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Lema

Libro de Proverbios, 8 20, de la Biblia. "Yo camino por la senda de la justicia, por los senderos de la equidad."

miércoles, 19 de noviembre de 2014

226.-Dibujos de Game of Thrones.-a

Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Francia Marisol Candia Troncoso; Maria Francisca Palacio Hermosilla; 





























lunes, 27 de octubre de 2014

225.-George R. R. Martin explica su forma de escribir.-a


Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara;  Demetrio Protopsaltis Palma; Paula Flores Vargas;  ; Ricardo Matias Heredia Sanchez; Alamiro Fernandez Acevedo;  Soledad García Nannig;


Sin duda es dificil (en realidad, diría que imposible) encontrar hoy dia una noticia relacionada con George R. R. Martin y la escritura de Vientos de invierno que no incluya multitud de comentarios de algunos de los lectores más impacientes pidiéndole al escritor que acelere su trabajo. Y 'pidiéndole' es un eufemismo para englobar la multitud de insultos y descalificaciones con las que algunos pretenden ¿estimular? ¿animar? para que el escritor finalice de una vez el sexto volumen de Cancion de Hielo y Fuego. 
Es facil comprender que los lectores quieran ver terminada la saga que tanto nos ha hecho disfrutar y que tanto nos ha enganchado. Lo que es dificil de comprender es que la gente no se haya acostumbrado a algo que es un hecho: el escritor estadounidense  tarda cada vez más en completar cada novela (cinco años le llevó escribir Festín de cuervos, seis terminar Danza de dragones, y lleva más de cuatro con Vientos). 
No digo que haya que estar complacido con el ritmo de escritura de Martin, pero si que nadie espere un 'milagro' ni crea que el señor Martin está dedicado a perder el tiempo en multitud de eventos.  El ritmo de escritura de George Martin ha sido siempre demasiado lento y esto no ha hecho más que empeorar con el paso de los años.
Por ello hoy os traigo una entrevista algo antigua (realizada por Rich Shivener para el Writer's digest en noviembre de 2012, casi un año después de la publicación de Danza de dragones) pero que resulta muy esclarecedora porque el propio autor nos explica de primera mano su forma de escribir, como estructura su trabajo diario, lo dificil que le resulta enfrentarse a una saga tan descomunal, su opinión sobre la presión de los lectores o cuándo se puede dar por terminado un libro.
Sin duda, algo para tener en cuenta mientras esperamos Vientos de invierno. 

Pregunta: En un buen día, ¿cuánto escribe?

GRRM: Probablemente no más de cuatro o cinco páginas. Creo que en el mejor día que he tenido en mi vida he escrito 20 páginas, y eso fue hace 20 años. Estoy feliz si puedo terminar un par de páginas en un día.
El proceso con los libros de Canción de hielo y fuego implica una gran cantidad de reescritura. Lo primero que hago cuando me levanto por la mañana es coger lo que escribí el día anterior y empiezo a revisarlo, pulirlo y hacerlo un poco mejor. Normalmente, con el tiempo que he dedicado a lo que hice ayer, consigo coger algo de impulso y entonces puedo entrar y añadir algunas páginas nuevas.

P: ¿Dedica más tiempo a revisar y editar, que a escribir?

GRRM: Es todo algo que va seguido. Yo no escribo un primer borrador y luego vuelvo y escribo un segundo borrador. Estoy escribiendo nuevas páginas mientras escribo páginas antiguas; voy reestructurando, etc...
Es interesante para un tipo de mi edad reflexionar sobre lo diferente que se han vuelto mis métodos de trabajo desde los años 70, cuando escribía todo en una máquina de escribir. Había mucha menos revisión entonces porque era muy engorroso. Creo que la facilidad de la reestructuración y el proceso de pulido en un ordenador le permiten a uno a hacerlo más.

Pregunta: ¿Están las historias realmente terminadas alguna vez?

GRRM:  Siempre puede tener más tiempo, pero tarde o temprano tienes que quitártelo de las manos y entregarlo... La pregunta es: ¿cuándo está terminado? Creo que todo escritor se enfrenta a la situación en la que de repente en dos semanas el libro debe entregarse, y ¿qué haces? Algunos escritores deciden de golpe un final y trabajan muy duro para terminarlo. Decidí hace mucho tiempo que no lo haría. Me gustaría poder ajustarme a los plazos, pero soy un escritor lento, y creo que soy demasiado optimista cuando firmo los contratos. La pregunta es, ¿cuándo está el libro listo? ¿Cuándo está el libro en condición de ser lo que yo quiero que sea? Entonces es cuando lo envío.

Pregunta: Una parte de tus fans es conocido por decir que no estás publicando los libros tan rápido como les gustaría. ¿Como respondes a eso?

GRRM: Realmente no hay una respuesta que satisfaga a nadie, es algo que aprendí hace más de 10 años. En última instancia, la única cosa que va a importar es lo bueno que sean estos libros. Si la gente todavía me lee dentro de 50 años, como todavía siguen leyendo Tolkien, las personas que los lean en 2070 no van a estar diciendo: "¿Cuánto tiempo tardó en escribir estos libros?" Sólo juzgarán si los libros son buenos o no. Ese es mi criterio.

Pregunta: ¿Qué es lo más dificil de escribir una saga, y esta saga en particular?

GRRM: Todo es duro. El malabarismo de todas las tramas y personajes es difícil, y el mantenimiento de la cronología también tiene cierta dificultad. Mantener los plazos es extremadamente duro, tan duro que no lo he hecho durante años. Afortunadamente, tengo editores muy indulgente y editores que están dispuestos a permitirme un poco de holgura... A comienzos de mi carrera, hice todo lo posible para evitar los plazos. Escribía mis libros antes de venderlos. Nadie sabía que yo estaba trabajando en una novela hasta que estaba terminada, y funcionó muy bien para mí.
No funciona con una larga saga como Hielo y Fuego, a menos que quiera desaparecer de la vista del público durante 20 años, mientras que termino los siete volúmenes
¿Qué más es duro? Las palabras son difíciles. Tienes las visiones en la cabeza de lo que la escena va a ser. Puedes tener una gran escena de batalla, digamos, o una fiesta, o una escena de amor. No importa la escena que sea. Se puede ver y se puede oír, pero todavía estás mirando a una pantalla en blanco. Esos son los elementos básicos de la escritura. Es genial ver la catedral, pero todavía tienes que construirla piedra a piedra. Cuesta una enorme cantidad de esfuerzo encontrar las palabras adecuadas.

Nota
An original IBM PC 5150 running PC-DOS Version
 1.10 (courtesy of Personal Computer Museum)

Pero Martin, que participa activamente en el guionado de la adaptación televisiva, escribe en una computadora hoy anticuada: una PC que corre DOS (el sistema operativo de línea de comando previo a Windows) y el procesador de texto Wordstar 4.0.

La PC no está conectada a Internet; para esos menesteres (mail, navegar por la Web) tiene una segunda computadora, más moderna.

¿Por qué lo hace? 
Según explicó en el show televisivo de Conan O'Brien, no tiene que preocuparse por virus, y prefiere la simplicidad de este procesador de texto, y el hecho de que hace eso y nada más. Y, presumiblemente, que no lo distrae. Además, no tiene "inteligencia", por lo que analiza su texto buscando errores de tipeo, no le cambia mayúsculas y minúsculas, etcétera.

domingo, 5 de octubre de 2014

224.-Consejos de George R. R. Martin sobre escritura.


Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara;  Demetrio Protopsaltis Palma;  Paula Flores Vargas; Ricardo Matias Heredia Sanchez; Alamiro Fernandez Acevedo;  Soledad García Nannig;Katherine Alejandra Del Carmen  Lafoy Guzmán

George R. R: Martin, creador del universo de Juego de Tronos.

Entre mis amigos de Facebook, alguien compartió estos consejos de uno de mis ídolos literarios, George R. R. Martin (Juego de Tronos) sobre la escritura. Dada mi evidente afición por el oficio de escritor los traduzco y comparto:


1.-La mejor fantasía está escrita en el lenguaje de los sueños. Es vívida como son los sueños, más real que lo real… por un momento al menos… ese gran momento de magia antes de despertarnos.

2.-Lo más importante para cualquier aspirante a escritor, creo, es leer. Y no solo las cosas que estás tratando de escribir, sea fantasía, ciencia ficción o cualquier cosa. Necesitas leer de todo. Ficción, no ficción, revistas, periódicos. Lee historia, ficción histórica, biografías. Lee novelas de misterio, de fantasía, ciencia ficción, horror, best sellers, clásicos, eróticos, aventuras, sátiras. Cada escritor tiene algo que enseñarte, para bien o para mal (Y sí, puedes aprender de los libros malos tanto como de los buenos, qué no hacer).

Y escribe. Escribe cada día, incluso si es una página o dos. Mientras más escribas, mejor te volverás. Pero no escribas en mi universo, el de Tolkien, o el universo de Marvel, Star Trek u otro trasfondo prestado. Cada escritor debe aprender a crear sus propios personajes, mundos y reglas. Usar las ideas de alguien más es una forma perezosa de hacerlo. Si no ejercitas esos «músculos literarios», nunca los desarrollarás.

Dadas las realidades del mercado literario hoy día en ciencia ficción y fantasía, sugiero además a cualquier aspirante a escritor que comience por las historias cortas. En estos días he conocido a muchísimos escritores que intentan abrirse paso con una novela, o una trilogía o incluso una serie de nueve libros. Eso es como empezar a escalar montañas por el Everest.

3.-Odio los esquemas. Tengo un sentido cercano de a dónde está yendo la historia, conozco el final, cómo terminarán los personajes principales y los mayores puntos y eventos del libro, el clímax de cada uno, pero no conozco necesariamente cada giro a lo largo del camino. Eso lo descubro en el curso dela escritura, y es lo que hace la escritura disfrutable. Creo que si cierro la comprensibilidad y me ciño al esquema, la verdadera escritura se vuelve aburrida.

4.-Me levanto cada día y trabajo en la mañana. Tomo mi café y me pongo a trabajar. En días buenos levanto la vista y está oscuro afuera y todo el día se me ha ido, y no sé cómo. Pero también hay días malos. Cuando me atoro y sudo y en media hora solo he escrito tres palabras. Y pasa medio día y he escrito solo una oración, así que dejo de trabajar y me pongo a jugar en la computadora. Ya sabes, a veces te comes al león, pero otras el león te come a ti.

5.-La vida está llena de sexo, o debiera estarlo. Tanto como admiro a Tolkien –y lo hago, fue un gigante de la fantasía y la literatura, y creo que escribió un gran que debe ser leído por muchos años– tú tienes que preguntarte de dónde vienen esos Hobbits. No puedes imaginarte a esos hobbits teniendo sexo, ¿o sí? Bueno, el sexo es parte importante de lo que somos. Esto nos conduce, nos motiva, a veces nos impulsa a hacer buenas cosas y otras, cosas realmente estúpidas. Pásalo por alto y tendrás un mundo incompleto.

6.-No escribo los capítulos en el orden que debían ser leídos. Los intercambio. Cuando estoy en una época Tyrion escribo cuatro o cinco capítulos de Tyrion hasta que alcanzo un punto de paro o algo así. O me doy cuenta que me he adelantado demasiado con Tyrion y que debo escribir de otros personajes. Y regreso, y cambio a Arya o Sansa o algo por el estilo. Siwempre es difícil cambiar de equipo, porque los personajes tienen voces muy diferentes y distintas maneras de comprender el mundo. He estado escribiendo torrencialmente y haciendo muchas páginas cada día, y al momento que cambio de personaje, ese primer día es como «Oh, Dios, tengo que leerme estos personajes de nuevo. Sansa suena como Tyrion y eso no es bueno». Tengo que leer sus capítulos y convertirme en Sansa.

7.-En las clases de escritura creativa en la universidad, el profesor puede decir: «Escribe de lo que conozcas» y esos el malinterpretado como que deberías escribir una especie de autobiografía disfrazada. Por ejemplo, un estudiante graduado de Literatura Inglesa en la Universidad escribiendo una historia en la que su héroe es un estudiante de Literatura Inglesa graduado de la Universidad. Podría parecer, en la superficie, que desterráramos a la ciencia ficción y la fantasía, pues ninguno de nosotros somos caballeros, bárbaros o escuderos. Pero creo que se debe interpretar «Escribe de lo que conozcas» como algo más cercano a eso. Estamos hablando de verdad emocional. Estamos hablando de llegar a nuestro interior para volver a tus personajes reales. Si vas a escribir de un personaje que ve a su amado morir, tienes que llegar a tu interior y decir «¿Recuerdas perder a un ser querido?», incluso si se trata de un perro que querías como un hijo. Toca esa vena de energía emocional. De muchas formas, no es muy diferente que el método que utilizan los actores… Observamos otras personas desde fuera. La única persona que conocemos por dentro y por fuera es a nosotros mismos, y debemos encontrarnos a nosotros mismos para encpntrar el poder que convierte a la gran ficción en real.

8.-Creo que hay dos tipos de escritores, los arquitectos y los jardineros. Los arquitectos planean todo con tiempo de antelación, como un arquitecto para construir una casa. Ellos saben cuántas habitaciones habrá en la casa, qué tipo de tejado tendrán, donde estará el cableado, qué tipo de plomería es la necesaria. Tienen todo diseñado e impreso antes de poner el primer ladrillo.

El jardinero abre un hueco, entierra una semilla y la riega. Ellos saben qué semilla es, si plantaron una de fantasía o misterio o de lo que sea. Pero mientras la planta crece y la riegan, no saben cuántas ramas va a tener, lo descubren mientras va creciendo. Soy más como el jardinero que como el arquitecto.

9.-No me gusta el punto de vista estrictamente objetivo (en el que todas las acciones de los personajes se describen en tercera persona, pero nunca sabemos en qué están pensando), que es de una técnica mucho más cinematográfica. Algo escrito en tercera persona, de manera objetiva, es lo que la cámara ve. Porque al menos que estés haciendo un «voiceover», que es tremendamente torpe, no puedes escuchar las ideas de los personajes. Por eso, dependemos de las pistas que dé el director y ofrezcan los actores. Yo puedo, de hecho, escribir «–Sí, confía en mí –mintió», pero es mejor meterse en la cabeza de los personajes.

10.– Para meterme en la piel de los personajes, tengo que identificarme con ellos. Eso incluye los que son unos completos bastardos, asquerosos, retorcidos, profundamente afectados seres humanos con serios problemas psicológicos. Incluso con ellos. Cuando me meto en sus pieles y veo el mundo a través de sus ojos debo sentirlos un poco –si no es simpatía, cierta empatía con ellos–. Debo tratar de percibir el mundo como ellos lo hacen, y eso crea cierto afecto hacia ellos.

11.-Mientras interactuamos con otros seres humanos, nunca llegamos a conocerlos realmente. Pienso esas cosas, que sentimos en un profundo nivel instintivo, y nos hace sentir resonancias en la ficción. Históricamente, la tragedia ha sido más respetada que la comedia. Tengo mucho respeto por la comedia, y me gusta una escena graciosa de vez en cuando, pero no obtienen respeto. Incluso enseñamos a Shakespeare como trágico. Disfrutamos sus comedias, pero si preguntas cuáles son sus más grandes obras, la gente te hablará de Hamlet y Macbeth. No hablarán de Sueño de una noche de verano. ¿Qué nos dice eso?

12.-Toda la ficción, si es exitosa, apelará a las emociones. La emoción es de lo que trata realmente la ficción. Eso no significa que no pueda ser profunda, o presentar algunas cosas sobre las que pensar; pero si quieres presentar un argumento intelectual, la no-ficción es una mejor herramienta. Puedes poner un clavo con una zapato, pero un martillo es mejor. Sin embargo, la ficción es acerca de la resonancia emocional, acerca de hacernos sentir cosas en un nivel primario y visceral.

13.- Soy un fiel creyente en contar historias mediante un limitado punto de vista en tercera persona. He utilizado otras técnicas durante mi carrera, como la primera persona o el narrador omnisciente, que odio realmente. Ninguno de nosotros tiene un punto de vista omnisciente; estamos solos en el universo. Escuchamos lo que podemos escuchar, somos muy limitados. Si un avión se estrella detrás de ti, puedo verlo pero tú no. Esa es la manera en que percibimos el mundo y quiero poner a mis lectores en la cabeza de mis personajes.

14.-Desde donde estoy, las batallas son duras. He escrito mi parte. A veces empleo el punto de vista privado, muy cercano y personal, dejando al lector en medio de la matanza. Eso es vívido y visceral, pero caótico por necesidad, y es muy fácil perder el sentido de la batalla como un todo. A veces en lugar de eso, voy con el punto de vista del general, mirando abajo desde los alto, viendo líneas, flancos y reservas. Eso ofrece un gran sentido de la táctica, o cómo la batalla puede ser ganada o perdida, aunque puede convertirse fácilmente en abstracción.

15.– Después de terminar Danza de Dragones hice mi «sudor». Es una técnica que aprendí en Hollywood, donde mis guiones eran demasiado largos. «Esto es muy largo» diría el estudio. «Déjalo en ocho páginas». Yo odiaba eso, porque perdía buenas cosas –escenas, diálogos, partes de acción–, así que iba por todo el guion cortando y apretando cada línea, palabra por palabra, quitando la grasa y dejando el músculo. Encontré el proceso tan valioso, que desde entonces hago lo mismo con todos mis libros desde que dejé Los Ángeles. Es el último momento del proceso. Terminar el libro y luego atravesarlo, cortar, cortar, cortar. Eso produce un texto más justo y fuerte. En el caso de Danza de Dragones, mi sudor fue mayormente realizado luego de que se anunciara la fecha de publicación del texto, antes de que enviara los últimos capítulos. Eso llevó el conteo de páginas a 80 menos.

16.- Relacionado con lo de «mucha descripción», las opiniones difieren. Escribimos libros que nos gustaría leer. Y yo quiero leer libros que sean ricos en texturas y detalles sensoriales, que me hagan sentir que experimento la historia, no que la estoy leyendo. El argumento es solo un aspecto de contar una historia, y no el más importante. Es el viaje lo que importa, no cuán rápido arribes a tu destino.

Ese es mi punto de vista de todas formas. Otros escritores difieren, por supuesto. Hay miles de libros donde todo está subordinado a avanzar en el argumento, algunos bastante bien, pero mi trabajo nunca ha sido de esa forma, y nunca lo será.

17.– Admiro a Tolkien profundamente. Sus libros han sido enorme influencia para mí. Y el tropo que él estableció –la idea de un Señor Oscuro y sus Malvados Seguidores– en las manos de otros escritores a lo largo de los añosy décadas no han servido bien al género. Ha sido batido a muerte. La batalla entre el bien y el mal es un gran tema para cualquier libro y principalmente para los autores de ciencia ficción y fantasía; pero creo que últimamente la batalla entre el bien y el mal está sopesada dentro de cada corazón humano y no necesariamente entre un ejército de gente vestida de blanco y otra de negro. Cuando veo el mundo, me doy cuenta que la mayoría de los seres humanos que respiran son grises.

18.– La escritura es como hacer una salsa. Solo estarás feliz cuando comas el producto final, sin saber bien qué te llevó a él.

jueves, 25 de septiembre de 2014

223.-Un sueño de primavera (séptimo libro ).-a


viernes, 12 de septiembre de 2014

222.-Dr. Hanibal Lester (III): Moda







Hannibal: exquisito buen gusto.


Hannibal,Serie,  la reinterpretación del clásico de escritor Thomas Harris para la televisión a cargo de NBC, es sin duda la mejor serie del momento. En ella se maneja un estilo exquisito en todos y cada uno de sus apartados, siendo un despliegue interminable de elegancia y buen gusto. Inclusive en sus momentos más sangrientos y oscuros.

Hannibal es una serie de TV estadounidense del género thriller, desarrollada por Bryan Fuller para NBC. Actualmente se puede disfrutar en México por el canal AXN los Lunes a las 11 de la noche.
La serie está basada en los personajes y elementos que aparecen en la novela El dragón rojo de Thomas Harris y se centra en la relación entre el investigador especial del FBI Will Graham (interpretado por Hugh Dancy) y el Dr. Hannibal Lecter (interpretado por Mads Mikkelsen), un psiquiatra forense destinado a convertirse en el enemigo más astuto de Graham.
Entonces, ¿Qué hace que la serie sea imprescindible para el público masculino?

Narrativa y dirección

Empecemos por lo más importante: La narrativa. La serie, que ya ha terminado su segunda temporada en EUA, tiene una trama deliciosa que sigue la relación entre Hannibal Lecter y Will Graham. No vale la pena entrar en detalles que puedan tirar spoiler a aquellos que no han probado la serie, si ya han visto alguna de las películas basadas en Lecter, ya sabrán qué esperar.
Lo que si les puedo decir es que la narrativa se centra muy fuerte en los perfiles psicológicos de los personajes, entragando un desarrollo muy cerebral de los mismos en donde se manejan las relaciones entre ellos de una manera casi quirúrgica; cada conversasión, cada acción, está perfectamente barajada dentro de la trama que se está contando.
A esa narrativa agreguen una fotografía preciosa que va de la mano, un diseño de sets lleno de mimo, un maquetado suculento de los platillos que aparecen en escena y, en general, todo en esta serie está hecho a mano. Bajo el impecable sello de Bryan Fuller como productor ejecutivo.

Mujeres

Hannibal tiene un reparto femenino excelente. Encabezando esa lista tenenos a Gillian Anderson, elegante mujer que muchos recordarán como Scully en X Files, quien interpreta a la Dra. Bedelia Du Maurier, psicóloga y colega de Hannibal Lecter
Durante la segunda temporada llega la hermosa Katharine Isabelle quien le impregna un estilo aún mayor al cast femenino con su interpretación de Margot verger.

Mujeres de Hannibal

A este par de imponentes mujeres se les une Caroline Dhavernas, Lara Jean Chorostecki, Kacey Rohl, y otras más, que hacen que la serie no se quede corta de eye candy.

Vestuario

Algo que salta a la vista desde los primeros episodios de la serie es el envidiable guardarropa que tiene el Dr. Hannibal Lecter, lleno de outfits hechos a la medida que cualquier hombre con un poco de buen gusto envidiará con todas sus ganas.

Todo diseñado por el equipo de la serie.

En cada escena Lecter parece portar un nuevo conjunto: trajes de tres piezas hechos a la medida, chaquetas, corbatas, colores ricos y ropa deportiva igual de elegante. Pareciera como si el closet de Lecter fuera una parte central de la serie y un personaje por su propia cuenta.

"Lecter es realmente alguien que ama las cosas buenas de la vida. Ese alguien tendría un armario hecho a medida. Pensé en Hannibal Lecter como este hombre que aprecia la belleza de la vida, a quien le encanta el color y el patrón y la estimulación de los tejidos". - Bryan Fuller
Y claro, no solo el buen Dr. tiene un guardarropa para envidiar. En general todos los personajes, tanto femeninos como masculinos, tienen un vestuario a la altura de todo lo demás. Personajes como el Dr. Frederick Chilton también tienen grandes momentos de swag a tope.
Si no le sigues la pista a Hannibal, te estás perdiendo de la mejor serie del momento. Nadie tiene más estilo que el Dr. Hannibal Lecter.

La moda de Hannibal Lester

El personaje Doctor Aníbal  Lester usa  ropa  a la moda contemporánea,  para identificar y revelar su carácter,  libre del uniforme del asilo, es ahora un hombre con  estilo.
Dr. Hannibal Lecter se encuentra perfectamente cómodo en su exilio de Florencia. Aquí, en este paraíso artístico italiano adopta un ambiente europeo bien arreglado.

Hopkins se lleva el pomposidad justificable de Lecter con una sonrisa de complicidad. Destacados armario incluyen tres botones de un solo pecho traje de lino blanco, estilo fedora sombrero de Panamá con la banda de seda negro (similar a la que Lecter llevaba al final de El silencio de los corderos), un par de gafas de sol de color verde lima por Cutler and Gross, un cuero marrón 'caso del hombre y, aún más radicalmente, pantalones holgados enrolladas lino (muy 1980 Comme des Garçons).

" Lecter era el esplendor de la elegancia, sin reparar en gastos. Llevaba principalmente trajes de Gucci y Armani. "

Sin embargo Yates también indicó que el largo, lujo envuelta impermeable vislumbró cuando Lecter distribuye un carterista es en realidad por Issey Myake, un diseñador japonés famoso en la década de los setenta por su género de punto blanco y negro.


Difractados.

Sabor de Lecter entonces no es específico para alguna etiqueta o país, pero siempre es de alta costura. Al menos hasta que huye a los EE.UU., en el que una camisa, gorra y pantalones de béisbol fuera del pantalón se convierte en su disfraz habitual hombre común. Lecter es ostentosa si él sabe que es aceptable, pero adaptable a su entorno.
Hannibal Lester es un siquiatra, un forense, es un dandy, habla varios idiomas, está bien vestido. Le encantan la comida y el buen vino, es de muchos detalles, no deja nada a un lado, es perfeccionista.
Trabaja como siquiatra y experto en perfiles criminales en el FBI y así es como ‘ayuda’ a resolver los misteriosos homicidios que están surgiendo, pero siempre está en conflicto con el detective con el que trabaja.

lunes, 1 de septiembre de 2014

221.-Dr Hannibal Lester (VII):Gastronomía.


Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Katherine Alejandra Del Carmen  Lafoy Guzmán; Francia Marisol Candia Troncoso; Maria Francisca Palacio Hermosilla; 

La comida.

Episodio 1 Apéritif

Aldo Ahumada Chu Han


Apéritif es aperitivo.

La primera comida que aparece en la serie es un plato con una granada, higos y una fresa. Como un bodegón mortífero. Hannibal corta un trozo de redondo de carne. Es meticuloso al comer. Lo que no esperamos es que en la siguiente escena en la que sale comiendo el sibarita lo haga cortando unos pulmones, cuando acabamos de ver en la escena del crimen que se los han extirpado a una chica. Cocina con coñac, el mismo que suele ofrecer luego a Jack. Cuando queda con Will, le lleva en un tupper el desayuno: huevos revueltos con salchichas. Will es el primero para el que cocina Hannibal. "Tengo mucho cuidado con lo que consumo, así que me preparo mis propias comidas", le razona a Will. En esta conversación, Hannibal pretende ser amigo suyo, pero Will le rechaza, una actitud que suele tener el propio Hannibal con el resto. Para él, Will es especial.

Episodio 2 Amuse-Bouche

Amuse-Bouche significa Aperitivo, entrante, entremes.
Luis Bustamante Robin
Hannibal invita a cenar a Jack, que se queja de no comer comida casera. Su madre le hacía unos tallarines orientales que eran un "engrudo" y su mujer no cocina mucho mejor que ella. Es gracioso que su mujer que trabaja en la OTAN tenga que cocinar, pero él no. Machismo asqueroso. Hannibal le prepara algo que parece sangriento: "Lomo de cerdo servido con salsa Cumberland de frutos rojos".  Vemos que en estos encuentros hablan siempre de trabajo y especialmente de Will.

Episodio 4 Oeuf

Luis Bustamante Robin

Oeuf es huevo.

Hannibal invita a Jack de nuevo, a "una modificación del Boudin Noir del Tratado Gastronómico (o Gastronomic) de Ali Bab". Con música clásica de fondo, Jack pregunta que si lo que come es conejo: "Tendría que haber corrido más", se ríe. Mientras, se intercalan imágenes de un hombre corriendo y de Hannibal cocinando la carne en la sartén.
Hannibal invita a Abigail a cenar huevos con pan y salchichas y le ofrece un té con alucinógenos para desbloquearle los recuerdos. El "desayuno para cenar" son huevos High Life. "Un chef español llamado Muro dijo haberlos inventado en el siglo XIX", explica Hannibal, mientras lanza al aire un patata pelada y la trincha en un cuchillo. El plato no es aleatorio: fue lo último que Abigail comió con sus padres. "Será lo primero que comas conmigo". Aquí podéis ver de dónde sale la receta, de El Practicón. 
Al inicio del episodio el crimen se sucede en una mesa con toda una familia muerta alrededor de un asado que tenía muy buena pinta. Luego, no tanto.
La frase: 
"El gusto no es sólo algo bioquímico, también es psicológico".  

Episodio 5 Coquilles

Coquilles es vieiras.

Hannibal invita a Jack y a su mujer Bella a cenar "una obra maestra de foie gras au torchon con salsa Vidal de cosecha tardía, con higos secos y frescos". 
A Jack le resulta delicioso la conjunción de "foiegras frío con los higos calientes" pero a su mujer no le hace gracia. "¿Es muy intenso?", le pregunta Hannibal. "Muy cruel", replica ella. Es entonces cuando Hannibal sentencia:
 "La primera de las sociopatías: crueldad con los animales".
 Pero se defiende argumentando que ha contratado a un "cocinero ético":
 "Hay que evitar el sufrimiento innecesario".
 Zanja el tema animándola a comer el segundo plato, "pata de cerdo asada": "
Este cerdo era muy arrogante", bromea.

La frase: "Mi cocina está abierta para los amigos"

Episodio 6 Entrée



Entrée es entrada.

Hannibal invita a Alana y al director de la cárcel donde está encerrado el supuesto Destripador de Chesapeake. La cena está inspirada en Augeste Escoffier: 
"Vamos a tomar Long Tangyuan en papillote, acompañado de salsa y champiñones ostra recogidos por mí" (¿los del episodio 2?). 
Alana dice entonces:
 "Creo que nunca he comido lengua", a lo que Hannibal contesta, divertido:
 "Era un cordero muy parlanchín". 
El director apunta: 
"Los romanos mataban flamencos sólo para comerse sus lenguas".

 Como a Hannibal le cae mal, le contesta:
 "No me dé ideas, su lengua es muy enérgica". 
De postre, uvas Norton. Mientras pela una de ellas delante del director le explica:
 "La única que tiene el mismo color por dentro que por fuera". 
Si a mí me invitaran a lengua saldría corriendo.

Episodio 7 Sorbet


Sorbet es sorbete.

Hannibal tiene un tarjetero de donde saca los nombres de sus futuras víctimas mientras escoge las recetas de sus siguientes platos. En una secuencia casi orgiástica de trozos de carne que Hannibal corta, sazona, fríe y emplata, llegamos a su culminación cuando las sirve en una larga mesa a varios invitados, entre los que está Alana. Todos aplauden el despliegue. Entre las recetas que vemos: 
"Higado de ternera al limón"; "Pate de higado de pato"; "Pulmones de ternera estofada"; "Sesos de cordero rebozados al parmesano".
 Antes hemos visto cómo guarda en el congelador, envasados, estas piezas de carnes y vísceras. Cocina con Alana, mientras hablan de Will.
Un guiño al queso: uno de los pacientes le ha visto comprándolo en el mejor local de Baltimore: Jose's.
Éste es para mí el mejor episodio de la temporada en cuanto a la cocina y su unión especial con el canibal.

Episodio 8 Fromage




Luis Bustamante Robin


Luis Bustamante Robin



Fromage es queso, del que se habló en el anterior episodio.
Hannibal invita a comer a Tobías, un exquisito vendedor de instrumentos musicales. No se menciona, pero lo que comen es paella. A los postres desaparece cuando llama Will a la puerta. Hannibal prepara el postre para ellos dos (le echa nata y chocolate).

Notas Finales sobre Hanibal Lester.

Aldo Ahumada Chu Han
Hannibal y la verosimilitud culinaria…

¿De dónde saca Hannibal tiempo para la alta cocina?

 Esta es la pregunta que me asalta cada vez que el doctor Hannibal Lecter televisivo (Mads Mikkelsen) maneja vísceras de sus víctimas. Imagino que el efecto buscado con tan gráficas secuencias es muy diferente, más encaminado, creo, al terror y a la repugnancia, y a la fascinación que camina de su mano. Pero, en lugar de experimentar estas fuertes emociones básicas, me pongo a dudar con la cabeza fría.
Lecter no sólo tiene una consulta privada, con un horario que puede ir de media a jornada completa, sino que también “ayuda” al FBI evaluando la psique de su analista criminalista estrella, Will Graham (Hugh Dancy), asesina con astucia e impunidad, aunque aún no hayamos sido testigos de ninguna de sus matanzas, y convierte los restos de sus víctimas en platos exquisitos acompañados de los mejores caldos y la más fina vajilla. Además de una mente genial y asesina, está claro que sus habilidades para el planning son igualmente excelsas. Otra de las preguntas que me asaltan es su pulcritud portentosa.

 ¿Quién se mete a la cocina vistiendo un traje hecho a medida y consigue salir indemne de tamaña osadía?

 Ni un lamparón le he visto todavía. Vale que la composición del personaje esté cincelada en frío mármol para más acojone del personal,pero nadie que cocine puede creer en tanta providencia. Es justo decir que en la primera secuencia culinaria, Lecter vestía el ortodoxo delantal, pero a partir de ese momento las reglas se relajan: en la segunda con Morfeo, quiero decir, Jack Crawford (Laurence Fishburne) viste ya chaleco y corbata, con la sola precaución de despojarse de la chaqueta, y en la tercera y última hasta el momento, repitiendo con Crawford y añadiendo a su señora, Lecter luce traje de sastre al completo, inmaculado y almidonado, a juego con su jeta.

Sería demasiado estricto acusar a Hannibal de falta de verosimilitud por no dar respuesta a estas quisquillosas y tontas preguntas. Si nos creemos las casi paranormales habilidades de Will Graham, a los sofisticados, eficientes y artísticos asesinos en serie y el atrevimiento, inmoralidad, potra y ridiculez de la bloguera Fredricka Lounds(Lara Jean Chorostecki), el tiempo necesario para cocinar platos tan elaborados no debería preocuparnos lo más mínimo, aunque la verosimilitud sea, desde luego, un asunto muy serio y algo sesudo.
 El vasto mundo lúdico nos ofrece una definición sencilla para explicar en qué consiste la verosimilitud en una obra de ficción, que no es otra cosa que las reglas del juego que en cada obra el autor propone y el público acepta. Así, Superman vuela, los replicantes existen y se mueven en una sociedad distópica, las estaciones pueden durar varios años, incluso décadas, en la tierra de los Siete Reinos, el ser humano se convierte en una simple pila flotando en un coma inducido de realidad virtual, o los universos se desdoblan con cielos de dos lunas y Olivias pelirrojas y rubias.



Luis Bustamante Robin

El Practicón 

(Libro de cocina)

Es raro ver una serie que dedique tiempo a la cocina elaborada, pero si además está de moda rigurosa, me siento obligado a hablar de ella. “Hannibal”, inspirada en los quehaceres del Doctor Hannibal Lecter, el principal protagonista de “El Silencio de los corderos”, ya tiene su impecable serie.
Era de entender, viendo las películas originales, que al doctor Lecter le gustaba la alta cocina, hecho que se refleja de manera notable en la serie. Me sorprendí cuando observé, en uno de los capítulos de la primera temporada, que el Doctor Lecter comenta un plato que está cocinando: los Huevos “High life” cuya receta pertenece a un chef español llamado “Muro”. Me quedé frío.
Sin duda se refiere a Ángel Muro Goiri que escribió el libro de referencia de la cocina española del siglo XIX titulado “El Practicón” donde se pude encontrar la receta. También fui observando que el título de cada capítulo correspondía a un plato de cocina. En la primera temporada era narrado en un francés gutural, difícil de entender al principio de cada capítulo. La segunda temporada hace lo propio en japonés.

Los platos que elabora Lecter tienen un aspecto refinado y exquisito. Se diría que es un excelente Chef. El método de preparación es conveniente y tiene en su cocina todo tipo de herramientas que le permiten cocinar los mejores embutidos, patés … Cabe entender que la tendencia caníbal del Doctor Lecter hace que utilice ciertas materias primas que mejor no comentar. Pero a lo largo de la serie se aprecia que el material caníbal es sólo en algunos platos, lo que despista mucho más porque todos son apetecibles ¿Cuál me comería entonces?.

Más adelante, en la segunda temporada, vuelve a salir un cocido típico de Granada y ya no me parece casualidad que haya tanta cocina española. Cuando me pongo a investigar, me doy cuenta que el asesor culinario de la serie es mi amigo Jose Andrés tan de moda en Estados Unidos, hoy considerado la quinta persona más influyente de ese país.
El director, Bryan Fuller y José Andrés, claro está, han sabido ofrecer suspense, morbo y alta cocina a la vez. Realmente hay que darles la enhorabuena. Estamos a dos días del desenlace final de la segunda temporada. Esperamos tanto yo como la gran audiencia que ha generado la serie, que haya una tercera temporada.

  ¿Podremos ver esta vez a las Recetas Españolas componiendo los títulos?



Luis Bustamante Robin

Hanibal comer tranquilamente mientras suenan de fondo las Variaciones Goldberg de Johann Sebastian Bach. (Música favorita)


Análisis del personaje


A partir de los libros y películas siempre imaginé al Hannibal joven muy parecido al interpretado por Mikkelsen. En El dragón rojo, Anthony Hopkins aparecía en un flashback con una ridícula coleta como rasgo para caracterizar su juventud, abusaba de las muecas y además tenía una casa excesivamente barroca, aunque también es cierto que el inicio de los 80 era una época para olvidar desde el punto de vista estético. 

Tras ver la serie, creo que el actor danés supera ampliamente al británico en su recreación de este Lecter libre y fuera de toda sospecha: la frialdad y elegancia que transmite Mikkelsen es sublime, ya sea al llevarse un tenedor a la boca, al aplastar una cabeza con una escultura de bronce o al trocear en la intimidad un cuerpo humano para hacer salchichas. 
Las miradas con un brillo de locura y el histrionismo de Hopkins hacían bastante increíble que un monstruo así pudiera vivir durante años en libertad, pero Mikkelsen humaniza al caníbal al transformarlo en una persona poco conversadora, calmada y observadora, que parece que pasa largas temporadas en su palacio de la memoria, pero que goza de cierta fama en el ámbito profesional y en los círculos intelectuales locales aunque se ría de ellos en silencio: en uno de los capítulos (escena que también ocurre en El dragón rojo) invita a una exquisita cena a un selecto grupo de la aristocracia de Baltimore, donde les servía un banquete «solo apto para carnívoros» que es recibido con una ovación por los comensales, ignorantes de la procedencia de la materia prima. Y es que, entre fogones, Lecter se mueve como si respondiera a una elaborada y fina coreografía. 
En la película Hannibal cocinaba con pericia unos sesos bien frescos y en la serie tenemos la ocasión de verle desenvolverse en la cocina y en el comedor con frecuencia: con soltura, gusto y talento (el apartado culinario de la serie está asesorado por el chef Jose Andrés) le vemos cocinar, impoluto, platos fabulosos que serían muy apetecibles si no sospecháramos de la procedencia de hasta una tortilla francesa (o una nectarina) ofrecida por el psiquiatra.

El actor danés encaja perfectamente con la educación y tendencias sibaritas de Lecter, incluido el físico y acento que concuerdan con la ascendencia lituana del caníbal (al menos, en la biografía creada por Harris, puesto que en la refundación televisiva no han dado pistas al respecto). Pero esa cortina de buenas maneras y refinados modales no ocultan gestos casi imperceptibles pero que no son ajenos al espectador: con un milimétrico alzamiento de cejas entendemos que, para Hannibal, dejar un pañuelo de papel usado sobre una de sus impolutas mesas de cristal equivale a firmar una sentencia de muerte; o vemos el brillo de orgullo en sus ojos que hace que eche una mano al FBI para despejar dudas sobre la autoría del crimen que atormenta a Crawford. 


Luis Bustamante Robin

Cocina de Hannibal lester

Un pollo negro se luce entre hojas de lechuga sobre una fuente. Algunos hocicos de cerdo descansan en un plato. Sobre la gran mesada de la cocina también hay un par de pulmones de cordero y otras delicias extrañas. La comida no es nada común porque el dueño de esta cocina tampoco lo es: se trata de Hannibal Lecter, psiquiatra, amante de la buena vida, asesino serial y caníbal.
En realidad, la cocina está construida dentro de un estudio de filmación ubicado en las afueras de Toronto y es parte de la escenografía de Hannibal , serie que AXN.
La guía de lujo del recorrido por el set es la productora ejecutiva Martha De Laurentiis, viuda y socia de Dino, legendario productor de cine, que cuenta todos los detalles de la serie con gran entusiasmo.
 "Hay una cena en cada episodio -revela, parada en medio de la cocina de Hannibal-. Lo que quiso Bryan Fuller (creador de la serie y de títulos como Wonderfalls y Pushing Daisies) es que esas escenas fueran como pornografía alimentaria. La idea es que el público se pregunte qué será lo que está comiendo. O a quién."

Para diseñar estos platos convocaron a José Andrés, reconocido chef español, que lidera un grupo dedicado exclusivamente a preparar los ambiguos manjares con los que el doctor agasaja a sus invitados. 
"Hannibal es muy elegante y un anfitrión perfecto, así que nunca pondría en un plato nada que pudiera ofenderte, pero le gusta divertirse. Quiere asustarte un poquitito, apenas como para que te preguntes «¿qué será eso?»", dice Janice, una de las estilistas de comida, mientras muestra unas calaveras de pajaritos.
Al lado de la cocina está el elegante comedor de Hannibal. Ahí es donde recibe Mads Mikkelsen ("el George Clooney danés", según Fuller) quien se muestra tranquilo frente al desafío. 
"¡Es una gran presión cada vez que hacemos cualquier cosa! -dice, sonriendo, el villano de Quantum of Solace-. Pero tenemos que olvidarnos de eso cuando empezamos a filmar. Si no, es la muerte asegurada. Es otro tipo de presión, porque un ícono como Anthony Hopkins ya lo interpretó a la perfección. No podemos copiarlo porque eso también sería la muerte. Pero el personaje es el mismo: ama el arte y la comida, odia lo banal y usa un traje de tres piezas. No podemos despegarnos del todo, pero empezamos en un contexto distinto: todavía está en libertad y trabaja como psiquiatra. Así que lo verán desde distintos ángulos".

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