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Libro de Proverbios, 8 20, de la Biblia. "Yo camino por la senda de la justicia, por los senderos de la equidad."

martes, 30 de octubre de 2012

121.-Narraciones completas de Alexander Pushkin; Federalismo.


Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara;

  


Esta edición de las Narraciones completas, muchas de ellas inéditas en español, ofrece asimismo las claves del peculiar romanticismo pushkiniano, rápido, templado y estricto. Sus héroes y heroínas -nobles bandoleros, húsares y cosacos, dandis de Petersburgo, princesas patriotas y señoritas novelescas- se ven envueltos en lances extraordinarios y gráciles mascaradas, pero son observados por un narrador que, además de dominar con habilidad extrema los recursos de la trama, es capaz de verla al trasluz, de contemplar con humor tanto lo romántico como la decepción de lo romántico. Y, como dice Amaya Lacasa en su Introducción al volumen (que tan excelentemente ha traducido, con Clara Janés en los fragmentos en verso), «toda la futura riqueza de la literatura rusa está contenida en él como en un embrión».

Autor 

(Aleksandr o Alexander Sergeevich Pushkin; Moscú, 1799 - San Petersburgo, 1837) Poeta y novelista ruso. Tal como solía ser habitual entre la aristocracia rusa de principios del siglo XIX, su familia adoptó la cultura francesa, por lo cual tanto él como sus hermanos recibieron una educación basada en la lengua y la literatura francesas. A los doce años fue admitido en el recientemente creado Liceo Imperial (que más tarde pasó a llamarse Liceo Puskhin), y allí fue donde descubrió su vocación poética.

Alentado por varios profesores, publicó sus primeros poemas en la revista Vestnik Evropy. De tono romántico, en ellos se apreciaba la influencia de los poetas rusos contemporáneos y de la poesía francesa de los siglos XVII y XVIII, en especial la del vizconde de Parny. También en el Liceo inició la redacción de su primera obra de envergadura, el poema romántico Ruslan y Lyudmila, finalmente publicado en 1820.
Poco antes, en 1817, Pushkin había aceptado un empleo en San Petersburgo, donde entró en contacto con un selecto círculo literario que, progresivamente, se fue convirtiendo en un grupúsculo político clandestino. También entró a formar parte de la Zel'onaja lampa («La luz verde»), otro movimiento de oposición al régimen zarista que a la postre sería el germen del partido revolucionario que encabezó la rebelión de 1825.
Si bien su poesía, durante estos años de juventud, era más sentimental que ideológica, algunos de los poemas escritos por entonces (La libertad, 1817; El pueblo, 1819) llamaron la atención de los servicios secretos zaristas, que quisieron leerlos sólo en clave política. A consecuencia de ello, acusado de actividades subversivas, fue obligado a exiliarse. Fue confinado en Ucrania primero y luego, en Crimea, donde compuso varios de sus principales poemas: El prisionero del Cáucaso (1822); Los hermanos bandoleros (1821-1822); La fuente de Bakhcisaraj (1824). En mayo de 1823 inició la redacción de su novela en verso Yevgeny Onegin (1833), en la cual estuvo trabajando hasta el año 1831.

En 1824, las autoridades rusas interceptaron una carta dirigida a un amigo en la cual se declaraba ateo, por lo que sufrió un nuevo extrañamiento, en esta ocasión en Pskov, donde su familia tenía varias posesiones. Dedicó los dos años que permaneció en Pskov a estudiar historia y a recopilar cuentos y relatos tradicionales. Todo ello quedó reflejado en su obra, en la que se aprecia un creciente interés por la literatura popular y un progresivo acercamiento hacia formas más propias del realismo que del romanticismo. Son prueba de ello la tragedia Boris Godunov (1824-1825) y la continuación de Yevgeny Onegin.
En 1826 cursó una solicitud de visita ante Nicolás I, quien se vio obligado a recibirlo, en parte porque tenía pruebas fehacientes de que no había participado en las revueltas antizaristas de 1825, pues Pushkin se hallaba a varios miles de kilómetros de Moscú, y en parte porque no deseaba que el poeta utilizara su ya consolidada popularidad para hacer campaña antigubernamental. Tras la entrevista, el zar accedió a concederle el perdón, pero con la condición de que él mismo, Nicolás I, se convertiría en adelante en su censor particular.
En 1831 contrajo matrimonio con Natalia Goncharova. Mal recibido en los ambientes cortesanos, debido a su peculiar personalidad y al radicalismo de sus planteamientos ideológicos, escribió sus últimas obras mayoritariamente en prosa: Poltava (1829); Relatos de Belkin (1830); El caballero de bronce (1833); La hija del capitán (1836). Murió joven, a consecuencia de las heridas sufridas en un duelo al cual le incitaron varios de sus enemigos, pero a su muerte se le consideraba ya el padre de la lengua literaria rusa y el fundador de la literatura rusa moderna.

Origen familiar.


Era hijo de Serguéi Pushkin, descendiente de una antigua familia de la aristocracia rusa, y bisnieto, por la rama materna, de Abram Gannibal, príncipe etíope capturado de niño por esclavistas al servicio de los otomanos y trasladado a Rusia, donde se convirtió en jefe militar, ingeniero y noble tras su apadrinamiento por Pedro I el Grande, quien le dio su patrónimo (Petróvich, hijo de Pedro).



Su abuela materna y su aya, una humilde campesina, por las cuales sintió una devoción inmensa hasta el fin de sus días, le inculcaron un profundo amor por los cuentos y la poesía popular rusa, hecho de notar, ya que en su familia se hablaba francés, como era habitual en la aristocracia rusa. Pushkin recibió, sin embargo, una esmerada educación literaria basada principalmente en la literatura y la lengua francesas.

Lector incansable desde temprana edad, causaba asombro su facilidad para improvisar imitaciones de sus maestros, los franceses Molière, Voltaire y Evariste Parny, y los ingleses Byron y Shakespeare. Ya en 1814, consiguió ver un texto suyo publicado en la revista El mensajero de Europa (Вестник Европы): su epístola "Al amigo poeta" ("К другу стихотворцу" - K drugu stijotvortsu). 
No hizo gran caso de los estudios, pues una sola pasión lo devoraba, la de la lectura voraz y compulsiva de la biblioteca de su padre, formada por 3000 volúmenes, casi todos en francés. 
Además, la casa de sus padres era escenario de tertulias literarias a las que acudían Karamzín, Bátiushkov, Dmítriev y otros, y su tío carnal, el poeta Vasili Lvóvich Pushkin, hombre culto, bibliófilo, alegre y vividor, de brillante ingenio y verbo fácil, que animó y admiró en todo momento a su sobrino y fue su refugio, apoyo y defensa en los momentos difíciles.

Obra literaria

A la muerte del zar Alejandro I, le sucede Nicolás I, que toma bajo su protección al escritor permitiéndole regresar a Moscú. En 1826, regresó a Moscú y en 1829 fue recibido por el zar Nicolás I, quien decidió personalmente ser el censor de las obras de Pushkin. Para entonces sus escritos se editaban en tiradas enormes y el poeta cobraba unos honorarios muy sustanciosos, llegándosele a pagar 10 rublos por cada estrofa de Eugenio Oneguin (Yevgueni Oneguin), suma realmente fabulosa. 
En 1829, regresó a su querido Cáucaso y recogió sus impresiones en Viaje a Arzerum 1835. De esa época data Poltava (1828-1829), poema dedicado a ensalzar la gloria de Pedro el Grande en la batalla de Poltava. Escribe entonces Los relatos de Belkin (Повести покойного Ивана Петровича Белкина - Póvesty pokóynogo Ivana Petróvicha Bélkina) (1830) que describen la vida rusa.

Al volver a Moscú en 1830 conoció a Natalia Goncharova, una de las mujeres más bellas de su época. Se retiró a la finca paterna en Bóldino, provincia de Nizhni Nóvgorod. Bóldino fue un periodo mágico en su obra —durante el otoño de Bóldino escribió la Historia de la aldea Goriújino, precedente de la sátira de Saltykov-Shchedrín, y Las pequeñas tragedias— Mozart y Salieri, El caballero avaro, El convidado de piedra (versión del tema de Don Juan), Banquete durante la peste y La casita en Kolomna en prosa. Otros ocho capítulos de Eugenio Oneguin y numerosas poesías líricas. Se casó con Natalia Goncharova en 1831 tras ser rechazado una primera vez, en 1830. Ingresa el mismo año de su boda, 1831, en la Cancillería de Asuntos Exteriores con un sueldo especial de 5000 rublos.
En 1831, conoce a Nikolái Gógol con quien entablará una buena amistad estableciéndose entre ambos una relación de mutuo apoyo. Las historias cómicas de Gógol ejercieron gran influencia en la prosa de Pushkin, quien, tras leer los volúmenes de historias cortas Veladas en un caserío de Dikanka publicados en 1831-32, lo apoyaría críticamente y más tarde, en 1836, tras lanzar su revista El Contemporáneo ("Sovreménnik"), publicaría en ella algunas de las narraciones cortas más famosas de Gógol.

En la década de los treinta, compuso El cuento del pope y su bracero Baldá, 1830, los cuentos El zar Saltán, 1831; El pescador y el pececillo, 1833; La princesa muerta y los siete gigantes, 1833; El gallito de oro, 1834... En 1832, inicia su novela en prosa Dubrovski, cuyo argumento discurre en un ambiente de pequeños terratenientes de provincias; Historia de la revuelta de Pugachov, 1834, acertada incursión en la investigación histórica; la novela en prosa La hija del capitán, 1836, donde se describe también noveladamente el motín campesino acaudillado por Pugachov, el poema El caballero de bronce, de 1833, dedicado a la figura del zar Pedro I, etcétera. Ya en 1833, es elegido miembro de la Academia Rusa.

Obras escogidas

Ruslán y Ludmila, 1820
Gabrielada, 1821
El cautivo del Cáucaso, 1821
Los hermanos ladrones, 1821-1822
La fuente de Bajchi Sarái, 1823

El conde Nulin, 1825
Para A.P. Kern, 1825
Los gitanos, 1827
El negro de Pedro el Grande, 1827
Poltava, 1829

Pequeñas tragedias (que incluye El invitado de piedra, Mozart y Salieri, El avaro caballero y Fiesta durante la plaga), 1830
La casita en Kolomna, 1830
El cuento del pope y su jardinero Baldá, 1830
La historia del pueblo Goriújino, 1830
Boris Godunov, 1831

Cuentos del difunto Iván Petróvich Belkin, 1831
El zar Saltán, 1831
Eugene Onegin, 1825-1832
Cuento de la princesa muerta y los siete caballeros, 1833
El pescador y el pececillo, 1833

El jinete de bronce, 1833
Dubrovski, 1833
La dama de los tres naipes, 1833
El gallo de oro, 1834
Kirdzhali, 1834

Historia de la revuelta de Pugachov, 1834
Noches egipcias, 1835
Escenas de tiempos caballerescos, 1835
La hija del capitán, 1836
De visita otra vez
Noche de invierno

Academia Rusa (en ruso: Академия Российская, Императорская Российская академия) creada por Catalina II de Rusia y Catalina Dáshkova sobre el modelo de la Academia francesa en 1783, el centro para el estudio de la lengua y literatura rusas en San Petersburgo. El principal resultado de la actividad de este producto de la Ilustración rusa fue la publicación del Diccionario Académico Ruso. Después de la muerte de Alejandro Shishkov, se unió a la Academia de Ciencias de Rusia. En 1841 se fusionó con la Academia Imperial de Ciencias de San Petersburgo (predecesora de la actual Academia de Ciencias de Rusia).


  



A CHADAAEV

Muy poco tiempo la esperanza
de amor y gloria nos duró;
nuestra ilusión, en lontananza,
cual sueño o niebla se esfumó.
Mas hoy la llama aún guardamos;
debajo del poder fatal,
luchar queriendo contra el mal,
a Rusia, atentos, escuchamos.
Mientras tengamos pundonor,
mientras la libertad ansiemos,
¡el alma entera con ardor
a nuestra Patria consagremos!
Confía, amigo: brillará
la estrella del divino día,
que Rusia se despertará,
y, al derribar la monarquía,
¡los nombres nuestros grabará!

1818

PIERDEN SU ESPESOR LAS NUBES...

Pierden su espesor las nubes, que están siempre de camino;
ardes, lucero, muy triste, mi lucero vespertino;
tus rayos cubren de plata la llanura ya agostada,
la bahía somnolienta y la cima desolada;
me encanta tu débil luz en el alto firmamento;
ella despierta en mi ser mi dormido pensamiento.
Yo recuerdo tu nacer, mi lucero tutelar,
sobre el tranquilo país, donde todo es familiar,
donde álamos esbeltos envuelven aires muy puros,
donde dormitan los mirtos junto a cipreses oscuros
y la mar al mediodía emite dulce fragor.
Allí en los montes, en tiempos, pensando siempre en mi amor,
arrastraba sobre el mar mi pereza taciturna...
cuando mi choza envolvía la densa sombra nocturna...
y una doncella en lo oscuro cada noche te buscaba
y a todas sus amigas tu nombre les recordaba.

1820

AL MAR

¡Adiós, libérrimo elemento!
Contemplo por postrera vez
tus olas célicas al viento,
tu hermosura y altivez.

Cual queja triste de un amigo,
como su voz de despedida,
tu imperativo, mustio ruido
por vez postrera se avecina.

¡Límite ansiado de mi alma!
Por tus orillas en tinieblas
tan a menudo yo vagaba,
atormentado por mi idea.

¿Y no amé tu eco acaso,
todo el fragor de tus abismos,
y el silencio al ocaso,
y el arrebato advenedizo?

La barca fiel del pescador
que guardas tú, mar, por antojo,
roza el oleaje con valor,
mas desenfrenas tu enojo
y se hunde en banda la mejor.

No supe, al fin, abandonar
tu orilla inmóvil, aburrida,
ni alegre agradecerte, mar,
y por tus crestas orientar
mi tan poética huida.

Oí tu voz, encadenado,
en vano mi alma se partía:
de una pasión quedé encantado
y no abandoné tu orilla. 

No lo lamento. ¿A dónde, es cierto,
quisiera, indolente, ir?
Un solo punto en tu desierto
me admiraría en el vivir.

Es el sepulcro de la gloria...
Reposa, fría, en el peñón,
aún solemne, la memoria:
allá moría Napoleón.

Murió sufriendo sin remedio,
y, como el trueno a la tormenta,
en pos de él se fue otro genio,
amo de nuestros pensamientos.

La libertad lloró su arte,
dejó el genio su aureola.
Oh, mar, conmueve hoy las olas,
el poeta siempre fue tu vate.

Tu imagen fue su distintivo,
tu alma lo forjó sensible,
igual que tú, hondo y sombrío,
también potente e invencible.

Quedó vacío el mundo... ¿A dónde
me llevarías, mar hermano?
El mismo sino al mundo ronda
doquier, al bien vigila oronda
la monarquía o el tirano.

¡Adiós, pues, mar! No he de olvidarme
de tu espléndida belleza,
y oiré al caer la tarde
tu voz, fragor que embelesa.
 
Al bosque, a la llanura hosca,
pleno de ti, me llevo ahora
tus claroscuros, golfos, rocas
y el murmullo de tus olas.

1824

CANCIÓN BÁQUICA

¿Por qué calla la voz de la alegría?
¡Suenen alto las báquicas canciones!
¡Y vivan las mujeres que sus dones
nos prodigan con amor y galanía!
Llenad la copa sin temor
y a su fondo argentino
al espumoso vino,
los anillos echad, prenda de amor!
Brindemos a una voz con ilusión:
¡Vivan las musas! ¡Viva la razón!
¡Arde, sol, con llama cegadora!
La lámpara al punto palidece
cuando su clara luz vierte la aurora.
Así falsa sapiencia desmerece
ante el sol inmortal de la verdad
¡Viva la luz y no haya oscuridad!

1825

RECUERDO UN MILAGROSO INSTANTE

A ANNA P. KERN

Recuerdo un milagroso instante:
cual una efímera visión,
apareciste tú, radiante
y hermosa como la ilusión.

En las angustias y amargura,
en el bullicio mundanal,
soñaba con tu imagen pura,
tu voz de acento celestial.

En mi destierro, cada día
penaba, lleno de dolor;
sin Dios, sin vida me afligía
sin estro, lágrimas ni amor.

Mi alma despertó vibrante:
de nuevo, cual fugaz visión,
apareciste tú, radiante
y hermosa como la ilusión.

Y ahora el corazón cantante
de nuevo late con fervor,
pues tiene vida palpitante
Dios, estro, lágrimas y amor.

1825

NOCHE DE INVIERNO

La tempestad agorera
el cielo cubre de armiño,
y aúlla como una fiera
o llora como hace un niño.
O mueve el desvencijado
techo de pajiza trama,
como un transeúnte extraviado
a nuestra ventana llama.

La choza que el viento agita
es sombría, triste, insana.
¿Por qué estás, mi viejecita,
tan callada en la ventana?
¿La tempestad con su aullido
tu alegría, amiga, seca,
o te adormece el zumbido
que al girar hace la rueca?

Bebamos, mi amiga buena.
¿Dónde el vaso, en qué rincón?
Bebamos por nuestra pena.
Se alegrará el corazón.

Cántame cómo el jilguero
a orillas del mar vivía,
cómo la niña en enero
agua del pozo cogía.

La tempestad agorera
el cielo cubre de armiño,
y aúlla como una fiera
o llora como hace un niño.

Bebamos, mi amiga buena.
¿Dónde el vaso, en qué rincón?
Bebamos por nuestra pena.
Se alegrará el corazón.

1825

A MI NIÑERA

Amiga de mis días pesarosos,
palomita, mi vieja compañera,
mucho ha que en pinares rumorosos
te consume la angustia de la espera.

Al pie de la ventana acomodada
dejas de hacer calceta a cada instante,
se detienen tus manos arrugadas,
centinela pareces anhelante:

miras por el portón —siempre está abierto—
el camino que corre tan lejano,
nostalgia vana y barrunto incierto
el corazón te oprimen con su mano.
Y te parece ver...

1826 

A I. I. PUSCHIN

Primer amigo, amigo inapreciable,
la suerte fervoroso bendecí [bendije]
cuando en mi patio un día memorable
de nevasca inclemente, impenetrable,
de tu trineo el tintín al fin oí.

Y pido a la divina providencia,
pues yo con toda el alma lo deseo,
que oigas mi voz también con complacencia
e ilumine en las cuitas la existencia
con la luz de los días del liceo.

1826

EL PROFETA

Sediento de alma, yo sin fin

por el desierto me arrastraba,
y un extraño serafín
apareció en la encrucijada.
Su dedo frágil me rozó,
como en un sueño, las pupilas.
Igual que una águila intranquila
las dilaté, fatídico.
Luego el oído me tocó,
llenó mi alma de sonidos:

vuelo de ángeles divino,
temblor de cielos oí yo,
rumor de aguas y reptiles,
voces del valle con sus vides.
Luego arrancóme sin demora
mi pobre lengua pecadora,

tan maliciosa, impertinente,
y con su mano en sangre intacta
puso en mi boca estupefacta
una lengua sabia de serpiente.

De una estocada abrióme el pecho,
quitó el turbado corazón
y puso el fuego, un carbón
ardiente. Y caí, deshecho.
Y en el desierto que calcina
manifestó la voz divina:
"En pie, profeta, y ve y comprende,
mi voluntad será tu acervo,
recorre el mundo y con tu verbo
enciende el alma de la gente".

1826

CAMINO INVERNAL

La luna se abre camino
entre niebla vaporosa
y sobre el bosque mohíno
vierte su luz cavilosa
 
Por invernal carretera
vuela una troika veloz,
y la esquila viajera
suena con tediosa voz.

En el cantar del cochero
se oye un algo muy afín:
ya un desenfreno altanero,
ya una tristeza sin fin.

Ni una luz, ni una chozuela,
sólo desamparo y frío,
y los hitos siempre en vela
en el camino vacío.

La tristeza me espolea...
Mañana te veré, amada,
y junto a la chimenea
en ti pondré la mirada.

Cuenta el tiempo la saeta,
medianoche nos ampara:
aleja a gente indiscreta,
pero nunca nos separa.

Triste yo me siento, Nina;
el cochero se ha callado,
la esquila suena cansina
y la luna se ha ocultado.

1826

ARIÓN

Muchos éramos. La vela
con afán izaban unos,
y otros, diestros y oportunos,
remaban con blanca estela.

Nuestro sabio timonel
gobernaba silencioso,
y, confiado y ocioso,
yo cantaba. Borrascoso,
el viento embistió a bajel.
Mató a todos su furor.

Yo, misterioso cantor,
fui arrastrado hasta un playón,
do canto mis himnos de antes
y mis ropas, humeantes,
seco al sol, bajo un peñón.

1827

 
EL ANTIAR

En el desierto yermo, avaro,
de suelo tórrido, candente,
está el antiar, vigía atento
y, en este mundo, solitario.

El genio de ávidas estepas
lo engendró, iracundo al menos,
regó sus hojas, ramas secas
y las raíces con veneno.

Éste carcome la corteza
y se derrite al mediodía;
cuando anochece, se espesa
cual transparente savia fría.

Ni una ave se acerca al ente,
ni el tigre: sólo el torbellino,
si roza el árbol de la muerte,
huye corrupto sin destino.

Vaga la nube y, piadosa,
moja las hojas soñolientas,
y ya la lluvia venenosa
corrompe la arena ardiente

Un  hombre envió hacia el antiar,
autoritario y sereno,
a otro, que emprendió el andar
y trajo al alba el veneno.

Trajo el mortífero humor
y un montón de hojas marchitas.
Cubierta de helado sudor,
la frente pálida le ardía.

Volvió muy débil esa vez,
cayó en la choza de su amo,
murió el esclavo a los pies
del invencible soberano.

El zar entonces saturó
cada saeta de veneno
y muerte, muerte envió
a los vecinos extranjeros.

1828

NO CANTES, NIÑA LINDA, EN MI PRESENCIA


No cantes, niña linda, en mi presencia
canciones de Georgia entristecida,
que me hacen recordar con su cadencia
litorales lejanos y otra vida.

Me recuerdan a mí —¡triste fortuna!—
tus cánticos hirientes, tu voz bella,
las noches de la estepa, con su luna,
y la lejana faz de una doncella.

La imagen fantasmal, y tan amada,
olvido al ver tu rostro, que es divino.
Mas, si cantas, resurge de la nada
y ante mí de nuevo la imagino.

No cantes, niña linda, en mi presencia
canciones de Georgia entristecida,
que me hacen recordar con su cadencia
litorales lejanos y otra vida

1828

EN LAS COLINAS DE GEORGIA

En las colinas de Georgia se posa
la niebla. Corre el río ante mí.
Estoy triste y sereno. Es luminosa
mi tristeza, que está llena de ti.
De ti, sólo de ti... Y nada clama
ni atormenta ni inquieta mi dolor.
El corazón arde de nuevo y ama,
que no puede vivir él sin amor.

1829

SÍ, YO OS AMÉ: Y EN MI ALMA DELIRANTE


Sí, yo os amé: y en mi alma delirante
aquel amor no se extinguió quizás.
Mas no tengáis temor en adelante:
no quiero ya afligiros nunca más.

Amé en silencio, lleno de amargura:
celoso fui, sufrí la timidez...
Amé de corazón, con tal ternura,
cual quiera Dios que os amen otra vez

1829

MAÑANA INVERNAL

Sol y helada. ¡Qué belleza!
Sacúdete la pereza.
¡Despierta, amor, que ya es hora!

Abre los ojos, preciosa,
y sé estrella prodigiosa
que se funda con la Aurora.

La nevasca con su velo
ocultaba ayer el cielo,
y era la luna lejana
mancha tras nubes sombrías.
Muy triste tú parecías...
¡Mira hoy por la ventana!

Bajo el terso azul sin sombras
se extienden blancas alfombras;
brilla el río bajo el hielo;
allá el bosque recoleto
se perfila negro y neto;
la nieve sonríe al cielo...

Al cuarto da su calor
un ambarino fulgor.
Chisporrotea el hogar,
fluye libre el pensamiento.

¿Qué me dices si, al momento,
mando la yegua enganchar?

Por la nieve mañanera
será grata la carrera
de la yegua alborozada
en los campos ya dormidos,
los bosques antes tupidos
y la orilla tan amada.
 
1829

POR VOLVER A LAS COSTAS...

Por volver a las costas de la patria distante
tú dejaste el país que te era extraño.
En la hora sin olvido, triste, yo ante ti
lloré largo tiempo este gran daño.
Y allí mis manos frías procuraban parar
el tiempo y detenerte en la partida.
Mi sollozo imploraba no acabar
las ansias de la dura despedida.

Pero del beso amargo, sin auxilio,
arrancaste tu boca de la mía.
Desde el país sombrío de mi exilio
al tuyo me invitabas. Tú decías:

Cuando nos encontremos allí otra vez cautivos,
bajo el azul eterno de un cielo en esplendor,
a la sombra, oh amado, de los viejos olivos,
uniremos de nuevo los besos del amor.

Mas ¡ay!, en el país donde en el cielo dejan
su brillo azul los días sin olvido,
allí en donde las aguas los olivos reflejan,
tú en el último sueño te has dormido.

Tus penas, tu hermosura han ido dentro
de la urna funeraria allí a acabar,
Y allí también el beso del encuentro...
¡pero yo he de esperarlo, porque me lo has de dar!

1830

POR LAS COSTAS DE TU LEJANO PAÍS NATIVO


Por las costas de tu lejano país nativo
abandonaste esta tierra extranjera;
horas inolvidables y crueles
donde he llorado sin fin ante tus pies.
Con mis manos heladas
me aferré a ti;
gemí, implorándote
prolongar el tiempo del adiós.
Pero tus labios se desasieron
de mi abrazo estrecho.

Desde un país que fue tu sombrío exilio
querías que yo viniese a ti.
Decías: «Nos reencontraremos
bajo un cielo eternamente azul;
a la sombra de los olivos, de nuevo,
querido, nos reuniremos».

Pero, ¡ay!, en esos rincones en donde los cielos
brillan con el más bello azul,
donde las olas duermen por debajo de los acantilados,
te has dormido para la eternidad.

Tu belleza y tu dolor
en la tumba se han perdido.
Se ha esfumado también el beso tan esperado...
Pero lo espero: ¡me lo has prometido!
 

SI AÚN PASEO ENTRE EL TUMULTO

Si aún paseo entre el tumulto,
si escucho a nuestra juventud,
si en una iglesia estoy, no oculto
que me hundo en lúgubre inquietud.

Y pienso: Un tiempo viviremos.
Mas los que estamos hoy aquí
hacia lo eterno bajaremos:
la muerte espera, a ti y a mí.

Mirando a un roble solitario
diré: Me sobrevivirá,
igual que tanto aniversario
habrá sobrevivido ya.

Si a algún niñito lindo beso,
¡Adiós! —pensando siempre estoy—:
yo caigo y creces tú, por eso
te cedo el puesto y ya me voy.

Con pensamientos acompaño
hoy cada día, cada mes,
tratando de prever el año
en el que moriré después.

¿Veré en alguna lid mi muerte?
¿Quizás en viaje, o en el mar?
¿O en el vallejo aquel, por suerte,
mis restos han de reposar?

Pero aunque al cuerpo fenecido
le da lo mismo pudrirse,
más cerca del hogar querido
quisiera entonces yo dormir.

Que juegue junto a mi sepulcro
la joven vida con ardor,
y que el paisaje eterno y pulcro
brille impasible en su esplendor.

1829

ADIÓS

Me animo una última vez
a acariciar en espíritu tu imagen,
usando toda mi fuerza para reavivar un sueño,
complaciéndome, no sin tristeza y temor,
en recordar lo que fue nuestro amor.

Nuestros años huyeron, nuestros años han cambiado
y cambian todo, y nos cambian a nosotros mismos.
Para mí, que ayer nomás te cantaba,
hoy te has cubierto de una sombra sepulcral.
Para ti el amigo de ayer no es más que un fuego extinguido.

Acoge, oh compañera ya para siempre distante,
estos adioses que te dirige mi corazón;
acógelos como lo haría un amigo que estrecha a su amigo,
sin decir ni una palabra, ante el umbral de una prisión.


ME ERIGÍ UN MONUMENTO

Exegi monumentum

Me erigí un monumento milagroso y notable,
y en el camino recto que al pueblo hacia él le lleva
no ha de crecer la hierba. Su cúspide indomable
más que la alta columna de Alejandro se eleva.

No moriré del todo. Por la lira mi alma
pervivirá a mi polvo y escapará a la quieta
podredumbre. Famoso he de ser mientras sin calma
bajo la luna quede al menos un poeta.

Recorrerá mi fama toda la extensa Rusia.
Y no habrá, en cada idioma, quien mi nombre no sepa:
el finlandés, el nieto del eslavo, el tungús
salvaje, y el kalmuco amigo de la estepa.

Y seré por el pueblo querido en toda edad
por despertar los buenos sentimientos dormidos,
porque en mi cruel siglo canté a la Libertad,
porque imploré clemencia por todos los caídos.

Sé dócil al mandato de Dios, ¡oh Musa mía!:
no pidas la corona ni las injurias temas.
Elogios o calumnias acepta sin porfía,
y no entres con el tonto en discusión de temas.

1836




EL SISTEMA CONSTITUCIONAL DE BÉLGICA
 


Marlies Cardoen
Universidad de Gante, Bélgica.
Traducido por Francisco Bombillar

1. Introducción: antecedentes históricos de la Constitución belga. 
 

Entre 1815 y 1830, Bélgica fue parte del Reino de los Países Bajos. El entonces Jefe de Estado, el Rey Guillermo I, tuvo que vérselas con una fuerte oposición por parte de diversos grupos sociales. Los católicos no estaban de acuerdo con la intromisión del Rey en la religión y la mayoría de los liberales francófonos y la burguesía se oponían a la política lingüística de Guillermo I, su gobierno autoritario y la sub-representación de las provincias del Sur en el Ejército y la Administración [ 1]. La crisis económica, que llevó al desempleo y a altos precios de los productos alimenticios, fue la causa que impulsó la Revolución belga. El descontento general se hizo notar de forma violenta en agosto de 1830, durante la función de la opera «La Muette de Portici» (una glorificación de la lucha por la independencia de los napolitanos contra los españoles). Los revolucionarios tomaron el poder y constituyeron un Gobierno provisional que proclamó la independencia de Bélgica.
La Constitución, escrita por una Comisión establecida durante el Gobierno provisional, se presentó ante el Congreso Nacional y fue aprobada el 7 de febrero de 1831 [2]. La Constitución consistía en una síntesis equilibrada de las Constituciones francesas de 1791, 1814 y 1830, la Constitución holandesa de 1815 y el Derecho constitucional británico [3]. Sus principios fundamentales fueron el derecho a la propiedad privada, la libertad individual, la igualdad ante la ley, el Estado de Derecho y un fuerte parlamentarismo [4].
Estos principios elementales se siguen aplicando hoy en día, a pesar de que la Constitución ha experimentado una evolución en términos de ampliación del electorado, legislación en materia lingüística, desarrollo del Estado del bienestar, aumento del interés por la protección legal contra las acciones arbitrarias del Estado, federalización e internacionalización [5]. Estas reformas constitucionales se han producido, principalmente, para tomar en consideración la evolución de la propia sociedad belga.

2. Derechos fundamentales y limitación de derechos fundamentales.  
 

Debido a la gran influencia de la Ilustración y el liberalismo del siglo XIX en la esencia de la Constitución belga, los derechos y libertades fundamentales ocupan un lugar prominente en ésta [6]. El título II de la Constitución (sobre los belgas y sus derechos [7]) es, sin lugar a dudas, la fuente primaria de protección de los derechos y libertades fundamentales en el ordenamiento jurídico belga. Estos 27 artículos (del artículo 8 al 32), destinados a preservar los derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos, fueron excepcionalmente progresistas para su época. Los derechos y libertades se aplican a todo ciudadano residente en territorio belga, salvo prueba que, de forma objetiva, justifique otorgar un tratamiento diferente [8].
La Constitución presenta una imagen incompleta de los derechos fundamentales protegidos en Bélgica, ya que gran parte de las fuentes del ordenamiento jurídico belga contienen referencias a derechos y libertades fundamentales, a pesar de que estas normas están generalmente pensadas para especificar las disposiciones contenidas en la propia Constitución. La Constitución, aún hoy, contiene específicas garantías que no aparecen en los Tratados sobre derechos humanos [9], pero esto no ha impedido que numerosos acuerdos europeos e internacionales en este ámbito hayan sido subscritos por el Estado belga. Bélgica ha sido uno de los Estados pioneros en la adopción de este tipo de acuerdos.
El título II de la Constitución comienza con el principio de igualdad (artículo 10), garantizando la igualdad entre hombres y mujeres. Atendiendo a su plasmación en el texto constitucional, la protección de la libertad individual se recoge en el articulo12 y el derecho a la propiedad en el artículo 15. Ambos derechos pueden limitarse en los casos previstos en la ley y conforme a lo que ésta prescriba. La libertad de pensamiento, conciencia y religión (artículo 19) está también muy protegida y sólo puede restringirse cuando su uso constituya un delito. La prensa es libre, no pudiendo establecerse nunca la censura. (artículo 25). Los belgas tienen el derecho de reunirse pacíficamente y sin armas (artículo 26), no obstante, no se aplicará este precepto a las reuniones al aire libre, que quedarán sometidas por entero a las leyes de policía. En materia de derechos sociales, hay una gran protección de los derechos a un trabajo y a una remuneración justa e incluso un derecho a la protección de la salud. El título II garantiza, además, el derecho de asociación, derecho que no podrá someterse a medida preventiva alguna (artículo 27). Por último, no será precisa ninguna autorización previa para entablar acciones contra los funcionarios públicos por actos cometidos en el ámbito de sus funciones (artículo 31).
La Constitución de 1831 contenía en un principio, sobre todo, gran parte de los clásicos derechos y libertades fundamentales, concretamente los derechos civiles y políticos formulados tras la Revolución francesa y redactados en varias declaraciones de derechos constitucionales tras el Antiguo Régimen. Mediante la reforma constitucional de 1993-1994, se introdujeron también en este texto constitucional varios derechos económicos, sociales y culturales [10], y en el año 2000, los derechos de los niños [11].

La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, por otro lado, es 170 años más joven que la Constitución belga y contiene tanto derechos políticos y civiles como derechos económicos, sociales y culturales. Su objetivo es proporcionar una protección mayor que la Constitución belga. Sin embargo, casi todos los derechos y libertades en ella recogidos estaban ya cubiertos por Tratados internacionales y otras fuentes, formales y no formales, del ordenamiento jurídico belga. De este modo, la Carta no ofrece a los belgas un nuevo rango de protección adicional de sus derechos [12]. La protección de los derechos fundamentales en Bélgica se caracteriza por una pluralidad de ordenamientos y una pluralidad de mecanismos institucionales para reforzar esta protección. Hay, por tanto, una coherencia razonable entre la ya existente protección de los derechos y libertades fundamentales en Bélgica y la propia Carta de la Unión Europea. La práctica legal belga ha hecho un llamamiento a la Convención Europea para la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales (CEDH) [13]. Sin embargo, volviendo a la Carta de la Unión, incluso antes de que ésta entrase en vigor, la reciente Carta era ya considerada una fuente importante de inspiración y un marco interpretativo para analizar la jurisprudencia del Tribunal de Justicia [14].
Aunque la Carta en sí misma no contiene una disposición que se asemeje al principio de la aplicación de la mayor protección [15], acepta implícitamente la idea de que la norma más alta de protección debe está garantizada. La garantía de la libertad de prensa, por ejemplo, está más desarrollada en la Constitución belga de 1831 que en la Carta y en el CEDH, afirmando que la censura nunca podrá tener lugar [16]. El artículo 16, por otro lado, sobre la protección de la propiedad, y el artículo 30, sobre la libertad lingüística, también ofrecen una muestra de esta amplia protección [17]. El artículo 27 de la Constitución, por su parte, garantiza el derecho de asociación con una disposición explicita contra las medidas cautelares, que la Carta de los Derechos Fundamentales no incorpora.
La Constitución no puede ser suspendida ni total ni parcialmente [18] cuando los términos recogidos en la Carta tengan menos fuerza. La Constitución belga ha podido soportar con éxito los estragos del tiempo: varias reformas han hecho posible ajustar el contenido de la Constitución de 1830 a los recientes avances y cambiar el concepto de protección estatal. Los muchos años de tradición haciendo frente a esta pluralidad ordinamental de protección de los derechos y libertades constitucionales, así como el largo alcance con el que se ha querido proteger a éstos, quizás sea una contribución adicional del Estado belga a las tradiciones constitucionales comunes de la Unión Europea.
La Constitución belga es rígida, con un procedimiento agravado de reforma (ver más adelante). En cada asunto relativo a las minorías lingüísticas (la región de lengua francesa, la región de lengua holandesa, la región bilingüe de Bruselas-Capital y la región de lengua alemana), el procedimiento del artículo 4 de la Constitución debe ser aplicado, requiriendo una mayoría cualificada especial. Una ley aprobada por la mayoría de votos en cada grupo lingüístico de cada una de las Cámaras, a condición de que se halle presente la mayoría de los miembros de cada grupo y siempre que el total de los votos favorables emitidos en los dos grupos lingüísticos alcance los dos tercios de los sufragios expresados.
Los derechos y libertades fundamentales del Título II no son absolutos. El legislador constitucional demuestra una gran confianza en el poder legislativo [19] considerando que las restricciones a estos derechos sólo pueden introducirse por ley. En teoría, las medidas preventivas están prohibidas, aunque hay una excepción: el artículo 26 somete el derecho de reunión pacífica y sin armas al aire libre a las leyes de policía. El Consejo de Estado consideró que esto era posible únicamente con el objetivo de mantener el orden público, la paz y la seguridad [20]. Las medidas reguladoras pueden adoptarse con la condición de que no afecten a los derechos y libertades y se ejerciten de un modo ordenado [21]. Las medidas represivas sólo serán posibles cuando estén previstas por ley y un delito haya sido cometido al hacer uso de estos derechos y libertades. La Constitución, en ese caso, aplica un mecanismo de restricción formal y a posteriori [22]. No hay muchas indicaciones con respecto al contenido. Sólo en virtud de un acto legislativo, los derechos y libertades podrán limitarse. No se contemplan, pues, en principio, las medidas preventivas, así que, cuando no se respete un derecho, sólo se podrá actuar de forma represiva [23].

La Constitución incluye diferentes previsiones de reservas de ley. Este es el caso de la adquisición y pérdida de la ciudadanía belga y el derecho de los ciudadanos belgas o de los ciudadanos de otros Estados miembros al sufragio activo y pasivo. Cuando se trata de derechos y libertades fundamentales, la ley especifica los casos en los que la entrada en un domicilio y la expropiación por causas de utilidad pública puede tener lugar o la libertad individual puede limitarse. La ley determina también las excepciones del derecho a la vida privada y familiar así como del derecho a la confidencialidad de las comunicaciones. En cuanto al Derecho Administrativo, todos los ciudadanos tienen derecho a consultar cualquier documento administrativo y a obtener una copia del mismo, excepto en los casos y condiciones estipulados por la ley.
El artículo 187 afirma que la Constitución no puede suspenderse total ni parcialmente. Cuando el Rey declare el estado de guerra, las cortes militares se pondrán en marcha. La ley determina su organización, poderes, derechos y las obligaciones de los miembros de esta organización. El artículo 188 ofrece una mayor protección: desde el día en el que la Constitución se hizo ejecutable, todas las leyes, decretos, decisiones, normativas y otras leyes contrarias a la misma fueron derogadas.
La Constitución asegura los derechos constitucionales a través de órganos jurisdiccionales. Al contrario que en otros Estados del Norte de Europa [24], en Bélgica no hay un «consejero civil». Los derechos fundamentales están protegidos por el Derecho Civil. Los derechos con efecto inmediato pueden ser apelados por un juez belga. Para tener efecto directo, una norma debe de ser de aplicabilidad inmediata [25] y debe comportar derechos para los ciudadanos. La mayoría de los derechos económicos, sociales y culturales no tienen efecto directo [26], aunque las excepciones no se excluyen. Cuando una norma en vigor esté en contra de los derechos y libertades fundamentales, se podrá acudir al Tribunal Constitucional con el fin de que éste declare la misma contraria a la Constitución. Otros juzgados y tribunales podrán elevar una cuestión prejudicial a la Corte Constitucional para imponer o no una norma conflictiva en base una teoría derivada de la sentencia «Le Ski» [27]. Cuando la infracción sea consecuencia de una acción de los poderes ejecutivos, el Tribunal Supremo Administrativo será el competente para anular la acción, aunque los demás juzgados y tribunales podrán hacer que la medida no se ejecute. En última instancia, se podrá presentar una petición de indemnización [28].
El acuerdo de coalición de 2003 fue previsto en una Comisión belga sobre los derechos fundamentales para proteger la aplicación de los acuerdos internacionales subscritos por el Estado belga en materia de derechos humanos, para seguir la evolución del Derecho internacional en relación con los derechos humanos, para proporcionar asesoramiento político a los diferentes gobiernos y para tener en cuenta los puntos de vista de las organizaciones no gubernamentales (ONGs) [29].
Al contrario que otros países, el Defensor del Pueblo en la organización administrativa belga es un fenómeno reciente [30]. Desde los noventa, varios defensores del pueblo están trabajando en los gobiernos federales, regionales y comunales, así como en sus estructuras administrativas [31].

3. Fuentes del derecho. [32]  
 
En teoría, la legislación es la única fuente primaria del Derecho belga. Además de las fuentes del Derecho internacional, la primera fuente nacional del ordenamiento jurídico belga es, evidentemente, la Constitución, junto con la legislación orgánica directamente fundamentada en esta Constitución [33]. El legislador interpreta la Constitución pero ésta sólo puede anularse por el Tribunal Constitucional [34]. Una segunda fuente es la práctica gubernamental y administrativa o la manera en la que las instituciones del poder ejecutivo aplican las disposiciones legales. Una tercera fuente es la jurisdicción, principalmente las sentencias y dictámenes del Tribunal Supremo Administrativo, con el fin de acompasar la legislación belga con el desarrollo social y concretizar las abstractas normas relativas al Derecho aplicable. 
Esta fuente es, obviamente, menos general, ya que la mayoría de las sentencias y dictámenes se centran en la resolución de casos particulares[35]. La jurisprudencia y las fuentes secundarias son bastante importantes también. Aunque no tiene poder legal vinculante, ningún tribunal de justicia se desviará de la jurisprudencia[36]. Los campos clásicos del Derecho han sido codificados en códigos específicos al modelo del Código Civil de Napoleón. La importancia de estos códigos en la práctica legal diaria es alta[37]. Los principios generales del Derecho también pueden ser fuentes del Derecho[38]. Aparte de estas cuatro fuentes del Derecho, nos quedan por mencionar las revistas académicas, consideradas una fuente del Derecho indirecta con una gran autoridad moral[39].
La Constitución belga fue fundada en un momento histórico y social único en oposición a las leyes imperantes. La justificación fue sentimental (sentimientos patrióticos y anti holandeses) e ideológica (la religión católica, apostólica y romana y la filosofía liberal de Estado)[40]. La Constitución no tiene un fundamento jurídico pero, debido a su carácter fundamental, ocupa la posición suprema del sistema jurídico belga.
 El contenido habla por sí mismo: la Constitución describe el poder constitucional, sus competencias y relaciones y contiene una lista de derechos y libertades fundamentales. El artículo 33 afirma que todos los poderes se ejercerán del modo establecido en la Constitución. Incluso antes de la creación del Tribunal Constitucional, la supremacía de la Constitución se aclaró mediante una sentencia del Tribunal Supremo belga, introduciendo el imperativo de que la ley debía ser interpretada de acuerdo con la Constitución[41].

Otro criterio importante es el procedimiento rígido previsto para la reforma de la Constitución. La constitución señala que no se podrá iniciar ni proseguir ninguna revisión de la misma en tiempo de guerra o cuando las Cámaras no puedan reunirse libremente en el territorio federal. La Constitución proporciona un procedimiento de reforma agravado, requiriendo la cooperación de dos Parlamentos consecutivos y la aprobación del texto por una mayoría cualificada en ambas Cámaras. 
El proceso tiene tres fases: (1) un petición de reforma por parte del Parlamento, el Senado y el Rey, especificando los artículos de la Constitución que éstos consideran deberían ser revisados; (2) a esto le siguen unas elecciones en las que los votantes pueden elegir candidatos que reflejen sus sentimientos en relación con esta reforma; (3) después de las elecciones, unas Cortes constituyentes tendrán libertad para modificar la Constitución dentro de los límites establecidos en la primera fase[42].
El artículo 1 de la Constitución dice que Bélgica es un Estado federal compuesto de regiones y comunidades[43], lo que significa que todos estos territorios (el Estado, las regiones y las comunidades, junto a provincias y municipios) poseen una esfera de autonomía en concurrencia[44]. Los decretos y ordenanzas tienen la misma validez legal que las leyes federales, lo que queda claro a la luz de los artículos 127 § 2, 128 § 2, 129 § 2 y 130 § 2[45]. En cuanto a lo concerniente a la ordenanza municipal, no necesita un fundamento jurídico previo. Sin embargo, la autonomía está limitada, ya que es el legislador quien determina la esfera de autonomía de las comunidades locales y las provincias[46]. Las decisiones municipales o provinciales sólo se aplicarán cuando éstas sean conformes con lo establecido en la ley.
El ordenamiento jurídico belga tiene un carácter plural. No solo existen diferentes fuentes del Derecho, también varias autoridades tienen competencia para promulgar normas legales. La federalización ha traído consigo una fragmentación del proceso legislativo. El Estado federal, las comunidades y regiones, provincias, municipios y los convenios colectivos de trabajo inciden en la legislación belga. La legislación internacional y, especialmente, europea también afectan al ordenamiento jurídico belga, desde el momento en que, por ejemplo, los reglamentos europeos despliegan su eficacia directa en este ordenamiento interno y los Estados miembros deben proceder a la transposición en sus leyes nacionales de las directivas europeas. 
El alto número de legisladores crea un cuerpo complejo de legislación. Las leyes nacionales deben ser examinadas e interpretadas de acuerdo con la legislación internacional. Así pues, un marco jerárquico se ha diseñado para tratar con los diferentes ordenamientos jurídicos. Los conflictos se resuelven con reglas prioritarias («lex posterior derogat legi priori» y «lex specialis derogate legi generali»)[47], revisión judicial y normas interpretativas.
La Constitución no ofrece una visión clara de la jerarquía de las normas. La internacionalización y la federalización llaman a la labor de los Tribunales en esta cuestión. La federalización de Bélgica y la división del país en regiones y comunidades con poder legislativo, ha hecho necesaria la creación del Tribunal de Arbitraje para solucionar los conflictos que se sucedan entre todos estos actores (ver más adelante). En la actualidad, la Unión Europea es la fuente de legislación más importante[48]. 
El Gobierno no puede apelar al Derecho nacional para evadir las obligaciones internacionales subscritas[49]. A la vista del caso «Costa c. ENEL», de 15 de julio de 1964, por el que se estableció el efecto directo y la primacía del Derecho europeo, el Tribunal Supremo, el 27 de mayo de 1971[50], abrió la puerta a la aplicación directa del Derecho internacional con prioridad respecto al Derecho nacional. La sentencia «Le Ski/Smeerkaas» estableció un acercamiento legal monista en el país, lo que trajo consigo una aplicabilidad directa del Derecho internacional. Sin embargo, de manera sutil, el Tribunal Constitucional ha seguido un acercamiento dualista en su jurisprudencia[51], reclamando la supremacía de la Constitución. La constitucionalidad de los Tratados europeos y del CEDH sólo puede discutirse si concierne a nuevos tratados y protocolos.
 El Tribunal Constitucional sólo puede juzgar el CEDH y los tratados constituyentes concernientes a la UE en el marco de una revocación que debe ser presentada en un plazo de 60 días desde su publicación[52]. A día de hoy no hay una manera de pensar clara ni unánime sobre la relación existente entre el Derecho internacional y la Constitución. Las revistas académicas y la jurisprudencia coinciden mayoritariamente en la supremacía del Derecho internacional, con la condición de que se la toma de estos acuerdos se haya efectuado conforme a lo prescrito por la Constitución[53]. Sin embargo, quedan aún varios puntos importantes por resolver, como la relación existente entre la Constitución y una ley que convierte, tras proceder a su transposición, a una directiva europea en una ley belga[54].
A diferencia de lo que sucede en los Estados unitarios, Bélgica lidia con una pluralidad de fuentes y una diversidad de autoridades legislativas como consecuencia del proceso federalista en curso en este Estado desde 1970. 
Bélgica es también un Estado fundador de la Unión Europea y siempre tiene una actitud abierta a las iniciativas legales internacionales. Hay un conocido refrán que señala que Bélgica se puede parangonar con el ordenamiento jurídico europeo, aunque en una escala menor.

4. Relaciones entre ordenamientos.  
 
Bélgica es un Estado federal, con un régimen jurídico civil y miembro fundador de la Unión Europea. Estas tres características describen, a grandes rasgos, el régimen jurídico que este país ha desarrollado[55]. Los diferentes ordenamientos jurídicos se relacionan en el sistema belga de acuerdo a un marco kelseniano. No obstante, más allá de las relaciones propias de un Estado federal, Bélgica destaca por las particularidades que comporta su particular división territorial[56]. Dentro de la legislación federal, se pueden distinguir dos jerarquías de normas. La primera jerarquía se aplica a las normas legales en vigor para todo el territorio belga[57]. Se distinguen unas de otras en un orden de importancia o prioridad, el que sigue: la Constitución, la ley, el Real Decreto y el Decreto Ministerial. La segunda jerarquía atiende a la normativa vigente en los diferentes territorios[58]
Aparte de las mencionadas anteriormente, concernientes a todo el Estado, aquí hablamos de la legislación regional (decretos y órdenes de las regiones y comunidades), legislación provincial (reglamentos provinciales) y la ley del gobierno municipal (reglamentos municipales). 
Las competencias de los legisladores federales y regionales se desarrollan en términos de igualdad y parten de lo previsto en la Constitución. Como en la mayoría de los Estados federales, está aquí presente el principio de lealtad federal. La legislación municipal es inferior a la legislación provincial y ambas categorías están subordinadas a la legislación regional así como a la legislación federal[59].

La Unión Europea como una organización supranacional tiene una gran influencia en este sistema jurídico. Aunque Bélgica fue un Estado fundador de la Comunidad Económica Europea, la Constitución belga no contiene muchas alusiones a Europa[60]. El artículo 117 dice que las elecciones del parlamento europeo y regional tendrán lugar el mismo día, y el artículo 168 afirma que las Cámaras deberán ser informadas de las negociaciones concernientes a cualquier modificación de los tratados constitutivos de la Comunidad Europea u otros tratados relacionados y deberán recibir un borrador de estas reformas con anterioridad a su firma. La normativa internacional tiene prioridad con respecto a otras normas nacionales, pero el reconocimiento de su vigencia legal en el ordenamiento jurídico nacional depende de la Constitución, que hace posible una transferencia de competencias acogiéndose al artículo 34[61]. 
Nos encontramos ante una referencia implícita al ordenamiento jurídico europeo, al permitir que la ejecución de un poder específico pueda asignarse mediante un Tratado o una ley a instituciones de Derecho internacional público. Esta cláusula ha permitido al Reino belga ceder parte de su soberanía a la Unión, especialmente, en materias legislativas y jurisprudenciales, y participar activamente en la integración europea.
La importancia de la dimensión europea es evidente y sigue aumentando, por lo que las entidades regionales legislativas belgas han buscado vías para influir en la misma. Hay muchas maneras de participar. Bélgica tiene 12 miembros en el Comité de las Regiones, los representantes regionales más directamente visibles y solemnes[62]. 
De forma adicional, el antiguo artículo 203 TEC autorizaba indirectamente a los ministros regionales a tener un escaño en el Consejo de Ministros, aunque esto era más que nada una cuestión simbólica, ya que un ministro regional sólo podía defender la posición común de un Estado miembro de forma global. Cada uno de los agregados regionales está presente en grupos de expertos de la Comisión, en los grupos de estudio del Consejo y en los comités que asisten a la Comisión europea en la ejecución de la legislación. La mayoría de las regiones tienen una sede en Bruselas y funcionan como verdaderos «lobbies» o grupos de presión que buscan que se decante a su favor la legislación europea. La representación flamenca, por ejemplo, se ha convertido en un amplio y estructurado equipo en los últimos años, cuyo desarrollo ha sido impulsado desde el plano político por el Gobierno flamenco[63].
 Esta representación se ocupa del seguimiento de los dossiers europeos y de las relaciones de la Unión Europea con el Gobierno flamenco. Con el fin de desempeñar una óptima labor, la representación flamenca tiene contacto con las instituciones europeas, los Estados miembros y otras regiones. 
Valonia y Bruselas, por otro lado, están menos inmersas en la Unión Europea, aunque tienen la oficina internacional Valonia-Bruselas. La Dirección General de Asuntos Europeos y Cooperación (DGE)[64] es el centro indirecto y oficial de preparación, definición, representación y gobernanza y consolidación de las políticas europeas en Bélgica; está muy bien organizada, permitiendo la participación en la misma de todas las regiones y comunidades en el territorio belga. 
Por último, aunque no por ello menos importante, las regiones intentan también influir en los niveles extraoficiales («off the record») de la política nacional, manteniendo contactos personales y creando de redes de contactos con funcionarios, miembros del Parlamento o ministros de la Unión Europea.
El sistema belga de participación probablemente sólo sea efectivo en un Estado federal pequeño como el que nos ocupa, ya que todas las comunidades y regiones belgas son invitadas a formar parte del proceso de toma de decisiones para, con su opinión, dar lugar a la posición común del propio Estado. Cada autonomía regional tiene un derecho a veto. Si este mismo procedimiento de participación se extrapolase a Estados miembros mayores con muchas regiones, sería entonces muy difícil alcanzar una posición común nacional[65].
Finalmente, cada región y comunidad tiene organismos especializados y/o comisionados para garantizar la transposición de las directivas europeas en sus ordenamientos jurídicos y para controlar el desarrollo legal europeo.

sábado, 27 de octubre de 2012

120.-El Llibre dels feits; Réquiem para el centro de Santiago de Chile.-a

Llibre dels feits del rei en Jacme.


  


(en catalán, Llibre dels fets), de título completo Llibre dels feits del rei en Jacme (traducible en castellano como Libro de los hechos del rey Jaime), también denominado Crónica de Jaime I.

 Es la primera de las denominadas cuatro grandes crónicas de la Corona de Aragón. Parece ser que la conquista de Mallorca (1229) impulsó su redacción. Jaime I murió en 1276, por lo que la obra debía de estar prácticamente acabada poco antes. No obstante, las copias que han llegado hasta nuestros días son posteriores (el manuscrito más antiguo conservado es de 1343).

Peculiaridades.

El título es significativo ya que no se trata de una crónica sino de un «libro de hechos». Los estudios realizados en la década de 1980 llegan a la conclusión de que se trata de un libro que no pertenece a ningún género conocido y que está fuertemente influido por el lenguaje oral: está redactado desde la oralidad. El autor (Jaime I) no lo escribe, lo dicta. Jaime I era illiteratus, no sabía escribir, aunque era un hombre culto.

... I diu Mon Senyor San Jaume que la fe sense obres, morta es. Aquesta paraula va voler complr Nostre Senyor en els nostres fets...
Estructura

La crónica narra, de forma autobiográfica, la vida y las gestas más importantes del rey, especialmente las conquistas de Mallorca y Valencia. La historia empieza con su nacimiento y termina con su muerte (de 1208 a 1276). Alguien propuesto por él realizó el prólogo y el epílogo. Tanto por la erudición como por su perfección estilística, este prólogo debió de ser realizado por alguien de cultura superior y después de la muerte del monarca.

El conquistador fue muy explícito al expresar la finalidad de sus «memorias»:
E per tal que los hòmens coneguessen, quan hauríem passada aquesta vida mortal, ço que nós hauríem fet [...] e per dar eximpli a tots los altres hòmens del món... (es para que los hombres conozcan, cuando ya hayamos pasado de la vida mortal, lo que nosotros hemos hecho [...] y para dar ejemplo a todos los otros hombres del mundo).



Argumento.

El contenido puede dividirse en cuatro partes:

Entre 1208 y 1228: se explican un conjunto de pequeños conflictos que tuvieron lugar durante su edad más tierna, mientras los templarios se ocupaban de su formación (el engendramiento casi milagroso de Jaime I, la muerte de Pedro II de Aragón en Muret y la boda de Jaime con Leonor de Castilla entre otros).
De 1229 a 1240: es la parte más entretenida del Llibre dels fets. Narra la conquista de Mallorca. Sería el primer paso en el destino de la Corona de Aragón. Posteriormente llegaría la conquista de Valencia. En el libro se intenta demostrar que todos estos hechos pudieron ser llevados a cabo por el rey gracias a que contaba con el favor divino.
De 1240 a 1265: los hechos narrados son menos dinámicos. Narra los conflictos con los sarracenos rebeldes de Valencia.
De 1265 a 1276: vuelve el dinamismo y las narraciones bélicas, de nuevo contra los sarracenos. Tiene lugar la conquista de Murcia. Además, aparecen numerosos episodios de política interna que pretenden justificar sus actos. Los últimos capítulos, que narran la enfermedad que llevó a la muerte de Jaime I, fueron redactados por alguna otra personalidad que quiso incorporar la muerte del monarca a la crónica.

Lenguaje y estilo

La intención didáctica y justificativa y el sentimiento religioso se reflejan a lo largo de toda la crónica. El rey, a quien le gusta aparecer como un héroe de epopeya, no siempre hace historia militar y política, sino que muchas veces nos muestra los pequeños hechos de su vida y los rincones más íntimos de su personalidad.
Se utiliza un lenguaje vivo y popular (refranes, dichos y expresiones coloquiales, utilización de la primera persona del plural...) y muestra la lengua propia de los distintos personajes: en especial la mozarabía cristiana que pervivía bajo el dominio musulmán en el Reino de Valencia, valenciano, aragonés y occitano.
Lengua y lenguaje son un reflejo de su misión legisladora que en los fueros del Reino de Valencia.

Capítulos

Capítulo 1: Prólogo
Capítulo 2-4: Ancestros
Capítulo 5: Leyenda de la concepción y el bautismo
Capítulo 6-7: Padre y madre: María de Montpellier y Pedro II de Aragón.
Capítulo 8-9: Cautiverio de Jaime I por Simón de Montfort, comandante de los
cruzados francos, y muerte del rey Pedro II de Aragón en la batalla de Muret en 1213 defendiendo a sus vasallos contra los cruzados francos que invadían Occitania en la Cruzada contra los Albigenses.

Capítulo 10: Liberación del Infante Jaume (tiene 6 o 7 años).
Capítulo 11: Asamblea o Cortes de Lérida
Capítulo 12-14: Estancia en el Castillo de Monzón, donde fue criado por los
Caballeros Templarios.

Capítulo 15-16: Primera revuelta nobiliaria contra Jaime I de Aragón
Capítulo 17-19: Matrimonio con Leonor de Castilla
Capítulo 20-25: Segunda revuelta nobiliaria contra Jaime I de Aragón
Capítulo 26-34: Tercera revuelta nobiliaria contra Jaime I de Aragón
Capítulo 35-46: Guerra por el condado de Urgell
Capítulo 47-117: Conquista de Mallorca
Capítulo 118-124: Sometimiento de Menorca por el Tratado de Capdepera
Capítulo 125-126: Conquista de Ibiza
Capítulo 127-289: Conquista de Valencia

Datación

Según Luis Nicolau d’Olwer, la narración del Llibre dels fets se puede dividir en cuatro bloques: (1) El nacimiento y los primeros años de Jaime I (1208-1228); (2) El asunto del Condado de Urgell y las campañas de conquista de los reinos de Mallorca y Valencia (1228-1240); (3) La conquista del Reino de Valencia, los problemas diplomáticos con Castilla y la revuelta de Alaçrac (1242–1265); (4) La conquista del Reino de Murcia , la cruzada fallida de 1269 y los problemas entre el infante Pedro y su hermanastro Ferran Sanxis de Castre (1265–1276). Los hechos anteriores a 1228 se explican de forma breve e imprecisa incluso con importantes errores, mientras que a partir de entonces la narración muestra mayor detalle y precisión. Los hechos de 1242-1265 se condensan en unas pocas páginas, mientras que los años posteriores se explican nuevamente con gran detalle.
Según Nicolau d’Olwer, la redacción de estos cuatro bloques se dividiría en dos etapas con unos treinta años de distancia. La primera de las etapas sería por los alrededores de 1244 en Játiva durante una larga estancia del rey. La segunda etapa, en cambio, se escribió por los alrededores de 1274 en Barcelona, donde el rey pasó ocho meses. La redacción en dos etapas explicaría las diferencias de estilo entre el primero y el tercer bloque, y el segundo y el cuarto. Que el primero y el tercero tengan un estilo de narración breve y deficiente se debe a la distancia cronológica respecto al momento de redacción. 
Por contra, los bloques dos y cuatro tienen una redacción más detallada y completa a causa de la proximidad entre el momento de los hechos con su redacción. Esta cronología también explicaría que Marsilio hiciese referencia a documentos en plural, ya que podrían corresponder a dos volúmenes distintos. Tanto el traductor, en latín, como el copista, en catalán, seguramente hicieron pocos cambios sobre los documentos, como bien refleja el contenido coincidente de los dos.

Así mismo, actualmente esta teoría ha sido cuestionada por diversos autores como Josep Maria Pujol i Sanmartín o Stefano Maria Cingolani, que consideran que la redacción de la obra no se produjo en dos etapas, sino que se escribió toda durante los últimos años de Jaime I en un momento en que el rey tenía una visión en perspectiva de toda su vida.
Nicolau sugirió que durante la primera parte, el colaborador del rey quizás fue el jurista Bernat Vidal, mientras que Manuel de Montoliu proponía como único colaborador Jaime Sarroca, consejero real, degano de Valencia, sacristán de Lérida y obispo de Huesca. Nicolau acabó aceptando que Sarroca fue colaborador, pero solo en la segunda parte. Estudiosos posteriores han teorizado que Sarroca seguramente hizo una intervención personal, pero no se dedicó a esa tarea plenamente ya que fue un hombre demasiado importante. Quizás un funcionario supeditado a él, como Guillem Sarroca (escribano del rey entre 1243 y 1276), se dedicó a ello.
Por otro lado, la falta de textos originales ha puesto en duda si puede ser considerada una obra del siglo XIII o una reconstrucción del siglo XIV. Sin embargo, el mismo Pedro Marsilio dice que ordenó en latín y distribuyó en capítulos los textos sobre los hechos de Jaume I que se conservaban en el archivo real. Por lo tanto, sabemos que los textos ya existían y estaban en lengua vulgar. Sin embargo, el prefacio permite interpretar que no se trataba de un único documento y que la unificación en un solo libro y la distribución por capítulos quizás es debida a la obra de Marsilio. Por contra, no sabemos si el manuscrito de Poblet era una copia del original o de otra copia. 
Así pues, a pesar de la concordancia casi absoluta de los hechos relatados, la versión catalana no puede ser traducción de Marsilio. Pues la traducción de Marsilio está escrita en tercera persona con algún descuido de la primera, y la versión catalana está escrita en primera persona, principalmente usando el plural mayestático «Nós», con algunas introducciones del singular «jo». Esta última circunstancia hace prácticamente imposible que la versión catalana derive de Marsilio, pero en cualquier caso, los dos trabajan sobre un texto escrito en primera persona.

Códices y ediciones.

Nos han llegado diversos manuscritos del Llibre dels fets tanto en catalán como en latín. De hecho, el manuscrito más antiguo y más cercano cronológicamente al manuscrito original es el Liber gestorum, la traducción al latín hecha por Pedro Marsilio y encargada por Jaime II y publicada en 1313 durante el reinado de Pedro III. Así pues, el manuscrito original no se ha conservado pero, aún así, hay documentados un par de códices anteriores a la traducción de Marsili que tampoco se han conservado. El manuscrito más antiguo conservado en catalán del Llibre dels fets es el manuscrito de Poblet (o ms. H) de 1343, y en total se conservan siete códices de hasta el siglo XV, cinco del siglo XIV y dos del siglo XV.

Crónica en latín de Pedro Marsili (1313) El testimonio más antiguo de la crónica data del 2 de abril de 1313 y es el Liber gestorum, la traducción al latín de Pere Marsilio. El rey Jaime II de Aragón encargó al fray Pedro Marsilio la traducción al latín del Llibre dels fets adecuándolo a las costumbres y a los estándares lingüísticos de una crónica de principios del siglo XIV:
 «[...] De modo que las hazañas de su glorioso abuelo (Jacobo I), recogidas en un estilo veraz pero vulgar, sean puestas al día y una vez traducidas al latín, formen un solo volumen de Historia, una crónica completa en la que se recojan todas las acciones del rey su abuelo (Jaime I el Conquistador) se entretejerán»
Marsili finalizó el encargo real el 2 de abril de 1313, y pidió al rey que una copia se destinase al convento de los frayres Predicadores de Mallorca, su tierra natal, para que fuese leída durante la Fiesta de l’Estendard:
 «[...] con el propósito del último día del año, la fiesta anual que conmemora la conquista de la ciudad de Mallorca, para gloria de Dios y memoria eternamente venerable de su afortunado Príncipe (Jaime I), y así los frailes que prediquen en esta significativa fecha solemne ante todo el clero y el pueblo, puedan fiarse de este libro, y ser más firmemente informados de la verdad de los hechos». 
El libramiento oficial de la Cronice Illustrissimi Regis Aragonum domini Jacobi victorissimi principis tuvo lugar el 2 de junio de 1314 en la Iglesia de los Frayres Predicadores de Valencia.

La obra de Marsilio, según los expertos, en ciertas cosas es más fiel a los originales en catalán (hoy en día perdidos). Se ha llegado a esta conclusión debido a que ciertos detalles de su texto no existen en las versione catalanas posteriores, que debieron de ser copiadas de los originales realizando la supresión de ciertos detalles o explicándoles de forma menos precisa. 
Estas versiones en catalán también contienen otros detalles que son añadidos por el traductor. Por lo tanto, no se trata de una simple traducción al latín, sino que, siguiendo las disposiciones del rey, Marsilio trató de adaptar la crónica a los cánones de la época. 
Así, episodios íntimos narrados por Jaime I como el inicio de sus relaciones sexuales con la reina Elionor de Castilla fueron censurados; las descripciones topográficas de Mallorca fueron mejoradas y corregidas; leyendas como el «Plante por la muerte de los Montcada» fueron añadidas; y el estilo en primera persona fue cambiado por un narrador en tercera persona.
Aunque no tuvo mucho éxito, la obra del fray Pedro Marsili destaca por su contribución al «Sermón de la conquesta» de la Fiesta del Estandarte, donde la lectura año tras año por los predicadores del «Plante por la muerte de los Montcada» debió de constituir un momento de elocuencia sagrada.

De la traducción al latín del fray Pedro Marsilio se conservan cuatro manuscritos medievales y dos copias manuscritas de los siglos XVII y XIX:

U. Biblioteca de la Universidad de Barcelona (siglo xiv ,
incompleto)

M. Archivo del Reino de Mallorca (siglo xiv , sólo libro II, en
letra gótica y más lujoso)

P. Archivo de la Catedral de Palma (siglo xiv , sólo libro II)
C. Biblioteca de Cataluña (siglo xvi , única copia completa)
A. Archivo de la Corona de Aragón (siglo xvii , mal copiado,
queda cortado a mitad de cabeza. 33 del Libro III)

H. Real Academia de la Historia (siglo xix , P. Villanueva,
cortado en el capítulo XLV del último libro)

Manuscrito de Poblet (1343) El segundo códice es del 1343. Es el códice más antiguo que se ha conservado en versión original en catalán. Se conoce actualmente con la sigla H y se encuentra en la Biblioteca de la Universidad de Barcelona (Manuscrito Ms. 1). El manuscrito procede del Real Monasterio de Santa María de Poblet, y es una copia encargada por el abad de Poblet Ponç de Copons, tal y como constata el colofón del texto:
 «Este libro fue encargado por el honorable Ponç de Copons, por la gracia de Dios, abad del Monasterio de Santa Maria Poblet, donde yace el altísimo Señor Sir James, de quien habla el libro, de las hazañas y actos que encontró en su vida). Fray Celestí des Torrents, que terminó este manuscrito el 17 de septiembre de 1343.» 
El copista fue fray Celestín Destorrents, y lo acabó la diada de San Lamberto, el 17 de septiembre de 1343. El manuscrito original copiado procedía de la Cancillería Reial, y el 11 de noviembre de 1343 todavía no había sido devuelto, razón por la cual el rey Pedro IV de Aragón el Cerimonioso envió una carta al abad reclamando la devolución del original. La copia del monasterio de Poblet, pero, no fue una mera copia, sino que se produjeron muchos cambios en el vocabulario para adaptarlo al lenguaje de los lectores, ya que estaba dirigido a la lectura de los monjes. Se ampliaron diversos capítulos procedentes de otras obras que no existían en el original oficial.
 El códice es de pergamino y se caracteriza por un extremo cuidado en la elaboración. La riqueza del documento es patente en la orla que acompaña la escritura de las primeras hojas hechas a base de motivos vegetales, en las capillas iluminadas y en una miniatura a la hoja 27. Las guardas originales se perdieron y fueron religadas posteriormente.
 En una de las guardas hay escrito «Crónicas del Santo Rey en Jaime de buena memoria». Al final del volumen, enganchado en la cubierta, hay otro escrito que alude a la visita que en 1585 el rey Felipe II de Castilla realizó al monasterio de Poblet. Él mismo encargó una copia para la Real Biblioteca de San Lorenzo de El Escorial.

Manuscrito de 1380 (catalán) El tercer códice data de 1380 y es una copia oficial en la que no aparecen ni los capítulos añadidos ni las adaptaciones lingüísticas que se hicieron en la copia del monasterio de Poblet. Se conoce actualmente con la sigla C y está depositado en la Biblioteca de Catalunya (Manuscrito Ms. 1734). El manuscrito procede de la Cancillería Reial del rey Pedro IV de Aragó, el Cerimonioso, el Ceremonioso, que mandó hacer una copia a uno de sus curiales: el aragonés Johan de Barbastro. La copia se finalizó el 1380, tal y como está registrado en el colofón del libro: 
«Por mandato del Serenísimo Señor Pedro de Dios, agradezco al Rey de Aragón, Valence, Majorica, Cardinia y Córcega, y a los Condes de Barchinon, Roussillon y Ceritania [...] I Juan de Barbastro de los escritos del dicho Señor Rey de Aragón, natural de Cesaraugusta, escribió a la Ciudad de Barchinon en el Año de la Natividad del Señor. Mes. 300 1888».

El códice está escrito en letra gótica cancilleresca, y también en pergamino, a doble columna, con una lujosa capa letra inicial y otras también iluminadas en rojo y azul. La obra está encabezada por un prólogo que empieza así: «Este es el comienzo del prólogo del libro que hizo el Rey Jaime, por Santa Gracia, Rey de Aragón , de Mallorca y Valentia , Conde de Barcelona y Conde de Urgell, y Señor de Montpellier, de todas sus hazañas y dones nuestro Señor le dio durante su vida».

Lo relevante de este códice es que Johan de Barbastro no hizo una copia del códice de Poblet, sino que copió un códice oficial de la Cancillería Real, hoy en día perdido. El hecho es que el rey Pedro el Cerimonioso comandó el Llibre dels fets tres veces, una para la ciudad de Valencia, una para Barcelona y la otra para Mallorca. El códice de Valencia se conservaba en la ciudad hasta que los jurados municipales lo regalaron a Felipe II de Castilla. Del de Barcelona tan solo nos resta un folio y el de Johan de Barbastro que se conservaba en Mallorca, acabó en manos del canónigo Guillem Terrassa, que lo regaló el 1778 a los condados de Ayamans de Mallorca. Estos lo conservaron hasta que el conde Marià Gual de Togores (1862–1933) vendió todos sus bienes de Mallorca. La mayoría de sus bienes los compró el banquero Juan March, pero el códice fue adquirido por el bibliófilo catalán Isidre Bonsoms i Sicart (1849–1922). El 1948, su viuda dio el códice a la Biblioteca de Catalunya.

Primera edición imprimida (1557) Del resto del códice destaca el que está designado con la sigla D, que sirvió de base para la edición impresa encargada por los jurados de la ciudad de Valencia en 1557. El Llibre dels fets fue editado por primera vez en el siglo XVI, coincidiendo con un momento de gran reavivación de la historiografía. Esta primera edición fue encargada y pagada por los Jurados de la ciudad de Valencia, que fueron enviados, una vez imprimidos, a Felipe II de Castilla, que seguramente sentía una especial atracción por el Llibre dels fets de Jaime I y también se interesó por el códice H del Monasterio de Poblet.

Manuscrito de 1619 (catalán) Otro manuscrito, con la sigla N, se conserva en la Real Academia de la Historia, y tiene la singularidad de contener notas marginales atribuidas a Jerónimo Zurita. Durante el siglo XVII se hicieron dos copias del manuscrito de Poblet; la primera es conocida con la sigla L y se conserva en el Archivo General de la Corona de Aragón, procedente del Convento de la Merced. La otra copia de Poblet, sigla J, se hizo el 1619 y se conserva en la Biblioteca de la Universidad de Barcelona: el autor de esta copia fue el estudiante Jaume Ferrera, que realizó por mandamiento de su señor, el sacerdote Jaume Ramon Vila, que también añadió un prólogo. 
La singularidad de este manuscrito radica en el hecho que en el dicho prólogo el sacerdote explica que encargará la copia para desmentir las falsedades que historiadores castellanos lanzaron contra los catalanes. Así mismo, indica que las dos miniaturas son copia fiel del manuscrito original copiado, pero la segunda miniatura no figura en el facsímil del códice H, aunque en el folio posterior al códice haya las marcas de pintura del perdido folio 64.

Manuscritos

1314: Barcelona, Biblioteca Universitària de Barcelona. Ms. 64. (traducción al latín de Pere Marsili).
1343 (H): Barcelona, Biblioteca de la Universidad de Barcelona Ms. 1. (códice de la versión original en catalán más antiguo que se ha conservado, llamado también códice H o Códice de Poblet).
1380 (C): Barcelona, Biblioteca de Cataluña Ms. 1734 (català).
xiv: Palma, Archivo del Reino de Mallorca, Códice 30
xv (F): El Escorial, Real Biblioteca de San Lorenzo de El Escorial. (Códice fragmentado)
xv (D): Madrid, Biblioteca del Palacio Real
xvi (E): Madrid, Biblioteca Nacional de España. Ms. 10121.
xvi (N): Madrid, Real Academia de la Historia. ms. 9-4769.
1619 (J): Barcelona, Biblioteca de la Universidad de Barcelona. Ms. 69.
xvii (L): Barcelona, Archivo de la Corona de Aragón, Ms. 41
xvii: Madrid, Biblioteca Nacional de España, Ms. 893
xviii: Madrid, Biblioteca Nacional de España, Ms. 320

Ediciones íntegras.

1557. Valencia, Viuda de Joan Mey Flandro: Chronica, o commentari del gloriosissim e invictissim Rey en Iacme(edición facsímil en 2006; Editorial Base)3​
1873. Barcelona. Chronica o comentaris del gloriosissim e invictissim Rey en Jacme primer, Rey Darago, de Mallorques e de Valencia, Compte de Barcelona e de Montpesler, a cura de Marià Aguiló i Fuster (reeditat en 1905)
1926–1962 (9 volums). Barcelona, Barcino (col·lecció popular Barcino): Crònica, a cura de Josep Maria de Casacuberta.
1960. Barcelona, Editorial Barcino: Llibre dels fets (català medieval i català estàndard)
1971. Barcelona, Editorial Selecta: Les Quatre grans cròniques: Jaume I, Bernat Desclot, Ramon Muntaner, Pere III, a cura de Ferran Soldevila. (Reeditat el 1972 i 1982, Edicions 62; Crònica o Llibre dels fets; reedició de 2007, IEC; Llibre dels feits del rei En Jaume)
1972. Barcelona, Universitat de Barcelona: Libre dels feyts del Rey En Jacme, a cura de Martí de Riquer (edició facsímil del còdex de 1343 (H))
1991. Barcelona, Editorial Barcino: Les quatre grans Cròniques. I - Llibre dels feits del rei en Jaume, a cura de Jordi Bruguera (edición crítica en dos volúmenes, reeditado en 2005)
1991. Barcelona, Editorial Teide: Llibre dels fets, a cura de Josep M. Pujol (Reeditado en 1994, 1997 i 2003)
1995. Barcelona i Catarroja, Editorial Afers: Llibre dels fets de Jaume I, a cura d'Antoni Ferrando i Vicent Josep Escartí; toponimia: José Manuel Carrillo i Jordi Xavier Escartí. (Reeditat en 2005) (català estàndard)
2004. Barcelona, Editorial Proa: Llibre dels fets
2008. Barcelona, Editorial Proa. Ed. Proa: Llibre dels fets, a cura de Jordi Bruguera (catalán estándar)
2008. Alzira, Editorial Bromera. Ed. Bromera: Llibre dels fets, a cura de Francesc Machirant (català estàndard; adreçada a estudiantes de Bachillerato)
2008. Palma, Editorial Moll: Llibre dels fets, a cura de Josep Maria Pujol; Estudi: Agnès y Robert Vinas (Edición crítica con 200 ilustraciones a color, 16 mapas, 37 cuadros complementarios y 4 árboles genealógicos) (catalán estándar)


  

Guilhem de Berguedan (o Guillem de Berguedà 1138 - 1196) fue un trovador catalán nacido en el condado de Cataluña . Aparte de la información que nos ofrece la vida de Guillermo de Bergadá que se encuentra en los Cancioneros, lo que podemos conocer sobre el trovador nos llega a través de documentos de la época y de sus propias composiciones.

Biografía

El vizcondado de Bergadá dependía del condado de Cerdaña y las primeras noticias que se tienen de los vizcondes son del siglo X. En el año 1131 aparece documentado Guillermo de Bergadá, padre del trovador, con motivo de rendir homenaje a Huguet de Mataplana, del cual tenía un feudo, y en 1138 aparece la primera mención del trovador, cuando se ve su firma infantil junto a la de su padre en un documento oficial. Escritos posteriores indican que tenía tres hermanos más pequeños: Ramón, Berenguer y Bernardo. 
Posiblemente la infancia y juventud de Guillermo de Bergadá transcurrió como la de otros personajes de aquella época: un tiempo de formación tanto en el aspecto físico como cultural en un condado como Cataluña perteneciente al reino de Aragón que estaba todavía en proceso de formación, con estrecho contacto con los territorios occitanos, y en que las disputas internas que se iban alternando con las guerras con los sarracenos eran el marco de fondo.

Algunos sirventeses nos dan noticia de su encarcelamiento por varios delitos antes de 1175, pero esta fecha es la que marca de forma clara su vida posterior. El 3 de marzo de este año mató a traición, es decir, de forma no honorable, a Ramon Folc, vizconde de Cardona, personaje que debía odiar profundamente al trovador, ya que éste le había insultado y humillado en varios sirventeses, y contra el que debía haber utilizado el gran poder que tenía en el condado de Cataluña y en la corte del rey Alfonso I, sin otros resultados que hacer aún más virulentos los ataques del trovador y llevarlo finalmente a la muerte. Las consecuencias del asesinato fueron inmediatas, Guillem Ferrer tuvo que esconderse y huir, finalmente, del condado de Cataluña y, además, fue desposeído del título de vizconde que le correspondía como hijo mayor, aunque heredó las posesiones familiares, de las cuales nunca pudo disfrutar con tranquilidad.
 Durante siete años no se encuentran referencias del trovador, aunque podemos imaginar su vida de fugitivo, sin amigos que la ayudaran, por temor a las represalias que podían sufrir y quizás también debido, si realmente es verdad lo que indica la Vida del Cancionero, a la costumbre de Bergadá de no respetar esposas, hijas y hermanas, parece que sólo hizo excepción con Arnau de Castellbò, con quien Bergadá mantuvo una relación constante, y a quien ayudó y defendió en varias ocasiones. Sin embargo, parece que el trovador podía haber reunido en esta época un pequeño grupo de hombres que actuaban fuera de la ley por el territorio catalán. También es de esta época el peregrinaje que hizo a Santiago de Compostela.

Durante la década de los 80 se vuelve a encontrar documentación sobre el trovador. Así en el testamento de su padre, el 1183, consta como heredero de los castillos de Madrona (conocido como Castillo Berguedá), Casserres, Puig-reig, Espinalbet y Montmajor y el feudo que tenía por Hugo de Mataplana. A través de algunos sirventeses del gran trovador provenzal Bertran de Born, que era buen amigo suyo, conocemos la enemistad que tuvo con el rey Alfonso I, aunque el año 1185 y siguientes parece que había hecho las paces con el monarca, ya que consta en varias ocasiones en su cortejo, como en la entrevista que el monarca celebró el 14 de abril de 1185 al castillo de Najac de Roergue con el rey y también trovador Ricardo I Corazón de León, en aquel momento duque de Aquitania y conde de Poitiers y más tarde rey de Inglaterra (1189), para reforzar su alianza contra el conde de Tolosa. 
Del 1187 se conserva el testamento original de Guillermo de Bergadá, en el que deja el castillo de Puig-reig y el lugar de Fenollet en la Orden del Temple, mientras que el resto de posesiones, excepto algunos bienes menores que tendrán que ir a la Orden del Hospital, pasarán a su hermano Berenguer, que deberá dar una cuarta parte a Bernat. Todo lo retendrán los frailes del Temple hasta que sean pagadas las deudas que el testador había contraído. El testamento nos indica, como ya hemos insinuado, el poder feudal y económico del trovador: cinco castillos con caballeros y vasallos y las tierras correspondientes, varios lugares y masías en el Alto y Bajo Bergadá, feudos en la Cerdaña, y derechos a Caldes y Sentmenat del Vallés. 
El documento también nos permite deducir que no se había casado y que no tuvo descendencia directa reconocida.

Después de firmado el testamento desaparece de la mesnada y lo volvemos a ver enemistado con el rey Alfonso I, a quien satiriza en un sirventés. El 1190, de Bergadá ofendido con el rey y odiado por el arzobispo de Tarragona, anuncia en un sirventés dirigido a su amigo Arnau de Castellbò que se dirige a la corte de Alfonso VIII de Castilla, en ese momento aliado al rey de Navarra contra Alfonso de Aragón. Los últimos años de vida del trovador se caracterizan por su intervención en las luchas feudales en territorio catalán, principalmente en las que tuvieron el vizconde Arnau de Castellbò y Ponç de Cabrera contra el rey y el obispo y el conde de Urgel. 
En el año 1195, su amigo Bertran de Born, que como él había luchado y provocado muchas discordias, manifestó en un poema su arrepentimiento por la vida que había llevado y pedía a Bergadá que reflexionara sobre el pasado y siguiera su ejemplo. Poco caso de estos versos hizo el trovador, que continuó con sus disputas, aún más solo y más perseguido que en otros tiempos, pero al mismo tiempo más amenazador que nunca. Y tan violentamente como vivió, murió, asesinado por un soldado que seguramente cumplía las órdenes de alguno de sus enemigos. La muerte ocurrió entre 1195 y 1196.

Miscelánea

El 1984, la compañía ACE Soft (con la colaboración de la Generalidad de Cataluña), publicó una aventura conversacional basada en las aventuras de Guilhem de Bergadá para ZX Spectrum y Amstrad CPC. Destacar que se trata del único videojuego de Specturm editado en catalán.

Bibliografía
Keller, Adelbert. Lieder Guillems von Berguedan. Mitau-Leipzig: Reyher, 1849
Riquer, Martín de. Guillem de Berguedà. Espluga de Francolí: Abadía de Poblet, 1971, 2 vol.
Guillem de Bergadá. Les poesies del trobador. Text, traducció, introducció i notes per Martí de Riquer. Barcelona: Quaderns Crema, 1996
Novelas

Ribera, Francesc [Titot]. L'assassinat de Guillem de Berguedà. Barcelona: Ara, 2015

Cussà, Jordi. El trobador Cuadeferro. Berga: Albí, 2016








Réquiem para  centro de Santiago de Chile.


  

Estaciones del metro de santiago, destruida.

Estallido social​ es el nombre que ha recibido una serie de masivas manifestaciones y disturbios originados en Santiago y propagados a todas las regiones de Chile, con mayor impacto en las capitales regionales, desarrolladas principalmente entre octubre de 2019 y marzo de 2020.
El factor detonante de estos sucesos fue el alza en la tarifa del sistema de transporte público de Santiago, que entró en vigencia el 6 de octubre de 2019. Tras el aumento de las tarifas, miles de estudiantes secundarios se organizaron para realizar actos de evasión masiva en el Metro de Santiago.​ Con el paso de los días, el número de evasores aumentó, registrándose incidentes dentro de las estaciones del ferrocarril subterráneo. La situación se agravó el día viernes 18 de octubre de 2019, cuando fueron cesadas las operaciones de la red subterránea por el enfrentamiento de la multitud con Carabineros, lo cual llevó al entonces ministro del Interior y Seguridad Pública, Andrés Chadwick, a interponer querellas por delitos contemplados en la Ley de Seguridad del Estado contra quienes hubieren cometido daños, saqueos e incendios.
Como consecuencia de ello, la noche del viernes 18 de octubre comenzaron a aparecer varios focos de protestas, saqueos y disturbios violentos a lo largo del país, por lo cual, en la madrugada del día sábado 19 de octubre, el presidente Sebastián Piñera decretó estado de emergencia en las comunas del Gran Santiago y toque de queda a partir de la noche del sábado 19.​ La situación se extendió pocas horas después a otras cinco regiones del país y ya el día 23, el estado de emergencia había sido declarado en quince de las dieciséis capitales regionales.

De acuerdo a varios analistas, las protestas se caracterizaron por la ausencia de líderes y la incorporación, en distintos niveles, de un amplio espectro social, desde la clase baja a la media alta.​ Aunque la causa inmediata puede atribuirse al alza tarifaria del transporte público, las concentraciones populares pronto expusieron sus causas mediatas: el alto costo de la vida (hasta 2019 Santiago era la segunda ciudad más onerosa de Latinoamérica), bajas pensiones, precios elevados de fármacos y tratamientos de salud, y un rechazo generalizado a toda la clase política y al descrédito institucional acumulado durante los últimos años, incluyendo a la propia Constitución del país.

Tanto por el nivel de daño a la infraestructura pública, el número de manifestantes, como por las medidas adoptadas por el gobierno, las protestas fueron catalogadas como el «peor malestar civil» ocurrido en Chile desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet. Al mes de octubre de 2019 y según el propio gobierno, se confirmaron 32 fallecidos, principalmente asociados a incendios (15 casos), enfrentamientos entre ciudadanos (7 casos), o con uniformados (5 casos);​ además hubo más de 3400 civiles hospitalizados producto de los enfrentamientos,​ y 2000 carabineros lesionados en distintos grados.

Amnistía Internacional informó, al 30 de noviembre de 2020, 12547 heridos que pasaron por urgencia hospitalaria, 1980 heridos por armas de fuego y 347 heridos con lesiones oculares.​ El Instituto Nacional de Derechos Humanos identificó más de 3400 civiles hospitalizados durante el movimiento, mientras que cifró en 8812 los detenidos que lograron visitar;​ además, denunciaron casos de torturas y otras vejaciones por parte de las Fuerzas Armadas y de Orden.
Las investigaciones realizadas por organizaciones como Amnistía Internacional, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Human Rights Watch y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos determinaron la ocurrencia de graves violaciones a los derechos humanos cometidas por funcionarios del Estado chileno;el gobierno, en tanto, reconoció la existencia de algunos casos puntuales de exceso policial, pero descartó la ocurrencia sistemática de estos,​ y el Poder Judicial, en la misma línea del Ejecutivo, ha sostenido que «no hay un ataque generalizado y no responde a una conducta sistematizada del Estado por estos agentes».

Consecuencias directas de las protestas. El Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, al 3 de noviembre de 2019, y a través del ministro de Hacienda Ignacio Briones, informó unas pérdidas estimadas en 3000 millones de dólares en daños al patrimonio público y privado, sin considerar las pérdidas de Metro.
Centro comercial en Santiago afectado por un incendio el 28 de octubre.

El 28 de octubre, luego de que varias personas con el rostro cubierto derribaron una malla metálica que protegía la entrada de un centro comercial e ingresaron a saquear el edificio, se desató un incendio en el área de las tiendas de ropa, lo que provocó una inmensa humareda y propagación del fuego. Las llamas alcanzaron dos edificios altos de oficinas colindantes. Al lugar acudieron 17 compañías de bomberos de Santiago a apagar el gran incendio que se había propagado en pleno centro de Santiago, después de horas de disturbios, barricadas y violentas protestas en la esquina de las calles Santa Rosa y la Alameda, a cuatro cuadras del palacio presidencial de La Moneda.
Además de la destrucción de ciertos edificios comerciales, se han producido otros daños de carácter patrimonial, especialmente a estatuas y otros monumentos, como también ataques a iglesias católicas y evangélicas. En Cañete, manifestantes mapuches derribaron los bustos del conquistador español Pedro de Valdivia y de García Hurtado de Mendoza, quienes fueron gobernadores del país durante el período de la Conquista. En el lugar, donde había concentradas unas 500 personas, un grupo sacó las figuras de sus pedestales, las lanzó al suelo y las cubrió con grafitis, entre los vítores de los asistentes.
Una situación similar ocurrió en Temuco, capital de la región de La Araucanía, donde también fue removido el busto de Pedro de Valdivia.​ El 14 de noviembre, en medio de una protesta que conmemoraba el primer aniversario de la muerte del joven mapuche Camilo Catrillanca, un grupo de manifestantes derribó una estatua de Pedro de Valdivia ubicada en la Plaza de la Independencia, en Concepción. El 8 de noviembre, la Casa Schneider Hernández, ubicada en avenida Vicuña Mackenna y construida en 1915, de propiedad de la Universidad Pedro de Valdivia, fue quemada en su totalidad. Cuatro días después, la Iglesia de la Veracruz sufrió un incendió que dañó el ingreso y el interior de la construcción, además de esculturas y bancas. El recinto religioso, construido a mediados del siglo xix y que forma parte del barrio Lastarria, fue declarado monumento histórico en 1983. El 27 de diciembre, un incendio consumió gran parte del Centro Arte Alameda, tradicional sala de cine y centro cultural santiaguino, que desde el inicio de las protestas funcionaba también como sede de voluntarios del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) y la Cruz Roja Chilena, recibiendo heridos y personas intoxicadas por gases lacrimógenos. Según registros audiovisuales, el fuego habría iniciado por el actuar de Carabineros que lanzó bombas lacrimógenas sobre techo del recinto. El 7 de febrero de 2020 un incendió afectó al Museo Violeta Parra, en las cercanías de Plaza Baquedano, Santiago. El 18 de octubre de 2020 se registraron incendios en dos iglesias: la Iglesia de San Francisco de Borja, iglesia "institucional" de Carabineros, y la Iglesia de la Asunción. El ministro del Interior, Víctor Pérez, señaló que "quemar iglesias, quemar recintos religiosos es una expresión de brutalidad".​ La ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Consuelo Valdés, expresó su "indignación y tristeza" por ambos inmuebles patrimoniales, informando que los daños serán revisados por el Consejo de Monumentos Nacionales.​ Daños al Metro de Santiago. El Metro de Santiago fue una de las instituciones más dañadas, al ser el punto de inicio de los disturbios. Se estiman en 300 millones de dólares las pérdidas para Metro, con la agravante de que esta no poseía seguros para estaciones ni trenes. Según la compañía de transportes, cinco trenes de la Línea 4 y uno de la Línea 1 fueron destruidos; 79 de las 136 estaciones tienen algún nivel de daño, de las cuales once quedaron parcialmente incendiadas, seis totalmente incendiadas y cuatro totalmente incendiadas y con daño estructural —San Pablo en Línea 1, Trinidad, San José de La Estrella y Elisa Correa en Línea 4—. Solo las líneas 3 y 6 no tuvieron daños graves, mientras la más afectada fue la Línea 4, cuyo tramo en las comunas de La Florida y Puente Alto requirió reparaciones que pueden tomar entre 6 y 12 meses. Luego de dos días y medio cerrado, la Línea 1 reabrió parcialmente y en horario acotado el 21 de octubre,​ las Líneas 3 y 6 el día 23, las Líneas 2 y 5 el 25, la Línea 4 el 28, y la Línea 4A el 25 de noviembre. El servicio fue extendiéndose en estaciones y horario durante los meses siguientes. La red de Metro volvió a estar operativa en su totalidad el 25 de septiembre de 2020.


  


26 agosto, 2023
¿En qué momento se jodió el centro de Santiago?

Óscar Plandiura
Por : Óscar Plandiura
Escultor, licenciado en Artes de la U. de Chile y maestro en piedra de la Escuela Nacional de Artesanos. Creador de la escultura de Víctor Jara


Basta caminar por el casco histórico y el barrio cívico, para ser testigos de cómo la mayoría de los edificios patrimoniales, estatuas, fuentes de agua y monumentos públicos presentan un lamentable abandono. Recuerdo siendo niño de la mano de mi madre haber visitado el centro de Santiago y haber recorrido las clásicas redes de galerías comerciales de lujoso estilo art deco que atraviesan las calles céntricas, hoy desiertas vandalizadas o en ruinas. Junto a este triste panorama estremece ver como las puertas y vitrinas de las principales tiendas están tapiadas con latones para evitar saqueos, turbazos o incendios. Y por si todo lo anterior fuese poco, podemos agregar el insoportable olor a orines y fecas junto a humeantes cocinerías, comercio ilegal, lumperio desatado y comercio sexual a plena luz del día en la Plaza de Armas y calles aledañas. Como retoque final, presenciamos con espanto edificios completos tomados por bandas criminales de inmigrantes, que sumado a todo lo anterior, han transformado el centro de Santiago en un lugar insalubre, feo y extremadamente peligroso.

El 17 de septiembre de 1910, en la esquina de Estado con Huérfanos, un amplio e iluminado edificio, con modernos ascensores, abría sus cortinas de hierro a una multitud de frenéticos compradores que invadieron los distintos pisos del edificio de los recién inaugurados “Almacenes Gath y Chaves”, la primera mega tienda de departamentos de Chile.

El centenario de nuestra independencia fue la oportunidad para que la elite social y política se esmerara, como correspondía, en celebrar los cien años del nacimiento de la República de Chile. Se construyeron grandes mansiones de estilo neoclásico francés, la clase política se afanó en la construcción de numerosos, monumentos, y edificios públicos.
La mayoría de estas obras de arte y edificios más emblemáticos, hasta el día de hoy están allí; la Estación Mapocho, el Palacio de los Tribunales de Justicia, la Biblioteca Nacional, la entrada principal y fuente de Neptuno del cerro Santa Lucia, la Fuente Alemana, además de innumerables parques y estatuas.
Sin embargo, toda la lista de monumentos anteriormente descritos, palidecen, al compararlas, con la obra más importante de todas las inauguradas para la ocasión, el Parque Forestal, lugar donde además se levantó el Museo y Academia de Bellas Artes.

Expresión del enorme compromiso de las autoridades de la época, por impresionar a las futuras visitas y delegaciones extranjeras que vendrían a las ceremonias oficiales preparadas para la celebración del centenario, el gobierno de Chile en 1901 nombra comisionado a Alberto Mackenna Subercaseaux, asignándole recursos económicos ilimitados, para comprar y traer especialmente de Europa, las esculturas y el arte industrial que sirvieron para la creación del mencionado Museo de Bellas Artes.
Lo que el Estado de Chile, especialmente sus elites, buscaban con la realización de esta infinidad de obras y monumentos públicos, no era otra cosa que presentar de forma simbólica, credenciales al mundo, especialmente a Europa, de ser un país altamente civilizado, puesto que estas realizaciones, pretendían expresar esa virtud, exaltando el alto grado de cultura alcanzada durante los cien años de país independiente.

Compare usted la talla y el nivel de las obras y monumentos públicos anteriormente descritos, con los adefesios y mamarrachos inauguradas en el último tiempo, propuestas artísticas de dudoso valor estético que han sido financiadas por el Estado, administrado por políticos de todas las layas y colores, además de una nueva elite inculta y depredadora.
Así las cosas, basta caminar por el casco histórico y el barrio cívico, para ser testigos de cómo la mayoría de los edificios patrimoniales, estatuas, fuentes de agua y monumentos públicos presentan un lamentable abandono. Recuerdo siendo niño de la mano de mi madre haber visitado el centro de Santiago y haber recorrido las clásicas redes de galerías comerciales de lujoso estilo art deco que atraviesan las calles céntricas, hoy desiertas vandalizadas o en ruinas.
Junto a este triste panorama estremece ver como las puertas y vitrinas de las principales tiendas están tapiadas con latones para evitar saqueos, turbazos o incendios. Y por si todo lo anterior fuese poco, podemos agregar el insoportable olor a orines y fecas junto a humeantes cocinerías, comercio ilegal, lumperio desatado y comercio sexual a plena luz del día en la Plaza de Armas y calles aledañas. Como retoque final, presenciamos con espanto edificios completos tomados por bandas criminales de inmigrantes, que sumado a todo lo anterior, han transformado el centro de Santiago en un lugar insalubre, feo y extremadamente peligroso.

Es verdad que con el estallido social, la pandemia y la llegada de miles de inmigrantes este deterioro se acelera, pero sería injusto y de un oportunismo politico, afirmar que todo comenzó a partir del 18 de octubre del 2019.

¿Entonces en qué momento se jodió el centro de Santiago?

El arte en el espacio público y el compromiso con la belleza de una ciudad, no es neutro, recrea un contexto histórico de auge o decadencia. Es la expresión de una sofisticada convivencia cívica, o por el contrario, una convivencia violenta, sucia y peligrosa para quienes la habitamos.
No está claro cuando empieza la decadencia, tal vez esto haya comenzado de forma lenta y gradual a partir de los años 70. Sin embargo podemos afirmar con seguridad, que tras el golpe de Estado de 1973 es cuando se puso fin a la vida cívica y a una forma republicana de entender y habitar la ciudad. Se clausuró el Congreso Nacional y junto con ello el tránsito de los parlamentarios por la vía publica junto a los ciudadanos como algo normal y cotidiano. Para qué hablar del toque de queda, que le puso una lápida a la cultura y a la bohemia propia del centro y de cualquier gran ciudad.
Más tarde, con la llegada de la democracia y Jaime Ravinet a la alcaldía de Santiago, donde estaría 10 años, la situación empeora. Ravinet promueve la densificación urbana del casco histórico, aquí se flexibilizan los planes reguladores sin ninguna restricción, permitiendo que el número de habitantes en una manzana se multiplicara en algunos casos hasta por 20.
Hoy la comuna de Santiago tiene planes reguladores mucho más restrictivos que han derivado a una baja ostensible en la construcción de grandes torres y edificios, sin embargo el legado de Ravinet fue irreversible. El daño está hecho. Decenas de construcciones señoriales y manzanas completas de innegable valor artístico y patrimonial, cayeron bajo los golpes de la picota, dando paso a edificios de departamentos que se usan como bodegas, hoteles informales y para el comercio sexual. Además pisos completos están siendo comprados por inversionistas cuyo dinero es de dudoso origen.
Por otro lado, la prácticamente ausencia de regulaciones en el periodo del mencionado alcalde, dieron espacio a las constructoras para que bajaran sus costos al máximo, por tal razón vemos edificios de 20 o 25 pisos relativamente nuevos, que lucen en estado calamitoso.
Como última reflexión, a la luz de los últimos escándalos asociados a la forma como se entregan miles de millones de pesos a fundaciones de todo tipo, ha quedado al desnudo las características de la nueva elite y especialmente la clase política que hoy nos gobiernan.

Aquí se ha evidenciado la peor cara de la degradación del mecenazgo político que hoy nos rige. La clase política hace lo que sea para dar con el gusto de la galería, se han empeñado en idolatrar pseudo creaciones con la monserga de que todo es válido. El grafiti realizado por un flaite en la muralla del vecino o en un vagón del Metro, es puestos en la misma balanza con las más bellas esculturas públicas realizadas por Rebeca Matte, Nicanor Plaza o Virginio Arias. Todos en su pretensión de ser únicos y originales, todos, todas y todes pretendiendo tutearse, porque se imaginan del mismo nivel de talento, inteligencia y mérito.

  

Noviembre 28, 2022

Jaime Ravinet y alcaldesa de Santiago: “No conozco una gestión más desastrosa, se las ha arreglado para hundir el centro”

Marcelo Soto

Jaime Ravinet fue alcalde de Santiago entre 1990 y 2000, en cuya gestión combatió el comercio ambulante. Tiene una mala evaluación de lo realizado hasta ahora por Irací Hassler (PC). Dice que lo sucedido en Plaza de Armas el fin de semana, cuando carabineros fueron atacados por vendedores ilegales, “es una vergüenza”.

-¿Qué le parece la gestión que ha tenido la alcaldesa Hassler con el problema del comercio ambulante?

-En mis años de vida no conozco una gestión más desastrosa que la de la actual alcaldesa. Se las ha arreglado para hundir el centro de Santiago. Y con una incapacidad de gestión notable. Lo que ha pasado el fin de semana en la Plaza de Armas es una vergüenza, pero previsible, porque Hassler tiene convertida la Plaza de Armas en una cocinería.

Tuve la ocasión de ir al centro de Santiago hace un par de semanas al lanzamiento de un libro y la verdad me apenó ver el centro con los locales de la calle Monjitas cerrados. Todos los pequeños locales cerrados por la violencia, la delincuencia. El paseo Puente y Plaza de Armas convertidos en cocinerías. Todo esto es muy complementario a la oferta que ella hizo de entregar mil nuevos permisos en el centro de Santiago cuando recién asumió.

-¿Cómo fue su experiencia con el tema del comercio ambulante? ¿Falta mano dura?

-No es un tema fácil de manejar. Primero, el comercio ambulante es una competencia desleal con el comercio establecido. Y Santiago vive del comercio establecido. Básicamente, era un centro financiero, bancario, de oficina y de comercio. Hablo en pasado porque esta destruido. Entonces si usted permite que se instalen con un trapito o un carrito afuera de un local comercial, entran a competir deslealmente porque no pagan arriendo, ni pagan impuestos, ni luz, ni agua, ni nada.

Es un tema fundamental para la ciudad. Nosotros lo trabajamos en tres líneas. Uno, constituyendo a nivel de gobierno una comisión con impuestos internos, con la Aduana, con Carabineros y con el municipio para detectar quiénes abastecen el comercio ambulante. Porque aquí hay también un fraude de los mayoristas que importan muchos productos y los venden por la negra en el comercio ambulante.

-¿Hay una mafia ligada a las falsificaciones?

-Sí. Existían en mi tiempo, y existen hoy, me imagino que más complejas aún. Pero lo segundo que hicimos fue conversar con los dirigentes del comercio ambulante para buscarles soluciones. Y así fue como surgieron distintas vías, como por ejemplo el Persa Biobío, donde compramos distintos lugares para que se instalaran. Lo que fue el Mall Alonso de Ovalle, detrás del Instituto Nacional, entre San Diego y Arturo Prat, o lo que se hizo en la Alameda pasado Cumming. Y tercero y muy importante, una muy fuerte acción de Carabineros con todo el respaldo para que previniera el comercio ambulante.

-El fin de semana comerciantes ilegales atacaron a Carabineros e inspectores municipales. La alcaldesa repudió los hechos. ¿A qué se debe esta falta de autoridad?

-Porque el Gobierno no respalda Carabineros. Al policía que pega un palo lo procesan por derechos humanos. Según el gobierno de Piñera 2 y el gobierno de Boric, Carabineros tiene que dar caramelos y flores a los delincuentes y mirar al techo.

-¿Usted cree que hay una opción ideológica en la alcaldesa al tratar este tema?

-Sin duda. Creo que ella transpira ideología comunista. Pero además yo creo que es una falta de capacidad de gestión, ya que se nota además en todos los problemas que tiene Santiago. Lleno de carpas, en el Parque Forestal, en el bandejón central de la Alameda frente a Universidad de Chile, frente a La Moneda. Los comunistas lo que quieren es alterar el orden y la seguridad para que así, hipotéticamente, se creen las condiciones para que lleguen al poder.

-Usted fue ministro de Vivienda. ¿Qué se puede hacer con las carpas?

-Que entren carabineros y a palos para afuera nomás.

-¿Pero es gente indigente?

-No le podría decir. Pero en todo caso el espacio público no es para vivir. Lamentablemente, en los últimos diez años ha habido una incapacidad del Ministerio de Vivienda de construir nuevas viviendas sociales, con lo cual el déficit habitacional se ha duplicado del 2010 a esta fecha. Pero eso no justifica instalarse con carpas en distintos lugares de Santiago. Aquí hay una fuerte permisividad del gobierno que ha permitido que cualquiera se sienta dueño del espacio público sin ningún tipo de control. Y ojo, que no es solo de este gobierno, sino del gobierno de Piñera 2, también.

-Hace poco estuvo recorriendo el centro. ¿Cuál fue la sensación que le dio?

-Pena. Y sentir que mis 11 años de alcalde, cuando revivimos el centro, se están tirando por la borda. Iniciamos el repoblamiento de Santiago, que tenía 200.000 habitantes y hoy supera los 400.000. Verdaderamente siento mucha pena por Santiago Centro y ojalá algún día eso se pueda recuperar. Requiere una visión urbanística, requiere firmeza.

-También preocupa la violencia escolar en los liceos emblemáticos. ¿Le tocó a usted lidiar con eso?

-Nada. Tenía una estupenda relación con los centros de alumnos, con los directores. El Instituto Nacional era un lujo. Aquí nuevamente ha habido varios errores. Primero, el sistema de Tómbola impidió que los colegios seleccionaran a los mejores alumnos y a quienes quieren aprender. Segundo, ha habido permisividad en términos disciplinarios y mano blanda con profesores que muchas veces instigan las bombas molotov y los overoles blancos por razones ideológicas. Ha habido mucha falta de autoridad a ese respecto.

-¿Y usted qué haría con los rayados, por ejemplo? ¿Los borraría?

-Cuando fui alcalde sacamos una ordenanza que al que pillábamos rayando tenía que hacer trabajo comunitario y repintar. El problema actual es, otra vez, la falta de autoridad, falta de control.

-Usted fue militante DC desde 1961 a 2010. ¿Cómo analiza la actual crisis?

-En lo poco que queda de la DC convive un grupo que se mantiene fiel al ideario cristiano humanista con un grupo de ultra izquierda como la senadora Provoste o mi amigo Huenchumilla. No son compatibles con el pensamiento demócrata cristiano. Lo lógico sería que ese sector se fuera al Frente Amplio. Es un partido lleno de contradicciones: hace diez o 12 años no tiene planteamiento claro, no refleja su ideología y por lo tanto no atrae a la población.

-Usted votó Rechazo. ¿Cree que habría que quedarse con la actual carta, reformada por Lagos?

-No, yo creo que el país quiere una nueva Constitución. Pero tengo la fuerte sospecha que el Frente Amplio y el Partido Comunista no quieren que se haga bajo este gobierno. Porque así, al culpar a la derecha y a la centro izquierda de que no llegan a un acuerdo, mantienen vigente la bandera de una nueva carta refundacional. El proceso está siendo torpedeado por el Frente Amplio y el Partido Comunista.



  

La “zona cero” a cuatro años del 18-O.

Hoy la iglesia de Carabineros se encuentra inactiva y con muchos daños materiales en su interior.

Jorge Arellano
17 OCT 2023 

En el cuarto aniversario del inicio del estallido social, La Tercera hizo un recorrido por la "zona cero" de las protestas. Mientras hay edificios que nunca se recuperaron, como el Centro Cultural Alameda, la antigua sede del Coch y algunos hoteles y restoranes, hay otros que resistieron, como la fuente de soda La Terraza, la galería del Hotel Crowne Plaza y la Antigua Fuente, aunque en el caso de los dos últimos ya no reciben la misma cantidad de público. 
¿Cómo se ven estos lugares hoy? 
Buena parte de este recorrido muestra que la reactivación de la zona está aún lejos de ocurrir.
Se cumple un nuevo aniversario desde la jornada que dio inicio al denominado estallido social del 18 de octubre de 2019, y si bien las protestas se extendieron por casi todo el país, el epicentro de las manifestaciones-y también de los daños- fueron las manzanas que rodean la Plaza Italia, en los límites de las comunas de Santiago y Providencia, y que fue denominada “zona cero”. 
Hicimos un recorrido por el sector y conversamos con vecinos y propietarios de lugares afectados por las manifestaciones, para ver los cambios que han ocurrido en el sector a cuatro años de los hechos, este es el resultado.
Quizá uno de los cambios más icónicos tras el 18-O es el hecho de que ya no se puede encontrar la estatua del general Baquedano en la Plaza Baquedano. Su retirada ocurrió en marzo de 2021. Luego de su restauración, gracias al trabajo del taller de esculturas Montes Becker, que fue supervisado por el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural y el Centro Nacional de Conservación y Restauración, el 29 de agosto de 2022 la escultura fue trasladada al Museo Histórico y Militar (MHN) luego de una solicitud levantada por el Ejército de Chile.

La tradicional sanguchería ubicada en Alameda, a pasos de Vicuña Mackenna, sufrió con las protestas en el sector. Debido a la división de la propiedad que hicieron las dos familias dueñas de la firma, el nombre del local pasó a ser “Antigua Fuente” y sigue en funcionamiento a pesar de que varias veces se habló de su posible cierre. Hoy se pueden evidenciar sus mayores medidas de seguridad, como las rejas de acero que se cierran apenas empieza a haber disturbios y que según su dueño, Carlo Siri, tuvieron un valor de $7 millones. Siri explica que “del cien por ciento que nosotros vendíamos antes del estallido, hoy en día estamos alrededor de un 60 o un 70 por ciento”.
Y agrega que “ha sido un camino bien tortuoso estos cuatro años (…) nosotros hicimos una demanda contra el Estado y la cuenta que teníamos en esa época era de mil millones de pesos, y eso es contable, ahí no estamos metiendo ni daños psicológicos, ni perjuicios por el estilo, estamos hablando de contabilidad pura. De momento estamos en la fase probatoria, pero el proceso cálculo que tiene para cinco años, el Estado termina alargando estas cosas, algo que no debiese ser”.
Acceso principal de la estación del Metro Baquedano.

El acceso principal de estación Baquedano se convirtió en uno de los focos principales de los ataques durante las jornadas de protesta tras el estallido. Luego de las manifestaciones, incluso para algunos fue un espacio de memoria por las violaciones a los derechos humanos.
Hoy se encuentra “amurallado” por los trabajos que se realizan para su reapertura, con una reformulación del espacio e incluso la posible construcción de un memorial que generó polémica cuando se debatió la idea, apoyada por autoridades de gobierno y organizaciones de DD.HH.

Hotel Principado de Asturias.

“Nos vandalizaron en la zona tres hoteles, dos de estos fueron quemados casi totalmente (Hotel Principado y Apart Hotel Principado); el Hotel Principado de Asturias fue completamente saqueado en cuatro ocasiones”, explica a La Tercera, Juan Carlos Torre, quien está a cargo de la cadena de hoteles y restoranes que levantó su padre, Lucio Torre.
“Estamos haciendo en los dos hoteles una reconversión de los inmuebles a multifamily, edificios de renta residencial, con espacios comunes muy cómodos y modernos, con pet spa, salones gourmet, espacios de co-work y diferentes instalaciones con el objetivo de volver a atraer a la gente a vivir al barrio. Eso está en su fase final. Después de salir de estas obras empezaremos la segunda etapa de reconstruccion en el proyecto de reconversión del hotel más grande que tenemos en la zona, que es el Hotel Principado de Asturias, que hasta el día de hoy se mantiene cerrado”, añadió Torre.
La Hacienda Gaucha y La Terraza.

“Otro negocio totalmente quemado fue el restaurante “La Hacienda Gaucha”, en la cual ya estamos en proceso de reconstrucción y remodelación, manteniendo la marca que tanta trayectoria y cariño de la gente ha mantenido en el tiempo. Pretendemos de aquí a seis meses poder reinaugurar el restaurante”, explica su dueño, Juan Carlos Torre.
La fuente de soda “La Terraza” fue vandalizada y saqueada en dos ocasiones, pero se encuentra funcionando a capacidad completa, incluso mayor que hace dos años. 

“El local lo remodelamos completamente, manteniendo siempre la esencia y la atmósfera que tanto lo caracteriza; gracias a Dios, tenemos fieles clientes que han ayudado mucho a mantener el éxito y la efervescencia de nuestro negocio más emblemático”, dice Torre.
Iglesia de Carabineros.

Se cumplía el primer aniversario del 18-O y durante las manifestaciones un incendio se registró en la iglesia San Francisco de Borja en Santiago. La iglesia había sido saqueada momentos antes, donde manifestantes sacaron objetos del lugar y los usaron para prender barricadas en la zona. Hoy la fachada se encuentra pintada, pero en su interior no ha habido ningún tipo de trabajo. Es como si hubiese quedado suspendida en el tiempo del Chile del estallido, sin techo y con su interior en el mismo estado en que quedó tras el incendio: solo disimula un poco el daño su fachada recientemente pintada. $5 mil millones costaría su reparación total. En 2022 Carabineros devolvió la iglesia al Fisco y su tutela está en manos del Ministerio de Bienes Nacionales.

Universidad Pedro de Valdivia.

En medio de una nueva jornada de manifestaciones en Plaza Italia, el 8 de noviembre de 2019 se registró un incendio en Almirante Simpson con Avenida Vicuña Mackenna, en una de las sedes de la Universidad Pedro de Valdivia. Hoy ese lugar está completamente tapiado, de hecho la Universidad Pedro de Valdivia ya no existe (tras un proceso de reestructuración hoy la institución se llama Universidad del Alba) y dejó el arriendo del lugar a sus dueños, el Comité Olímpico de Chile.
Consultada al respecto por La Tercera, desde la institución señalaron que: 
“La casona del Comité Olímpico de Chile fue destruida prácticamente en su totalidad por el fuego y los desmanes. Luego de muchos meses de ocupación ilegal, y con ayuda de la Municipalidad de Providencia, pudimos desalojarla y reforzar sus cierres perimetrales. El Comité Olímpico de Chile no cuenta con los recursos económicos para siquiera pensar en reconstruirla después del daño sufrido”.

Centro Arte Alameda.

“Nosotros alcanzamos a ‘resistir’, por decirlo de alguna manera, en esta zona de sacrificio dos meses y medio, hasta el 27 de diciembre 2019, que fue el día que el Centro de Arte Alameda se incendió”, dice la directora del espacio, Roser Fort. El Centro Arte Alameda era un polo cultural de Santiago centro, con lanzamientos de artistas, exposiciones y la tradicional cartelera de cine. Finalmente, las actividades se trasladaron al Centro de Extensión del Instituto Nacional (Ceina), en Arturo Prat 33, a pasos del Metro Universidad de Chile, donde se encuentra actualmente.
“Sentimos que hay un tema moral y que hay continuar revisando cuáles son los posibles financiamientos para reconstruir en el espacio original en Alameda 139″. El inmueble original siempre fue arrendado por el Centro, pero hoy su dueño está a la espera de un posible financiamiento para reconstruirlo. “Hoy están las mismas ruinas que ese 27 de diciembre”, cuenta Fort.
La imagen del edificio corporativo de Enel -en Avenida Santa Rosa- envuelto en llamas fue una de las más impactantes de la noche del 18 de octubre de 2019. Hoy el edificio sigue albergando a la empresa, pero esta luego emigrará del lugar al MUT (Mercado Urbano Tobalaba) en Las Condes. Aún se están haciendo trabajos para el traslado definitivo de la firma.

Crowne Plaza.

La zona de Plaza Italia fue el epicentro de las protestas en Santiago. El estallido social encontró al Crowne Plaza en pleno proceso de remodelación, que requirió una gran inversión por parte del grupo controlador, y en varias oportunidades recibió ataques de manifestantes. Hoy en el lugar funciona el denominado Hotel Plaza Santiago.

Galería Crowne Plaza.

También en la denominada “zona cero” de las protestas se encuentra la “galería de músicos” a un costado del entonces Crowne Plaza. El espacio comercial se vio varias veces afectado producto de las manifestaciones violentas. Hoy se encuentra funcionando, con mayores medidas de seguridad (puertas reforzadas, por ejemplo), aunque los locatarios aseguran que con mucho menos clientes y público. Varios de los locales se trasladaron a otras zonas de la capital como em Omniun, en Las Condes.

Museo Violeta Parra.

Aunque fueron tres incendios en tres semanas los que dejaron en un estado lamentable el centro cultural, a una cuadra de la Plaza Italia, en Vicuña Mackenna 37, las obras de la artista que ahí se encontraban fueron salvadas. La presencia del museo continuó sin interrupción, gracias a convenios y alianzas con otras instituciones, aunque en otro lugar: el MAC Quinta Normal. Hoy se trabaja la construcción de un mejorado edificio en su antiguo lugar.

Bencinera de Vicuña Mackenna.

La gasolinera ubicada en Vicuña Mackenna con Rancagua fue una de las que más sufrieron los ataques durante las protestas que se iniciaron en octubre de 2019. Hoy es ocupada como un espacio de estacionamiento irregular y se puede apreciar un gigantesco letrero de “Se vende”.

Los semáforos.

Tras la masiva destrucción de los semáforos producto de las manifestaciones, en muchos lugares de la “zona cero” hoy se pueden encontrar semáforos reforzados (con seis pilares) para evitar que sean arrancados del lugar. Fueron más de 400 los semáforos destruidos tras las protestas, solo en la Región Metropolitana-

Estaciones de Metro.

Varias estaciones cercanas a Plaza Italia hoy tienen mayores medidas de seguridad en comparación a cuatro años. Por ejemplo, los accesos tienen portones más resistentes. Cabe destacar que el alza del transporte público desencadenó las primeras protestas en octubre de 2019 y varias estaciones del tren subterráneo fueron afectadas. El alza más fuerte fue en el valor del Metro de Santiago: 30 pesos en el pasaje adulto en hora punta, que dejó el valor de cada viaje de $800 a $830. Tras el 18 de octubre, el Presidente Sebastián Piñera congeló el precio, en su anterior valor. Hoy el valor en horario punta es de 810 pesos.

  

Las huellas urbanas del estallido social: reportaje gráfico de la zona cero a cuatro años
Huellas del Estallido Social

 9 de Octubre de 2023

Parroquia de Asunción de Santiago.


Edificios quemados, abandonados, y lugares que aún no logran recobrar uso antes del 19 de octubre son parte de las marcas que dejó un hito de la historia reciente de Chile.


El 18 de octubre de 2019 fue un punto de inflexión en la historia reciente de Chile. Las personas salieron a las calles donde aún quedan las huellas de un estallido social que duró meses y que afectó el paisaje urbano del corazón de Santiago, el que fue denominado zona cero.
No solo inmobiliario urbano se vio afectado, iglesias, museos, estaciones de metro y lucen las costras de las manifestaciones. Sitios que no han sido reparados, congelados también por la pandemia, y que su futuro sigue incierto.
Fue un clamor por mayor justicia, igualdad y el fin de los abusos”, dijo el presidente Gabriel Boric, en el último aniversario de lo que ocurrió hace cuatro años atrás.

Parroquia de Asunción de Santiago.

Parroquia de Asunción de Santiago, quemada durante la primera conmemoración del Estallido Social. Las manifestaciones comenzaron en Chile el pasado 18 de octubre (2019), tras el incremento en la tarifa de boletos del sistema público de transporte de Santiago, generando que centenares de estudiantes se organizaron para realizar actos de evasiones masivas en el Metro.

  

Plaza Baquedano, corazón de cemento.

Rodrigo Pérez de Arce
20 oct. 2023

La Plaza Italia es el corazón simbólico de Santiago de Chile. Es una frontera, un lugar que divide en dos fracciones —o más— el espacio social chileno. Es el lugar que establece la frontera de Plaza Italia para arriba y de Plaza Italia para abajo. Dada su ubicación, es el punto de reunión para festejos y protestas.
 Un hito. Un monumento. Un eje en torno al cual gira la ciudad. Un corazón aplanado de cemento.
Hay un círculo que es el núcleo de la plaza: allí donde yace el plinto vacío sobre el que alguna vez estuvo la estatua de Manuel Baquedano en su caballo Diamante. Bajo este monolito se encontraban enterrados los restos de el soldado desconocido, en homenaje a “uno de los soldados con que el general Baquedano forjó los triunfos del heroísmo chileno”, según rezaba el bajorrelieve. La estatua ya no está allí: fue pintada, repintada, se subió gente —mucha gente—, le colgaron lienzos, le trataron de quitar la espada, hubo un intento de botarla cortando las patas del caballo; se subió más gente, hasta que decidieron quitarla para una restauración profunda. Hoy, descansa en un museo, para molestia del Ejército.
Si esta plaza es el corazón de la ciudad, el Metro son sus arterias. Bajo la explanada que forman la rotonda, las plazas y el zócalo que dejan los antiguos edificios Turri, yace la Estación Baquedano. Allí combinan las líneas 1 y 5 del Metro, las dos más utilizadas por los santiaguinos. Sumadas, representan más de la mitad de los viajes hechos en la red. Por dentro suyo transitan a diario cerca de 40 mil personas. Pese a la inmensidad de la estación, que tiene seis plantas, hay un lugar que concentra la atención desde 2019: el acceso B. Se trata de la entrada principal al subterráneo, que centralizó gran parte de las protestas, un espacio asolado por la violencia, hoy convertido en tierra sagrada para algunos y signo de oprobio para otros.

Acceso B: dos palabras que dicen poco sobre el lugar que lo dice todo sobre Chile. Sobre sus heridas, sobre el estallido social de 2019, sobre su manera de recordar y procesar sus diferencias políticas. Por encima de todo, sobre la forma en que este país hace su duelo y se enfrenta a su historia.
Si se googlea estallido social Chile, la mayor parte de las imágenes se relacionan con esta plaza y sus alrededores. Se ve a manifestantes sobre la estatua del general Baquedano bajo un cielo enrojecido, lleno de humo, de banderas negras de Chile y de la llamada wenufoye, el símbolo mapuche que lleva un cultrún al centro. Estos elementos –el cielo, el humo, las banderas, lo indígena, mezclados de modo kitsch– reflejan la llamada estética y política octubrista, un concepto que ha sido discutido por laxo, porque pareciera contener todo lo malo que sucedió durante aquellos meses agónicos de 2019. Es cierto que la palabra se ha usado para casi todo, pero no deja de tener un contenido real, una estética, incluso una política. Es, de hecho, parte de lo que eligió representar la fallida Convención Constitucional y su propuesta de texto, alabado en un comienzo, rechazado por muchos al final de ese proceso (un 62% votó Rechazo en septiembre de 2022).

Las fotos y videos muestran del lugar también otras cosas. La que se llamó la marcha más grande de Chile, donde millones de personas se congregaron en el sector, desbordando las calles, las plazas, el río Mapocho, la seguridad policial, los márgenes de comprensión del Gobierno de Sebastián Piñera, y los de todo el arco político, dando la impresión de una marea humana inmensa, como si hubieran dado vuelta un gigantesco balde de agua en ebullición para que corriera libre por el centro de Santiago.
En esa época emergieron muchos símbolos que pretendían condensar ese Chile nuevo que nunca apareció. Hoy parecen un mal recuerdo, una imagen deslavada del frenesí que surgió allí: el perro Matapacos, la Tía Pikachu, el Pelao Vade, Pareman y la primera línea que, tan rápido como aparecieron, se esfumaron en el aire, en las redes sociales, probablemente porque, al final, no representaban mucho.

La idea de que la entrada a la estación Baquedano era la puerta a un infierno de torturas y violencia –como denunciaron conspicuos representantes políticos, idea desestimada por la Fiscalía y el INDH– cobró mucha fuerza y circuló con rapidez y amplitud. No era para menos. Quizás eso explica la furia que se desató contra el acceso B. Quizás, también, eso ayuda a entender que en el mismo lugar se haya erigido lo que bautizaron como el Jardín de la resistencia. La organización Museo del Estallido Social describe así los pilares fundamentales de este lugar:
“La recuperación de la biodiversidad y la apreciación de nuestro paisaje a través de la flora nativa, la sabiduría de los pueblos originarios, la conexión con la tierra y su espiritualidad”.
El contraste entre la declaración y el estado actual del lugar no podría ser mayor. El paso del tiempo, la temperatura, la falta de riego, la indiferencia, extinguieron esa vida que se pretendía resguardar.
Lo que antes era el acceso a una estación de metro pretendieron transformarlo en un santuario a octubre, al estallido, al Chile despertó. Un lugar que pretende recordar, inmovilizar, esas sensaciones, tratando de aferrar el mensaje de aquellos momentos a las paredes del lugar, pintadas, grafiteadas, pintadas, grafiteadas, una y otra vez. Esa fue la dinámica durante varios meses: luego de la primera etapa, Metro pintó de gris las murallas del acceso B, aunque sin tocar el jardín. Los volvieron a rayar; los volvieron a pintar. Hoy, el fondo es blanco y sigue rayado.

“Libertad a los presos”, “Faltan los presos”, “No van a acallar la voz del pueblo”, “No olvidamos”, “Existir para resistir”

Las paredes quieren gritar. También le gritan a Gabriel Boric. Un stencil lo muestra junto a su exministra de Interior, Izkia Siches, ambos sonrientes, pintados de amarillo. Bajo sus caras reza la leyenda:
 “Boris, tu acuerdo de paz descansa sobre nuestros presos políticos”.
Como Cronos en el mito griego, la violencia termina devorando a sus hijos.
Hasta hoy se discute qué hacer con el acceso B. Es el acceso principal a una estación que utiliza mucha, muchísima gente. En algún momento se debe recuperar alguna normalidad del centro de Santiago, todavía con heridas visibles del estallido. Pero cuando Metro anunció los trabajos para rehabilitar este espacio, sus ocupantes –siempre anónimos– rehusaron asistir a las reuniones con la empresa.
Hace algunos meses comenzó el segundo intento por trabajar en la zona. Muros de concreto prefabricado cierran el perímetro del lugar para resguardar las obras de recuperación de la zona, para limpiar y habilitar el acceso. Pero la discusión excede con creces a ese mero lugar. Simboliza mucho más que reabrir o no, si poner una placa conmemorativa, un monumento, una decoración, un mural o un mosaico que aluda a octubre, o si todo esto se hace con un proceso participativo.

Jorge Luis Borges tituló El Aleph su cuento sobre aquel punto donde convergen todos los puntos. El acceso a Baquedano es como un sucio Aleph del alma de Chile. Abandonadas, las ruinas del acceso son un monumento elocuente de dos formas muy chilenas de abordar los problemas. Es la identidad hecha agujero inmenso en el centro de la capital.
Ya he mencionado esa primera actitud: la sacralización acrítica del recuerdo, el olvido de la violencia, los saqueos, el vandalismo. La otra actitud es mirar para el lado y esperar a que los problemas evidenciados, los nudos, se apacigüen por el puro paso del tiempo.
Ambos caminos –el hacer como si no hubiera pasado nada para recuperar la funcionalidad y el de la sacralización– terminan siendo dos caras de una misma moneda. Ambos impiden hacer el duelo, ambos neutralizan el ejercicio intelectual. Los recuerdos terminan mal enterrados, pudriéndose en el subsuelo, todavía latentes, sin nunca terminar de descomponerse en la paz que en teoría entrega el tiempo. Para hacer el duelo hay que partir por aceptar lo que sucedió. Pero, como nos advierte la historia, lo que no se entierra bien, tarde o temprano termina apareciendo de forma monstruosa.

Rodrigo Pérez de Arce es investigador del Instituto de Estudios de la Sociedad, IES