (convertida en la niña bonita de las editoriales europeas por la calidad de sus autores y obras, al lado de Versal y Alfaguara), es la reconstrucción paso a paso de esa investigación. También, es un descenso al infierno de la justicia norteamericana (otro autor, Tom Wolfe, lo acaba de hacer con "La hoguera de las vanidades") a través de esta investigación, que equivale a destapar una alcantarilla que ocultaba lo peor de jueces, abogados, policías, políticos, alcaldes, funcionarios, periodistas y otros personajes oscuros que intentan sacarle ventaja a la muerte de esa muchacha.
El cargo de fiscal general del condado es uno de los más apetecidos por todo el manejo de recursos y personas que representa. Raymond Horgan, cansado y recién separado de su esposa después de 30 años de vivir juntos, ha decidido hacerse reelegir y su principal oponente, Nico Della Guardia, hasta hace unos meses uno de sus ayudantes principales (expulsado de la oficina por Sabich, el narrador por desleal y corrupto), emplea las peores armas políticas y personales para atajarlo. Es una campaña sucia que está siendo manipulada en la sombra por el alcalde y otros políticos. Justo cuando faltan pocas semanas para las elecciones, se presenta este asesinato. Sabich recibe la orden perentoria de aclararlo todo, de apresar al responsable y poco a poco, gracias a los manejos de sus rivales, aparece como el principal sospechoso. 
Lo que viene enseguida es el espectáculo sangriento y deprimente de un grupo de profesionales, gente bella e importante, que se destrozará mutuamente, se insultará, engañará y atacará en los peores términos, usará las armas más innobles mientras el mismo narrador, sumergido en ese mar de lodo hasta el cuello, intentará defenderse con el único recurso que le queda: buscar la verdad mientras todas las pistas conducen a su relación amorosa y apasionada con la muchacha asesinada, conducen al pasada turbulento de una mujer que utilizó el sexo y el dinero para escalar los tramos más difíciles del aparato judicial. 
Bien escrita, llena de sorpresas y repleta de personajes brillantes y sórdidos, la novela tiene la eficacia, el ritmo, el lenguaje y sabre todo, la excitación de esas series policíacas de la televisión. El protagonista, a quien todos quieren ver en la cámara de ejecución como responsable de haber gozado con el cuerpo de una mujer que muchos deseaban, no es inocente. Admite la responsabilidad moral y en medio del desenfreno reinante, aparece como uno de los más capacitados para analizar, condenar y mirar de nuevo el caos y la basura que lo rodea. No es un héroe. No es un santo. 
Simplemente forma parte de un sistema judicial corrupto y cuando lo acosen, tendrá que emplear las mismas armas despreciables de los demás. Y en esa muestra de fuerzas desequilibradas, será donde la novela alcance su mayor ferocidad e interés. 
Poco a poco las piezas son encontradas, reunidas y expuestas en ese juicio que llamará la atención por la importancia de los personajes. Los fiscales, sus asistentes, los abogados los investigadores, los policías, un forense japonés que está demasiado implicado y hasta la esposa del acusado, forman parte de ese circo del que todos salen destrozados, sin ganar ni perder, aunque la verdad sólo llegue a manos del narrador en las últimas páginas, sorprendiendo al más avezado de los lectores de novelas policíacas, dándole un giro imprevisto a una historia que descubre los hilos secretos de una trama vergonzosa y pestilente. Hasta el punto que los abogados y jueces norteamericanos tienen este libro entre sus favoritos porque relata una historia sobre personajes que ellos conocen bien, demasiado bien. 

¿Quién mató a Carolyn, quién la violó, por qué están rotas las ventanas, por qué el recién elegido fiscal quiere hundir a su antiguo compañero de trabajo, por qué ha desaparecido un vaso que es evidencia clave en el juicio, por qué la esposa del ayudante del fiscal resiste estóicamente, por qué el forense entrega un informe falso sobre el semen encontrado en el cadáver, por qué todos quieren acabar con el protagonista, por qué esta novela es una de las más leídas y vendidas en los últimos meses?

jueves, 10 de enero de 2013

Frases de Canciones de Hielo y Fuego

Canción de hielo y fuego es una multipremiada serie de novelas y novelas cortas de fantasía épica escritas por el novelista y guionista estadounidense George R. R. Martin. Martin comenzó a escribir la serie en 1991 y el primer tomo se publicó en 1996. Originalmente planeada como una trilogía, actualmente se espera que la serie sea una heptalogía, ya que tiene cinco tomos publicados y dos más planeados.

Juego de Tronos

-Un Lannister siempre paga sus deudas. Casa Lannister
—¿Un hombre puede ser valiente cuando tiene miedo?(Bran Stark)
—Es el único momento en que puede ser valiente. (Bran y Ned Stark)
-Dime, Ned, ¿de qué sirve llevar corona? Los dioses se burlan de las plegarias de reyes y pastores por igual. Robert Baratheon
—Silenciosa como una sombra. Tranquila como las aguas en calma. Rápida como una serpiente. Veloz como un ciervo. Fiera como un carcayú. El hombre que teme la derrota ya ha sido derrotado. El miedo hiere más que las espadas. (Enseñanzas de Syrio Forel a Arya)

—La sangre de los primeros hombres corre todavía por las venas de los Stark, y creemos que el hombre que dicta la sentencia debe blandir la espada. Si le vas a quitar la vida a un hombre, tienes un deber para con él, y es mirarlo a los ojos y escuchar sus ultimas palabras. Si no soportas eso, quizá es que ese hombre no debe morir.El gobernante que se esconde tras ejecutores a sueldo olvida pronto lo que es la muerte. (Eddard Stark)

—¡Ned! ¡Cómo me alegro de verte! ¡Sigues igual, no sonríes ni aunque te maten! (Robert Baratheon)

—Por cierto, si me sigues tratando con tanta formalidad, haré que te corten la cabeza y la claven en una pica. Entre nosotros hay mucho más que esas tonterías. (Robert Baratheon)

—Me preocupa más el bienestar de mi sobrino que el orgullo de un Lannister.
—Eso es porque no duermes cada noche con una Lannister. (Eddard Stark y Robert Baratheon)

—Supongo que te preguntarás por qué he venido a Invernalia después de tanto tiempo.
—Sin duda por el placer que te produce estar conmigo. (Robert Baratheon y Eddard Stark)

Un bastardo tiene que aprender a fijarse en todo, a descubrir las verdades que la gente oculta tras los ojos.

—Hace tiempo descubrí que se considera de mala educación vomitar encima de tu hermano. (Tyrion Lannister)

—¿Te he ofendido? Lo siento. Los enanos no necesitamos tener tacto. Generaciones de bufones con trajes de colorines me dan derecho a vestir mal y a decir todo lo que se me pase por la cabeza. Pero eres el bastardo. (Tyrion Lannister)

—Permite que te dé un consejo, bastardo. Nunca olvides qué eres, porque, desde luego, el mundo no lo va a olvidar. Conviértelo en tu mejor arma, así nunca será tu punto débil. Úsalo como armadura y nadie podrá utilizarlo para herirte. (Tyrion Lannister)

—¡Enviaré un perro para matar a otro perro! Son una auténtica plaga en Invernalia, los Stark no lo notarán si les falta uno.
—Lamento no estar de acuerdo, sobrino. Los Stark saben contar hasta seis, a diferencia de algunos príncipes que conozco. (Joffrey y Tyrion)

Tyrion se preguntó durante un momento cómo sería tener un hermano gemelo, y pensó que prefería no saberlo. Ya era bastante duro enfrentarse a sí mismo cada mañana en el espejo. La sola idea de ver a alguien como él era aterradora. (Tyrion Lannister)

—¡Mi querido hermano, espero que no estés pensando vestir el negro!
—¿Cómo, hacer yo voto de celibato? Las putas se morirían del disgusto desde Dorne a Roca Casterly. No, lo único que quiero es subirme al Muro y mear por el borde del mundo. (Jaime y Tyrion Lannister)

—Ese niño, si sobrevive, será un lisiado. Peor que un lisiado. Un ser grotesco. Prefiero mil veces una muerte limpia.
—Manifiesto mi más profundo desacuerdo, en nombre de todos los seres grotescos del mundo. ¡La muerte es tan... definitiva! Mientras que la vida está llena de posibilidades. (Jaime y Tyrion Lannister)

—Estoy convencido de que encontrarás algún lugar donde meterme. No sé si te habrás dado cuenta, pero soy muy pequeño. (Tyrion Lannister)

—Mi mejor arma está en el cerebro. Mi hermano tiene su espada, el rey Robert tiene su maza, y yo tengo mi mente... Pero una mente necesita de los libros igual que una espada de una piedra de amolar, para conservar el filo. Por eso leo tanto, Jon Nieve. (Tyrion Lannister)

—Hasta un niño feo y deforme puede mirar el mundo desde arriba si va a lomos de un dragón. (Tyrion Lannister)

—Ésos son tus nuevos hermanos, Jon Nieve, ¿te gustan? Campesinos hoscos, deudores, cazadores furtivos, violadores, ladrones y bastardos como tú. Todos acabáis en el Muro, vigilando por si aparecen grumkins, snarks y todos los monstruos con los que te asustaba tu ama de cría. Lo bueno es que los grumkins y los snarks no existen, así que como trabajo no es muy peligroso. Lo malo es que se te congelarán los huevos, pero como de todos modos no te dejan tener hijos tampoco importa mucho. (Tyrion Lannister)

—¿Por qué me ha atacado?
—A lo mejor ha pensado que eras un grumkin.
—Oh, dioses. Sí, me imagino que tengo pinta de grumkin. ¿Qué hará entonces con los snarks?
—Mejor que no lo sepas. (Tyrion Lannister y Jon Nieve)

—Quiero responder. Vuestro casco luce astas doradas, mi señor. El venado es el emblema de la Casa real. El rey Robert tiene dos hermanos. Por vuestra juventud sólo podéis ser Renly Baratheon, señor de Bastión de Tormentas y consejero del rey, y así os llamo.
—Por su juventud sólo puede ser un mequetrefe engreído, y así lo llamo yo. (Sansa Stark y Ser Barristan)

—Se acabó. Hay un límite para la ineptitud que puedo soportar en un día. Si alguna vez nos atacan los Otros, ruego a los dioses que tengan arqueros, porque no servís más que para detener las flechas. (Thorne)

—Si había de estar solo, convertiría la soledad en su armadura.

—Me has roto la muñeca, bastardo.
—Si me lo pides por favor, te rompo la otra. (Grenn y Jon Nieve)

—Siempre nos dejas mal.
—Ya estabais mal antes de que os conociera. (Sapo y Jon Nieve)

—Las palabras no convierten a tu madre en una ramera. Es lo que es, y nada de lo que diga Sapo lo puede cambiar. Y por cierto, las madres de algunos de nuestros hombres sí eran rameras. (Donal Noye)

—Sí. Frío, duro y cruel. Así es el Muro, y así son los hombres que lo patrullan. Nada que ver con los cuentos que te contaba tu niñera. Nosotros nos meamos en los cuentos y también en la niñera. (Donal Noye)

—No son mis hermanos. Me detestan porque soy mejor que ellos.
—No. Te detestan porque te comportas como si fueras mejor que ellos. Te miran y ven a un bastardo criado en un castillo que se comporta como un señor. No eres ningún señor. Recuérdalo siempre. Tu apellido es Nieve, no Stark. Eres un bastardo y un matón. (Jon Nieve y Donal Noye)

—¿Por qué será que, en cuanto un hombre construye un muro, inmediatamente su vecino quiere saber qué hay al otro lado? (Tyrion Lannister)

—¿Preferirías que te llamaran el Gnomo? Si dejas que se den cuenta de que sus palabras te hacen daño, jamás te librarás de las burlas. Si te ponen un mote, recógelo y transfórmalo en tu nombre. (Tyrion Lannister)

—Por aquí no se va a mis aposentos
—¿Quién ha dicho que vayamos a vuestros aposentos? Os llevo a las mazmorras. Una vez allí os cortaré el cuello y emparedaré vuestro cadáver. No hay tiempo para tonterías, Stark. Vuestra esposa espera.
—¿A qué jugáis, Meñique? Catelyn está en Invernalia, a cientos de leguas de aquí.
—¿De verdad? En ese caso, tiene una doble idéntica. Venid, os lo digo por última vez. O no vengáis, y me quedaré yo con ella. (Ned Stark y Meñique)

—Hemos salido del castillo —dijo Ned.
—No hay quien os engañe, ¿eh, Stark? —se burló Meñique—. ¿Qué os ha dado la pista, el sol o el cielo? Seguidme. Hay ranuras talladas en la roca. Por favor, no os caigáis, si os matáis Catelyn no se mostrará nada comprensiva. (Ned Stark y Meñique)

—El Rey caga y la Mano limpia la mierda. (Robert Baratheon)

—«Alas negras, palabras negras»

—Quien hace una pregunta debe ser capaz de soportar la respuesta. (Yoren)
"Todos los pasillos llevan a alguna parte. Si hay una entrada, hay una salida. El miedo hiere más que las espadas" (Narrador, Arya III)

Choque de Reyes

—Los dioses dan con una mano y quitan con la otra (Tyrion Lannister)

—Y las estrellas fueron los ojos de sus lobos, y el viento mismo fue su canción (Rymund de las Rimas)

—«Cuando la gente se muere de hambre, no ve con buenos ojos a los sacerdotes que están tan gordos que no pueden caminar» (Tyrion Lannister)

—Mis consejeros de mayor confianza son un eunuco y un mercenario, y mi dama es una puta. ¿Qué soy yo?» (Tyrion Lannister)

—Los hijos son otro tipo de batalla. Una batalla sin estandartes ni cuernos de guerra, pero no menos violenta. (Catelyn Stark)

—Cuando se juega al juego de tronos sólo se puede ganar o morir. No hay puntos intermedios. (Cersei Lannister)

—«En la vida real, los monstruos vencen» (Sansa Stark)

—«Hemos tenido reyes malvados, y hemos tenido reyes idiotas, pero nunca habíamos sido maldecidos con un malvado idiota por rey» (Tyrion Lannister a Joffrey)

—Hay hombres que dicen ser magos y brujos —lo corrigió el maestre Luwin— En la Ciudadela tenía un amigo que te sacaba una rosa de la oreja, pero no tenía más magia que yo. Oh, sí, hay muchas cosas que no comprendemos. Pasan los años, cientos,
miles, ¿y qué ve un hombre en su vida? Unos pocos veranos, unos pocos inviernos. Miramos las montañas y decimos que son eternas, así nos lo parecen... pero, en el curso del tiempo, las montañas se alzan y caen, cambia el curso de los ríos, mueren estrellas en el cielo y grandes ciudades se hunden debajo del mar. Incluso los dioses mueren. Todo cambia. »Puede que la magia fuera alguna vez una fuerza poderosa en el mundo, pero ya no es así. Lo poco que queda de ella es apenas el jirón de humo que permanece en el aire después de que se consume una gran hoguera, y hasta eso se está desvaneciendo. Valyria era la última brasa y ha desaparecido. Ya no hay dragones, los gigantes están muertos y hemos olvidado a los niños del bosque y toda su sabiduría. »No, príncipe mío. Puede que Jojen Reed haya tenido un par de sueños que él cree que se han hecho realidad, pero no posee el don de la vista verde. No hay hombre vivo que lo posea. (Maestre Luwin)


—Los dragones marcarán la diferencia. (Daenerys Targaryen)

—Y la hierba roja bajo sus pies,
y rojos al viento sus estandartes, y rojo el brillo del sol poniente, que lo bañaba con su luz. —Venid, venid —gritó el gran señor—, que aún tiene hambre mi espada. Y con un grito de rabia salvaje cruzaron el riachuelo como un enjambre... (Rymund el rimas)


—Un Lannister siempre paga sus deudas. (Miembros de la Casa Lannister)

—¿A todos? —se burló—Dime, pajarito, ¿Qué clase de dioses hacen a un monstruo como el Gnomo, o a una retrasada como la hija de Lady Tanda? Si hay dioses,
hicieron a las ovejas para que los lobos pudieran comer carne, y también hicieron a los débiles para que los fuertes jugaran con ellos. —Los verdaderos caballeros protegen a los débiles. —No hay verdaderos caballeros —soltó el Perro con un bufido—, igual que no hay dioses. Si no puedes protegerte a ti misma, muérete y aparta del camino de los que sí pueden. Este mundo lo rige el acero afilado y los brazos fuertes, no creas a quien te diga lo contrario. (Sandor Clegane "El Perro" a Sansa Stark)


—¡Nadie amenaza a Su Alteza ante la Guardia Real!
—No estoy amenazando al rey, ser. Estoy educando a mi sobrino. Bronn, Timett, la próxima vez que Ser Boros abra la boca lo matáis. Eso sí que era una amenaza. ¿Captáis la diferencia? (Tyrion Lannister)


—Dime una cosa, Bronn… Si te ordenara matar a un bebé… a una niña de pecho… ¿Lo harías? ¿Sin preguntas?
—¿Sin preguntas? No. Preguntaría cuánto. (Tyrion Lannister y Bronn)


<<Los niños creen que nada les puede hacer daño -le susurraron al oído sus temores-. Los adultos saben que sí.>> (Theon Greyjoy)

—Si le cortas la lengua a un hombre, no demuestras que estuviera mintiendo: demuestras que no quieres que el mundo oiga lo que pueda decir. (Tyrion Lannister)

—El hacha de un Grajo de Piedra siempre está afilada, y las hachas de Shagga son las más afiladas de todas. Una vez le corté la cabeza a un hombre, y no se dio cuenta hasta que intentó cepillarse el pelo. Entonces se le cayó. (Shagga)

—El amor es un veneno. Un veneno dulce, sí, pero un veneno que mata. (Cersei Lannister)

Algunos de los supervivientes nadaban; algunos de los muertos flotaban; los que llevaban pesadas cotas y armaduras se fueron al fondo, vivos o muertos.

«Si es verdad que cagas oro, padre, ve al retrete y empieza a trabajar» (Tyrion Lannister)

—Porque la noche es oscura-entonaron los demás- y alberga cosas aterradoras.
—Esta cueva también es oscura-dijo el Perro-, pero aquí el único terror soy yo.


—Tan bonita, y tan mala mentirosa. Los perros olfatean las mentiras. Mira a tu alrededor: todo este sitio está lleno de mentirosos, y todos son mejores que tú. (Sandor Clegane "El Perro" a Sansa Stark)

—El árbol de Ned Stark —pensó—, y el bosque de Stark, y el castillo de Stark, y la espada de Stark, y los dioses de Stark. Éste es su lugar, no el mío. Yo soy un Greyjoy de Pyke, nacido para pintarme un kraken en el escudo y navegar por el gran mar salado. Tendría que haberme ido con Asha. (Theon Greygoy)

—Canta, pajarito. Canta si quieres seguir con vida. (Sandor Clegane "El Perro" a Sansa Stark)

Unos siguieron subiendo y murieron. Otros bajaron y murieron. Algunos se quedaron donde estaban. Ésos también murieron.

Sin decir más, se dio media vuelta, y renqueó hacia el banquete, silbando una melodía.
Al abrir la puerta la luz se derramó por el patio y proyectó su sombra contra el suelo. Y allí, por un instante, Tyrion Lannister pareció alto como un rey.


Sintió la nieve en las pestañas, la saboreó en los labios...Era el sabor de Invernalia, el sabor de la inocencia, el sabor de los sueños. (Sansa Stark)

El niño lo promete. ¿lo recordará el lobo? (Jojen Reed)

"Y, por fin, después de cientos de años, la noche cobró vida con la música de los dragones"

—Una bolsa de dragones compra el silencio de cualquiera por un tiempo, pero un dardo disparado con puntería lo compra para siempre. (Petyr Baelish)

—Ser Gregor. Dunsen, Polliver, Chiswyck, Raff el Dulce. Cosquillas y el Perro. Ser Amory, Ser Ilyn, Ser Meryn, el rey Joffrey, la reina Cersei. (Arya Stark)

—Ni en el norte ni en el sur se componen canciones en honor de las arañas. (Lord Varys)

—La noche se avecina, ahora empieza mi guardia. No terminará hasta el día de mi muerte. No tomaré esposa, no poseeré tierras, no engendraré hijos. No llevaré corona, no alcanzaré la gloria. Viviré y moriré en mi puesto. Soy la espada en la oscuridad. Soy el vigilante del Muro. Soy el fuego que arde contra el frío, la luz que trae el amanecer, el cuerno que despierta a los durmientes, el escudo que defiende los reinos de los hombres. Entrego mi vida y mi honor a la Guardia de la Noche, durante esta noche y todas las que estén por venir. (Juramento de la Guardia de la Noche)

—Charláis como urracas y decís las mismas tonterías que ellas. Guardad silencio de una vez. (Stannis Baratheon )

—A los tontos les gustan los tontos. ( Stannis Baratheon)

—Valar morghulis. (Jaqen H'ghar)

Tormentas de Espadas

«—Tres —chilló, dirigiéndose a Chett—, han sido tres, he oído tres. No han tocado tres nunca. Jamás, en miles y miles de años. Tres significa...
—Los Otros.» (Samwell Tarly)

«Creía que Grenn era mi amigo. A los amigos no se les dan patadas. ¿Por qué no me deja en paz? Lo único que necesito es descansar, nada más, descansar y dormir, y tal vez morir un ratito.» (Samwell Tarly)
«Desearía ser el monstruo que ustedes creen que soy.» (Tyrion Lannister)

—Los dioses hicieron la tierra para que todos los hombres la compartieran. Pero luego vienen los reyes con sus coronas y sus espadas de acero y dicen que todo es suyo. Los árboles son míos, dicen, no os podéis comer las manzanas. El arroyo es mío, aquí no podéis pescar. El bosque es mío, nada de cazar. Mi tierra, mi agua, mi castillo, mi hija... No les pongas las manos encima o te las corto, pero a lo mejor si te arrodillas delante de mí te dejo que lo olisquees. Decís que somos ladrones, pero al menos un ladrón tiene que ser valiente, astuto y rápido. Para arrodillarse sólo hacen falta rodillas. (Ygritte)

—La Casa Tyrell perdurará a través de mis hermanos —dijo Ser Loras—. Para el tercer hermano, ni casarse ni procrear es necesario. (Loras Tyrell)

—No es necesario, pero hay quien lo considera un placer. Y el amor, ¿qué?
—Cuando el sol se pone, no hay vela que pueda remplazarlo. (Loras Tyrell y Tyrion Lannister)


—Vos... No habéis debido...
—No he debido esperar tanto tiempo —terminó la frase por ella—. Debí haberos besado en Qarth, en Vaes Tolorro. Debí haberos besado en el desierto rojo, cada día y cada noche. Habéis nacido para que os besen, cada instante. (Daenerys Targaryen y Jorah Mormont)


—Valar morghulis.
—Valar dohaeris. (Arya Stark y el capitán del Hija del Titán)


—No te pido que seas valiente, solo te pido que ocultes tus miedos. (Jon a Samwell)

—Jaime Lannister os envía recuerdos. (Roose Bolton)

Festín de Cuervos

—No te imaginas la mitad de lo que está pasando en Desembarco del Rey, cariño. Cersei va de estupidez en estupidez, ayudada por su consejo de ciegos, sordos e imbéciles. Siempre supe que llevaría el reino a la ruina y se autodestruiría, pero no imaginaba que fuera a darse tanta prisa. Es un desastre. Creía que contaría con cuatro o cinco años de tranquilidad para plantar unas cuantas semillas y esperar a que madurasen ciertas frutas, pero ahora... Menos mal que se me da bien medrar en el caos. La poca paz y orden que nos dejaron los cinco reyes no sobrevivirán mucho tiempo a las tres reinas. (Petyr Baelish)

—¿Quién eres? —le preguntaba todos los días.
—Nadie —respondía ella, que había sido Arya de la Casa Stark, Arya Entrelospiés, Arya Caracaballo... También había sido Arry, Comadreja, Perdiz, Salina, Nan la copera, un ratón gris, una oveja, el fantasma de Harrenhal... (Arya Stark)


—Los varones tienen preferencia.
—¿Por qué? ¿Qué dios lo ha decidido? Yo soy la heredera de mi padre. ¿Tengo que renunciar a mis derechos en beneficio de mis hermanos? (Arianne Martell)


«¿Cuánto vale una corona si un cuervo puede cenar carne de rey?» (Jaime Lannister)

—[...] A ver, amigos míos, decidme, ¿quién conoce más dioses que yo? Dioses de los caballos y dioses del fuego, dioses de oro con ojos de gemas, dioses tallados en madera de cedro, dioses esculpidos en montañas, dioses de puro aire... Conozco a todos los dioses. He visto a sus pueblos ponerles guirnaldas de flores, derramar en su nombre la sangre de cabras, de toros y de niños. He oído como les rezan. A todo lo largo y ancho de este mundo, en un centenar de idiomas, siempre rezan igual. Cúrame la herida de la pierna, haz que esa doncella me quiera, concédeme un hijo varón fuerte. Sálvame, socórreme, hazme rico... ¡protégeme! Protégeme de mis enemigos, protégeme de la oscuridad, protégeme del dolor de tripa, de los señores de los caballos, de los esclavistas, de los mercenarios que hay ante mi puerta. Protégeme del Silencio. —Se echó a reír—. ¿Crees que soy un hombre sin dios? Vamos, Aeron, ¡tengo más dioses que nadie que haya izado una vela! Tú, Pelomojado, sirves a un dios, pero yo he servido a diez mil. Desde Ib hasta Asshai, cuando los hombres avistan mi barco... empiezan a rezar. (Euron Greyjoy)

«Vivimos en tiempos de bestias —reflexionó Jaime—. De leones, lobos y perros rabiosos; de grajos y cuervos carroñeros.» (Jaime Lannister)

—¿Qué es lo que más desea nuestro corazón? —preguntó Arianne, entrecerrando los ojos.
—Venganza. —Hablaba en voz baja, como si temiera que pudieran oírlo—. Justicia. —El príncipe Doran apretó el dragón de ónice con los dedos hinchados y gotosos, y susurró—: Fuego y sangre. (Doran y Arianne Martell)


«Aguja era Robb, Bran, Rickon, su madre y su padre, hasta Sansa. Aguja era los muros grises de Invernalia y las risas de sus habitantes. Aguja era las nieves del verano, los cuentos de la Vieja Tata, el árbol corazón con sus hojas rojas y su rostro aterrador, el cálido olor a tierra de los jardines de cristal, el sonido del viento del norte contra los postigos de su habitación. Aguja era la sonrisa de Jon Nieve» (Arya Stark)

Jaime siempre habia pensado que tres cuartas partes del exito en una justa dependian de la habilidad del jinete. Ser Loras cabalgaba de maravilla y sujetaba la lanza como si hubiera nacido con ella en la mano... cosa que sin duda explicaria el permanente gesto de dolor del rostro de su madre. (Jaime Lannister)

«¿Qué dios loco y cruel le daría ojos a un hombre y luego le diría que los tuviera siempre cerrados, que no contemplara nunca toda la belleza que hay en el mundo? Solo un dios monstruoso, un demonio de la oscuridad.» (Kojja Mo)

«Nunca hay opción buena, Sam, solo una menos dolorosa que las otras.» (Maestre Aemon)
Danza de dragones
«Para ser el rey de los conejos hay que ponerse las orejas largas.» (Ben Plumm el Moreno)

«No confiéis en nadie, mi príncipe. Ni en un maestre sin cadena, ni en vuestro falso padre, ni en el galante pato o la encantadora Lemore, ni en los buenos amigos con los que crecisteis. Sobre todo, no confiéis en el merchachifle, ni en la Araña, ni en ésta pequeña reina dragón con la que pretendéis casaros. Toda esta desconfianza va a amargar vuestro estómago y os mantendrá despierto por la noche, es cierto, pero mejor eso que el largo sueño que nunca termina.» (Tyrion Lanister a Aegon Targaryen)

«Nunca ha existido un esclavo que no escogiera ser esclavo. Puede que la elección fuera entre los grilletes y la muerte, pero la elección estaba siempre allí.» (Tyrion Lanister)

«Me elevé demasiado alto, amé con demasiada fuerza, me atreví demasiado. Intenté agarrar una estrella, fui más allá de mis posibilidades, y caí.» (Jon Connington)

«Soy el único dragón que necesitáis.» (Aegon Targaryen)
«Los amigos del verano se derriten como la nieve de verano, pero los amigos del invierno son para siempre.

Lemas de las Casas

Se acerca el invierno - Casa Stark
¡Oye mi rugido! - Casa Lannister
Tan alto como el honor - Casa Arryn
Familia, Deber, Honor - Casa Tully
Crecer fuerte - Casa Tyrell
Nuestra es la Furia - Casa Baratheon
Nunca doblegado, Nunca roto - Casa Martell
Nosotros no Sembramos - Casa Greyjoy
Sangre y fuego - Casa Targaryen