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lunes, 24 de diciembre de 2012

Las islas Aran

las tres islas
Estos tres núcleos de cultura e historia representan el salvaje oeste de Irlanda

Las islas Aran, en irlandés: Oileáin Árann; en inglés: Aran Islands, son un grupo de tres islas pertenecientes archipiélago de las islas británicas, situadas en la desembocadura de la bahía de Galway, que es una gran bahía / estuario situado en la costa oeste de la isla de Irlanda, entre el condado de Galway,  hasta en el norte el condado de Clare.
La mayor de las islas se llama Inishmore (gaélico irlandés: Árainn o Inis Mór), la mediana se llama Inishmaan (Inis Meáin) y la menor, situada al este, Inisheer (Inis Oírr, o Inis Oirtheach).


Inis Mór es la mayor de las islas, con una población de 831 habitantes. El puerto, Kilronan (Cill Rónáin), es el pueblo principal de la isla, en el que viven 270 personas. A pesar de no ser la menor en tamaño, Inis Meáin, es la isla menos poblada (187 personas) y también la menos turística. Inis Oírr es la isla más pequeña, con una población de 262 habitantes según los datos del censo de 2002.

Las islas siguen conservando muchos aspectos de la vida tradicional irlandesa, fascinando a los miles de visitantes que realizan el viaje cada año.
Las imágenes de las islas se reconocen inmediatamente gracias a su paisaje entrecruzado con muros de piedra, una característica tradicional del oeste de Irlanda. Dicho esto, cada isla tiene su personalidad distintiva y encantos inconfundibles.
Inis Mór

La isla de Inis Mór  mide 12 km de largo y 3 km de ancho, hay muchos lugares de interés histórico, como Dún Aonghasa (Dun Aengus), Na Seacht dTeampaíll ("las siete iglesias"), y una torre irlandesa.

Inis Meáin

La isla Inis Meáin, se enorgullece de haberse mantenido bastante tradicional, incluso en estos tiempos tan modernos. Aquí es donde se siguen fabricando los jerseys de Aran, famosos en el mundo entero, con diseños de punto contemporáneos en el Inis Meain Knitting Company. Según el folclore, el origen del jersey procede de un pescador y su familia que quisieron introducir un patrón único en el tipo de puntada. Esto lo hicieron para que, si se ahogara y encontraran su cuerpo, incluso semanas después, se le pudiera identificar por el tipo de punto. El escritor JM Synge dijo de esta isla: "Este es el último puesto fronterizo de la antigua Europa; soy un privilegiado por poder verlo antes de que desaparezca para siempre".

Inis Oírr


Inis Oírr es la isla más pequeña, y la más oriental. Mide menos de 3 km cuadrados, así que se puede recorrer fácilmente a pie y el sendero completo se puede caminar en cuatro horas. Inis Oírr tiene un paisaje parecido al del Burren en el Condado de Clare, por lo que su flora está protegida.



Historia 

Las islas de Arán fueron centro de poder en la prehistoria y faro de la cristiandad: cuando Roma ardía bajo la rabia de los bárbaros, los doce monasterios de las islas de Arán preservaban la fe cristiana. Los monjes copiaron y copiaron: y mientras el fénix, en la lejana Europa continental (como si acaso la hubiera insular), ardía y renacía de sus cenizas, en las azotadas explanadas peladas de estas islas cuentan sus mayores en los pubs que ponía, simplemente, huevos de oro. También, eran islas poderosas: entre el año 800 d.C. y principios del siglo XII sus caciques eran poderosos marinos que controlaban las rutas marítimas del oeste de Irlanda y que, a cambio del oro de los comerciantes de Galway y el estuario del Shannon, las limpiaban de piratas. 
Habitantes 

Sus habitantes han resistido durante siglos los fuertes vientos y el azote del mar para salir a navegar con sus curraghs, unas pequeñas barcazas de madera con casco de lona y alquitrán.
De hecho en el puerto de Cill Rónáin (Kilronan), aún se pueden ver estas embarcaciones. En las islas también es habitual oír la bella lengua gaélica, siendo éste uno de los lugares en los que se habla de toda Irlanda.
También fueron sus habitantes, los unicos quienes sobrevivieron a la gran hambruna que asoló e Irlanda en siglo XIX. Con su esfuerzo consiguieron transformar la superficie rocosa de la isla en tierra cultivable. Para ello machacaron literalmente las rocas, para mezclarla con arena y un poco de tierra. De esta manera consiguieron cultivar unas pocas patatas para complementar su dieta. 
En las islas, encontraremos antiguas fortalezas celtas (Dúns) con más de dos mil años de antigüedad. La más importante es la de Dún Aonghasa, y consta de un gran semicírculo de piedras en el extremos d un acantilado.


Literatura 

“Ve a las islas de Aran y encuentra una vida que nunca ha sido contada en la literatura”, le dijo el escritor  William Butler Yeats, futuro premio nobel de literatura,  a un entonces joven escritor John M. Synge,  en ciudad de París, en 1898, le aconsejó que dejara de penar por los rincones intelectuales de la Ciudad Luz intentando hacer crítica de literatura francesa, siendo tan irlandés como era, y que levantara al fin el espíritu con un proyecto literario más inspirador y vital; algo capaz de liberar su impulso creativo; una experiencia que cargara de energía y motivo a sus ansias de escribir. El mismo -le dijo eufórico- acababa de volver de un viaje extraordinario por las islas Aran.
Con tanto entusiasmo describió el poeta su paso por ese confín de Irlanda, que allá fue Synge, con pluma y papel.
Durante los siguientes cuatro años -entre 1898 y 1902- el escritor pasó varias semanas cada temporada en esas "tres rocas húmedas en el Atlántico". Tres fortalezas negras sobre el mapa, que defienden la bahía de Galway de la furia del océano. Tres islas de piedra, pequeñas y extrañas, donde quedó varada, como quedan allí las algas que arrastra la marea y no las vuelve a llevar, la lengua gaélica pura.
Aún hoy, el menor silbido del viento entre las piedras puede convocar a los fantasmas de los druidas, reyes y bardos (ollaws) que habitaron esos centros de celebración, tan imponentes como para sugerir que los pequeños e inhóspitos territorios de las islas han de haber sido más fértiles entonces, aptos para sostener poblaciones con una compleja organización tribal.

En los inicios del siglo XX, sin embargo, las familias de Aran debían fabricar hasta su propia tierra si querían sembrar. Y esto es literal.
Al final del invierno se armaban -y aún se arman- las nuevas parcelas, tarea que consiste en levantar las piedras sueltas en un espacio de quince metros cuadrados. Las piedras levantadas se apilan alrededor formando un muro de más de un metro de altura que termina delimitando la parcela. Con mucho cuidado se guarda en bolsas la tierra que los musgos y líquenes hayan formado entre las rocas y se empareja el terreno de piedra firme. Es el momento de ir al mar. Los hombres y los chicos acarrean arena y algas que se distribuyen en capas, dos veces, en ese orden. La última capa es la valiosa tierra que fue reservada en un principio.
El resultado de esta práctica por siglos es lo que hoy se ve sobre la superficie de las islas: un trazado laberíntico de bajos muros de piedra, que dibujan sobre colinas y pendientes un desordenado panal de pequeñísimos campos, capaces de albergar, cada uno, cuatro cabras, o tres ovejas, o una vaca aburrida. Inis Mór, por ejemplo, tiene 14.000 parcelas que enredan 1800 kilómetros de paredes de piedra.
Hasta 1922, cuando una ley les permitió comprarla, los habitantes de las Aran pagaban renta por esta tierra a sus dueños, en gran bretaña. La llegada de los detestados recaudadores era entonces la parte negra del folklore local. En semejante economía de subsistencia cada elemento se le arrancaba a la naturaleza, o al destino, con esfuerzo de epopeya. En camas logradas doblando sobre sí misma la capa fértil trabajosamente fabricada, sembraban papas; del poco trigo obtenido, usaban la paja para techar las casas (cottages) de gruesas paredes de piedra; con la lana de las ovejas las mujeres tejían toda la ropa familiar; con madera y cueros de animales (o lona embreada) se fabricaban las curraghs (canoas de tres remeros) para la pesca; con el aceite de pescado alimentaban las lámparas; pero para el fuego necesitaban turba, y eso había que comprarlo en Connemara.
Para pagar la turba estaba el dinero obtenido con la venta de pescado, de kelp (concentrado de algas para extraer yodo), o de algunos animales, pero la cocina y los largos inviernos consumían combustible sin cesar. Y si es por madera para quemar, en las islas no hay árboles. A una gran necesidad, entonces, corresponden recursos desesperados.


Un relato escalofriante cuenta cómo los tan temidos naufragios eran, a la vez, acechados con esperanza. Los hookers (barcos pesqueros de un mástil) y los vapores después acarreaban hacia las islas turba, madera y alguna mercadería. Todos conocían bien ese mar, pero las tempestades pueden alcanzar una saña impredecible. Los restos del naufragio de esos barcos, sus mástiles y maderas terminaban arrastrados hasta las costas de las islas; una parte en las playas y otra, la más abundante, dentro de las cuevas de los acantilados, como la del Blind sound (del Sonido ciego), a 90 metros por debajo del gran Dún Aenghusa, donde el poderoso estallido de las olas contra los filos del acantilado crea un eco que quita el aliento.
Thomas O´Flaherty, un isleño, escribió sus recuerdos de un día oscuro, después de un naufragio. Allí dice cómo su padre y otros vecinos corrieron con cuerdas hacia el acantilado y, atados por la cintura, después de persignarse, bajaron a algunos hombres por el precipicio para izar todas las tablas que pudieran antes de la marea alta. Balanceándose en el abismo no eran pocos los que se rompían la cabeza. Pero ese día el único accidente fue, según Thomas, que por error terminaron izando al pobre Bradley Pat atado por los tobillos.
La última e imprescindible maniobra en el rescate de restos era esconderlos rápido, porque los guardacostas vendrían a reclamar el naufragio que, por ley -hasta las astillas- pertenecía a la corona  británica.
Esos hombres que aprovechaban las maderas de un barco hundido con el entusiasmo de artesanos eran los mismos marinos que con las curraghs cabalgaban las olas del océano como jinetes extraordinarios. Los que sabían olfatear el viento y leer los caprichos de las mareas para salir a pescar, o para atravesar los estrechos entre las islas durante una tempestad en busca del médico y del cura -que había que traerlos juntos, porque cruzar con esas cascarillas llevaba su tiempo y, al regresar el paciente podía no tener remedio-. Marineros que no aprendían a nadar por seguridad (así eran más precavidos y, si las olas los vencían, se hundían rápido, sin pelea). 
Pescadores para quienes sus mujeres tejían gruesos pulóveres con puntos de diseños personales, para poder reconocer los cadáveres si el mar los tragaba y los devolvía después, desfigurados, a la costa.
Presente

Hoy la pesca se hace en pequeñas flotas, con  barcos de motor que se ven en el puerto de Galway. Las negras curraghs sólo corcovean sobre las temibles crestas de las olas durante las regatas deportivas para agregar emoción a las fiestas patronales. Y los muy famosos tejidos de Aran, con aquellos puntos de diseño familiar que las abuelas enseñaban a las nietas con rimas cantadas junto al fuego, se venden en los negocios del puerto a los cien mil turistas que llegan al año en el verano, la mayoría sólo por un día.
Pero en mayo, cuando el aire empieza a ponerse dulce y la temporada aún no comenzó, si el visitante se queda por más tiempo que Yeats, puede caminar por los senderos y los acantilados en la peculiar soledad de las tres islas donde viven, en total, no más de 400 familias dedicadas a la pesca, al campo, y a las leyendas contadas y cantadas en gaélico; un lenguaje -según Synge- más extraño que el de las gaviotas.

Heráldica de Dinamarca I

REY DE DINAMARCA



Escudo cuartelado de la Cruz de Dannebrog, que es de plata bordeada de gules; en el primero y en el cuarto, de oro sembrado de nueve corazones de gules, tres leones pasantes de azur, armados y lampasados de gules y coronados de oro; en el segundo, de oro, dos leones pasantes de azur, armados y lampasados de gules; en el tercero cortado, en el primero, de azur, tres coronas adornadas de tres florones de oro, distribuidas de arriba a abajo, dos y una, en el segundo partido, en 1, de azur, un carnero pasante de plata armado de oro y lampasado de gules, en 2, de azur, un oso polar rampante de plata, armado de sable y lampasado de gules; sobre el todo, en escusón de oro, dos fajas de gules.

El escudo rodeado de los collares de las órdenes de Dannebrog y del Elefante. Por tenantes, dos salvajes en su color, teniendo garrotes de lo mismo y terrazados de oro.

El todo colocado bajo un manto real de gules, guarnecido de oro y forrado de armiño, alzado con cuerdas de oro que terminan en borlas de lo mismo; sumado de la Corona de Cristián V que es la real danesa, cerrada, que es un círculo de oro engastado de piedras preciosas, decorado en sus bordes superior e inferior por perlas, compuesto de ocho florones, visibles cinco, interpolados de perlas y de los que parten sendas diademas sumadas de perlas, que convergen en un orbe de azur, con el semimeridiano y el ecuador de oro y decorados con perlas, sumado de cruz de oro y de plata. La corona forrada de gules.

FAMILIA REAL


El príncipe Enrique de Dinamarca

​ (nacido como Henri de Laborde de Monpezat), (Talence, 11 de junio de 1934 - Fredensborg, 13 de febrero de 2018)2​ fue el consorte de la reina Margarita II de Dinamarca.

Escudo de Armas de la Princesa Heredera María

Reúne en un escudo acolado las armas de su marido, el Príncipe Federico, con las de su familia, Donaldson, que fueron adoptadas en el año 2006: en un campo de oro un águila exployada de gules, linguada de lo mismo y picada y membrada de azur, brochante un navío de sable; al jefe de azur, una rosa heráldica de oro acompañada de dos estrellas de siete rayos de lo mismo. El águila de gules, bicéfala, ha sido adoptada del clan de MacDonald y el navío (lymphad) es un mueble heráldico característico de la heráldica escocesa. Las estrellas de siete rayos que acompañan a la rosa se tomaron del escudo de Australia, país natal de la princesa. La corona es la utilizada por su consorte.
Escudo de Armas del Príncipe Joaquín


Son semejantes a las Armas Reales. Se diferencian en el escusón, dividido en dos particiones: en la partición derecha (del escudo) figura el blasón de Oldemburgo y en la izquierda el de Laborde de Monpezat. La corona es la que ostenta el título de Príncipe de Dinamarca.

Escudo de Armas del Príncipe Federico Heredero de la Corona


Son semejantes a las Armas Reales. Se difierencian de éstas en la corona, cerrada por cuatro diademas (tres a la vista) en vez de ocho, y el manto de color púrpura.

Escudo de Armas de la Príncesa María Consorte del Príncipe Joaquín


En un escudo acolado se muestran las armas de su consorte, el Príncipe Joaquín, con las de su familia, Cavallier, que fueron creadas en 2010: en un campo de plata un jinete de azur montado sobre un caballo de lo mismo, linguado de gules y acompañado de tres corazones, bien colocados, de lo mismo y huecos de una flor de lis. Se trata de unas armas parlantes ya que su apellido de soltera significa caballero o el jinete. Los muebles secundarios consisten en una combinación de símbolos daneses (los corazones que figuran en el escudo danés) y franceses (las lises del escudo del antiguo Reino de Francia) por el país natal de la princesa. La corona es la que ostenta el título de Príncipe de Dinamarca.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Heráldica de Dinamarca II

REINA LUISA


Luisa de Hesse-Kassel (en alemán, Luise Wilhelmine Friederike Caroline Auguste Julie von Hessen-Kassel ; 7 de septiembre de 1817, Kassel - 29 de septiembre de 1898, Bernstorff) fue una landgravina alemana y a partir del 15 de noviembre de 1863, Reina consorte de Dinamarca como esposa de Cristián IX de Dinamarca.

Fue la madre de la reina Alejandra del Reino Unido, esposa del rey Eduardo VII, hijo de la reina Victoria,1​ así como de la emperatriz María Fiodorovna de Rusia, esposa de Alejandro III y del rey Jorge I de Grecia

REINA CONSORTE LUISA

Luisa de Suecia 

(llamada en danés Louise, nacida Lovisa Josefina Eugenia; Estocolmo, 31 de octubre de 1851 - Copenhague, 20 de marzo de 1926), reina consorte de Dinamarca, esposa de Federico VIII. Era princesa de Suecia y Noruega, hija del rey Carlos XV de Suecia y de la princesa Luisa de los Países Bajos.

REINA CONSORTE ALEJANDRINA AUGUSTA


Alejandrina Augusta de Mecklenburg-Schwerin (24 de diciembre de 1879 - 28 de diciembre de 1952) fue la reina consorte del rey Cristián X de Dinamarca.


REINA CONSORTE INGRID DE DINAMARCA


Ingrid de Suecia


 (Ingrid Victoria Sofia Louise Margareta Bernadotte; Estocolmo, 28 de marzo de 1910 - Fredensborg, 7 de noviembre de 2000) fue reina consorte de Dinamarca desde 1947 a 1972 como esposa de Federico IX de Dinamarca.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Heráldica de Suecia I

ESCUDO DEL REY DE SUECIA

Escuartelado por una cruz llena y patada de oro: 1º de azur, tres coronas de oro; 2º de azur, tres barras ondadas de plata, brochate un león coronado de oro linguado y armado de gules; escusón partido: 1 terciado en banda de azur, plata y gules, brochate vasija de oro; 2 de azur, puente moviente de plata sobre ondas de azur y plata, acompañado en jefe de un águila napoleónica de oro sumontada de la constelación de la osa mayor.


REINA CONSORTE
La reina Silvia de Suecia (Heidelberg, Alemania, 23 de diciembre de 1943) es la reina consorte de Suecia desde 1976 por su matrimonio con el rey Carlos XVI Gustavo.


PRINCESA HEREDERA

La princesa Victoria de Suecia (en sueco: Victoria Ingrid Alice Désirée Bernadotte); Estocolmo, Suecia, 14 de julio de 1977) es la heredera al trono de Suecia. Hija primogénita de los reyes Carlos XVI Gustavo y Silvia de Suecia. Ostenta los títulos de princesa heredera de Suecia y duquesa de Västergötland , así como el tratamiento de Alteza Real.

PRINCIPES
El príncipe Alejandro, duque de Södermanland 

(Alexander Erik Hubertus Bertil Bernadotte; Danderyd, Suecia, 19 de abril de 2016) es el primer hijo del príncipe Carlos Felipe, duque de Värmland, y su esposa, la princesa Sofía, duquesa de Värmland. Alejandro ocupa el quinto lugar en la línea de sucesión al trono sueco y tiene un hermano menor, el príncipe Gabriel de Suecia.
El príncipe Carlos Felipe de Suecia, duque de Värmland

 (en sueco: Carl Philip Edmund Bertil Bernadotte; Estocolmo, 13 de mayo de 1979), es hijo de los reyes Carlos XVI Gustavo de Suecia y Silvia de Suecia. El príncipe Carlos Felipe es el cuarto en la línea de sucesión al trono
Daniel de Suecia 

(nacido como Daniel Westling), (Örebro, Suecia, 15 de septiembre de 1973), es un príncipe de Suecia y duque consorte de Västergötland tras su matrimonio con la princesa Victoria de Suecia, heredera al trono real sueco por lo que adoptó el apellido Bernadotte de la dinastía real sueca. Es entrenador personal y empresario de varios gimnasios, posee una empresa llamada Balance Training, a través de la cual tiene tres gimnasios en el centro de Estocolmo.
El príncipe Nicolás de Suecia, duque de Ångermanland

 (Nicolas Paul Gustaf Bernadotte; Danderyd, Suecia, 15 de junio de 2015) es el segundo hijo de la princesa Magdalena de Suecia y de su esposo, el empresario Christopher Paul O'Neill, así como nieto del rey Carlos XVI Gustavo y segundo sobrino de la princesa heredera Victoria de Suecia. Es noveno en la línea de sucesión al trono sueco. El príncipe tiene una hermana mayor, Leonor de Suecia y una menor, Adriana de Suecia.
El príncipe Óscar, duque de Escania 

(en sueco: Oscar Carl Olof Bernadotte; Estocolmo, Suecia, 2 de marzo de 2016) es el segundo hijo de la princesa Victoria de Suecia y de su esposo, Daniel Westling, así como nieto del rey Carlos XVI Gustavo y la reina Silvia. Ocupa el tercer lugar en la línea de sucesión al trono sueco por detrás de su madre la princesa heredera Victoria y de su hermana mayor la princesa Estela.
la princesa Estela de Suecia

 (en sueco: Estelle Silvia Ewa Mary Bernadotte; Solna, Suecia, 23 de febrero de 2012), es la hija primogénita de Victoria de Suecia y de Daniel Westling. Ostenta los títulos de princesa de Suecia y duquesa de Östergötland y el tratamiento de Alteza Real. Es la segunda heredera al trono de Suecia, tras su madre la princesa heredera Victoria de Suecia.
La princesa Leonor de Suecia, duquesa de Gotland

(Leonore Lilian Maria Bernadotte; Nueva York, Estados Unidos, 20 de febrero de 2014), es la primera hija de la princesa Magdalena de Suecia y de su esposo, el empresario británico Christopher Paul O'Neill. Es la octava en la línea de sucesión al trono sueco. La princesa tiene un hermano menor, Nicolás de Suecia, y una hermana menor, Adriana de Suecia.
La princesa Magdalena de Suecia, duquesa de Hälsingland y Gästrikland

 (Madeleine Thérèse Amélie Joséphine Bernadotte; Estocolmo, 10 de junio de 1982), es la segunda hija y la menor del rey Carlos XVI Gustavo y la reina Silvia de Suecia. Tras su nacimiento, fue tercera en la línea de sucesión al trono sueco. Es actualmente séptima en la línea de sucesión.

martes, 4 de diciembre de 2012

La Biblioteca de Cataluña

 (catalán: Biblioteca de Catalunya) es la biblioteca autonómica de Cataluña, (España).​ Fue creada en 1907 como "Biblioteca del Instituto de Estudios Catalanes" y abierta al público en 1914, en tiempos de la Mancomunidad de Cataluña, con sede en el palacio de la Generalidad de Cataluña. Su primer director fue Jordi Rubió.
El año 2000, el ayuntamiento de la ciudad cedió los edificios del antiguo Hospital de la Santa Cruz de Barcelona, un conjunto del siglo XV, como sede de la biblioteca. Actualmente, la Biblioteca ocupa una superficie total de 8820 m², y tiene un fondo aproximado de tres millones de ejemplares. Su sede principal es la del antiguo Hospital, pero tiene otro edificio en la ciudad de Barcelona (con algunos servicios técnicos y almacenes) y un almacén en Hospitalet de Llobregat.

Historia

El año 1914, la Mancomunidad de Cataluña otorga a la biblioteca el carácter de servicio cultural público. El año 1917 se crean las secciones de Reserva Impresa y Colecciones Especiales, y de Música, que favorecen la incorporación y la catalogación de importantes piezas y colecciones patrimoniales. En 1923 se constituye la sección de Estampas, Grabados y Mapas, que reúne el material gráfico. En 1931, el Ayuntamiento de Barcelona aprueba la cesión del antiguo Hospital de la Santa Cruz de Barcelona como sede de la Biblioteca.
Acabada la Guerra Civil, en 1940, la institución, ahora bautizada por el régimen franquista como Biblioteca Central, se traslada a la sede cedida por el ayuntamiento en 1931, donde aún se encuentra. En 1981 la Biblioteca de Cataluña se convierte en la Biblioteca Nacional de Cataluña, según la Ley de Bibliotecas aprobada por el parlamento catalán, y asume la recepción, conservación y difusión del Depósito Legal de Cataluña. La Biblioteca reformó en 1998 las naves góticas de su sede y amplió sus espacios, gracias a la construcción del nuevo edificio de servicios. Recientemente (2000), ha iniciado la digitalización de sus fondos y ha liderado el proyecto PADICAT desde 2005.

Secretos

Las salas de lectura de la Biblioteca de Catalunya (BC) están menos concurridas que hace unos años y sus salas de reserva están semivacías. Se podría pensar que es una consecuencia de la tan anunciada crisis del libro y sin embargo la actividad real es más intensa que nunca. Los fondos de la BC no dejan de crecer y el acceso virtual a los fondos, digitalizados en un número cada vez mayor, permite hablar de unos 1,1 millones de usuarios reales.

A partir del año 2000 se inició la digitalización de los fondos y desde entonces se han puesto a disposición gratuita de las redes sociales más de cien mil documentos. En el año 2005 se abrieron los portales ARCA ('Arxiu de Revistes Catalanes Antigues') y desde entonces se han digitalizado 1,4 millones de páginas. Y el proceso continua pese a que la crisis lo ha ralentizado. También se han digitalizado las 800.000 fichas que se conservan en la sala de lectura, en los 2.414 cedularios del antiguo alfabeto de autores y obras anónimas, de las cuales el 55% eran manuscritas. Las últimas, ya mecanografiadas, son de 1990.

La BC, de la calle del Carme de Barcelona, está de cumpleaños porque se cumplen cien años de su apertura al público. En ese siglo ha pasado de los 47.000 volúmenes de 1914 a los cerca de 3,7 millones de documentos de la actualidad (32% libros, 22% material gráfico, 12% publicaciones, 11% manuscritos, 11% archivo, 7% música impresa, 4,5% sonoros y audiovisuales). Sólo los libros que se encuentran en la sede de Barcelona ocuparían 50 kilómetros lineales de estanterías, de modo que si se pusiesen uno al lado del otro llegarían desde Barcelona hasta Vilanova i la Geltrú. Si se suman los que están en el depósito de l'Hospitalet de Llobregat y los del de Lleida, se superan los 61,5 km. En fotos, hay unas 250.000.

La biblioteca, además de las donaciones y compras, incorpora permanentemente obras por ser el Depósito Legal de todo lo que se publica en Catalunya, tanto si se refiere a libros como a postales, partituras, mapas, etc. Y con una diferencia respecto a otras bibliotecas, que han llegado incluso a vender sus fondos. "Aquí no hay nada obsoleto, no se tira nada", como afirma con rotundidad la directora actual, Eugènia Serra, una mujer que ha realizado toda su carrera en esta institución donde empezó como subalterna en 1983.

La creación de la Biblioteca de Catalunya, en 1907, por parte de la Diputació de Barcelona presidida por Enric Prat de la Riba, responde a una demanda explícita formulada ya un año antes por Eugeni d'Ors. Pero en realidad es una petición que viene del siglo XIX, ya que la única biblioteca pública destacable era la Provincial Universitaria, y en el capítulo privado solo se destacaba la del Ateneu de Barcelona. Prat de la Riba funda el Institut d'Estudis Catalans y da su apoyo a la propuesta que le formulan Antoni Rubió y Josep Pijoan, presidente y secretario, para crear además una biblioteca, que se ubicará en el Palau de la Generalitat.

La compra del Cançoner Gil (cancionero provenzal del siglo XIV) por parte de doce mecenas, y posteriormente las adquisiciones de las bibliotecas de Marià Aguiló y Jacint Verdaguer y las donaciones de Isidre Bonsoms (colección cervantina), Joaquim Miret (miles de pergaminos) y Felip Pedrell (fondo musical) empiezan a forjar la futura biblioteca, que se abrirá al público en 1914.

En 1931 el Ayuntamiento de Barcelona aprueba la cesión del Hospital de la Santa Creu como sede de la biblioteca. Empiezan las obras y un traslado, que no se materializará hasta 1940. Las nuevas instalaciones se abrieron el 20 de febrero de ese año con el nombre de Biblioteca Central. No será hasta 1981 cuando se convierta en la Biblioteca nacional de Catalunya y en 1993 se estructura en cuatro unidades: bibliográfica, gráfica, hemeroteca y fonoteca. En 1998 se construye el edificio adjunto de servicios.

Aunque muchos libros y documentos ya están digitalizados, cuando viene algún estudioso que lo necesita siempre se le puede facilitar el original. El único documento no consultable son las Homilies d'Organyà, del siglo XIII, considerado el texto literario más antiguo en lengua catalana. El texto más antiguo en catalán, de carácter jurídico, son los Greuges d'en Guitart Isarn, de 1094. Y el documento más antiguo de los conservados es el acta de consagración de la iglesia del castillo de Tona (Osona), de 889.

Sorprende la gran variedad de documentos. Desde el archivo de Radio Barcelona hasta cartas personales. Como una carta de agradecimiento de Elizabeth Taylor, de 1969, al Dr. Trueta, en la que le recomienda: "No te creas todo lo que digan los periódicos". En el mismo fondo hay una carta de Grace Kelly. Otro ámbito que crece es el de los documentos sonoros y audiovisuales. El más antiguo: un disco grabado en 1897 en Washington que recoge imitaciones de sonidos de animales.

A lo largo del último meses se han incorporado dos fondos relevantes: el de Esther Tusquets y el de la editorial Gustau Gili (250.000 documentos). De ahí que el problema del espacio persista. "Cuando la Escola Massana vaya a la Gardunya, podremos ampliarnos, pero no hay fechas aún". explica Eugènia Serra.

Las caras

La tristeza y la alegría (las dos de la derecha) son fácilmente reconocibles, mientras que el miedo y la sorpresa y la ira y la repugnancia comparten una gestualidad común en sus inicios 

Que la cara es el espejo del alma es un axioma comúnmente aceptado. Levantar una ceja, abrir mucho los ojos o esbozar una sonrisa pueden comunicar más sobre nuestro estado de ánimo o nuestras intenciones que un discurso entero. Algunos antropólogos creen que esas muecas faciales se aprenden del ámbito social en el que estamos inmersos, y cambian, como bien deben conocer los aficionados a los viajes exóticos para no meterse en problemas, según el entorno cultural. Fue el psicólogo Paul Ekman quien introdujo en su día una perspectiva evolutiva. Identificó seis emociones básicas universalmente reconocidas y fácilmente interpretadas con independencia del idioma o la cultura: alegría, tristeza, miedo, ira, sorpresa y asco. Podría pensarse que son innatas, producto de la evolución. Sin embargo, una nueva investigación de la Universidad de Glasgow (Escocia) afirma que son demasiadas. El equipo, que ha publicado sus conclusiones en la revista Current Biology, las reduce tan solo a cuatro.

En sus experimentos, Ekman fotografió durante dos años los gestos de los miembros de la tribu Fore en Nueva Guinea para después mostrarlos a individuos de todo el mundo, que supieron reconocer las emociones sin problemas. De esa forma dedujo las seis emociones básicas cuyas expresiones parecen idénticas para toda la humanidad.

Los investigadores de Glasgow han desafiado las teorías de Ekman fijándose, con la ayuda de un software especial, en los diferentes músculos de la cara que participan en la recreación de las emociones, así como en el plazo de tiempo que tarda cada músculo en activarse. El sistema, denominado Generative Face Grammar, utiliza cámaras para capturar una imagen tridimensional de las caras de personas especialmente entrenadas para activar los 42 músculos faciales individuales de manera independiente. A partir de ahí un ordenador puede generar distintas expresiones faciales en un modelo en 3D, que se muestra a voluntarios para comprobar si son capaces de identificarlas.

De esta forma, el equipo llegó a la conclusión de que, si bien las señales de las expresiones faciales de felicidad y tristeza son claramente distintas durante todo el proceso, el miedo y la sorpresa comparten al principio un gesto en común: los ojos abiertos. Del mismo modo, la ira y el asco comparten, también en su comienzo, la nariz arrugada.

Señales de peligro

Según los investigadores, estos gestos podrían representar las señales de peligro más básicas. «En primer lugar, las señales de peligro tempranas otorgan ventaja a los demás, permitiendo una huida más rápida. En segundo lugar, las ventajas fisiológicas para quien las expresa -la nariz arrugada impide la inspiración de partículas potencialmente dañinas, mientras que abrir mucho los ojos aumenta el consumo de la información visual útil para huir- son mayores cuando los movimientos faciales se hacen temprano», explica la psicóloga Rachael Jack, responsable del estudio.

«La investigación pone en duda la idea de que la comunicación de las emociones humanas comprende seis categorías básicas, psicológicamente irreductibles. En cambio, sugerimos que hay cuatro expresiones básicas de la emoción», continúa. La especialista cree que, con el tiempo, cuando los humanos emigraron por todo el mundo, la diversidad socioecológica probablemente especializó las expresiones faciales antes comunes, y alteró el número, la variedad y el tipo de señales a través de las diferentes culturas, hasta el punto de que algunas pueden dejarnos perplejos.

El equipo está interesado ahora en desarrollar su estudio observando las expresiones faciales de diferentes culturas, incluidas las poblaciones de Asia oriental, que interpretan algunas de las seis emociones clásicas de forma diferente, poniendo más énfasis en las señales de los ojos que en los movimientos de la boca en comparación con los occidentales. Sin duda, servirá para conocermos mejor a nosotros mismos, ya que el lenguaje no verbal constituye la mayor parte de nuestra producción comunicativa.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Dune

Escudo de Harkonnen
El color de la casa y sus uniformes es el Azul.
Bandera de casa de Harkonnen

La obra de Frank Herbert, publicada en 1965, no solo es considerada la mejor novela de ciencia ficción de la historia sino que además entrega varios elementos que el creador de Star Wars usó luego en su saga. 

Harkonnen
Hebert encontró 36 similitudes entre ambas obras, pero descartó la idea de demandar al poderoso George Lucas. Planetas desérticos, una princesa que debe transportar secretamente información, un héroe que lucha contra un villano que termina siendo su abuelo, un gran imperio que controla el universo y personajes con poderes mentales… Frank Herbert (1920-1986), el autor de la que es considerada la mejor novela de ciencia ficción de todos los tiempos, Dune, identificó al menos 36 similitudes entre su obra y la saga creada por George Lucas. 

Harkonnen
Semejanzas que podrían haber sido más si Lucas hubiera dejado la idea esbozada en los primeros borradores de la película de que distintos feudos lucharan entre sí, como sucede en la novela del escritor estadounidense publicada en 1965. El creador de la saga de ciencia ficción más exitosa de la historia del cine ha admitido la influencia de ‘Dune’ en su obra, como también la de otros autores como Joseph Campbell, cuyo ensayo ‘The hero with a thousand faces’ es un clásico en el análisis de los mitos, o incluso el propio Isaac Asimov, de quien habría sacado parte de la idea de las espadas láser. Sin contar las referencias a Flash Gordon o incluso a las leyendas artúricas. 
Harkonnen
Pero es en la obra de Herbert donde uno encuentra el principal sustento de Lucas para crear la complejidad del mundo de Star Wars. La obra, que transcurre 20 mil años en el futuro, ofrece la densidad “mitológica” que necesitaba. La publicación de Dune, ganadora de los premios Nebula y Hugo Como muchas obras devenidas luego en clásicos de la literatura, el camino de Dune hacia su publicación no fue fácil. Al menos 23 editoriales rechazaron el manuscrito de Herbert, quien logró finalmente publicarlo en Chilton, una casa editorial de Filadelfia que se dedicaba principalmente a las revistas de hobby.
Harkonnen
 Pese a la desconfianza de los editores, la novela se convirtió en un éxito de crítica y al año siguiente de su publicación, en 1966, ganó los dos más prestigiosos galardones de Ciencia ficción, los premios Nebula y Hugo. Desde entonces la obra no sólo ha vendido más de 20 millones de copias sino que ha inspirado otros 12 libros. ‘Dune’ se desarrolla en el futuro, en una sociedad feudal donde distintas familias nobles gobiernan una serie de planetas bajo el poder central de un emperador.
Harkonnen
La historia principal transcurre en uno de estos planetas, Arrakis, donde la ambición por controlar una sustancia clave que no sólo alarga la vida, sino que permite viajar en el tiempo y vislumbrar el futuro, lleva a la confrontación entre los herederos del Duque Leto Atreides y el barón Vladimir Harkonnen, quienes cuentan con el apoyo del Emperador. Y Paul Atreides, el hijo del Duque es el eje de la trama, el Luke Skywalker de la historia, quien al final logrará salir vencedor y hacerse con el trono del Imperio. 
Harkonnen
.El planeta Arrakis es también conocido como Dune y es allí donde la trama central tiene lugar. Pero a ella se suman tribus aborígenes que hacen de Paul Atreides una suerte de Lawrence de Arabia guiado por el fanatismo religioso o cofradías secretas como la de Bene Gesserit que tiene como prioridad preservar la raza humana. Todo ello sumado a un cuerpo de creencias, historias y lenguajes que le dan a la novela de Herbert la complejidad de otras creaciones fantásticas como ‘El Señor de los Anillos’ de J. R. Tolkien, y que fueron inspiración de otras obras más recientes como ‘Juego de Tronos’ de George R. R. Martin, que toma de Herbert la violenta lucha por el poder. Por qué ‘Dune’ no generó el fanatismo de otras obras fantásticas Para el escritor Jon Michaud, Herbert creó un “universo de realpolitik maquiavélica (…) bajo el prisma de la Guerra Fría, donde no hay nada ‘lindo ni amoroso”’.
Harkonnen
 “Aquí no hay Hobbits ni figuras semejantes a los ositos de peluche como los Ewoks”, escribió en la revista New Yorker donde se cuestiona porqué pese a su reconocimiento de la crítica, Dune no genera el fanatismo de otras obras de ciencia ficción. Según Michaud una de las razones podría ser la falta de computadores y robots. Ausencia que tiene su razón de ser: siglos antes de los hechos narrados los humanos se rebelaron contra las máquinas, lo que marcó un nuevo despertar espiritual para la raza humana. 
Harkonnen

Harkonnen

Harkonnen

Harkonnen
Somos demasiado grandes para demandar a George Lucas” Herbert se habría inspirado en los trabajos del Departamento de Agricultura para estabilizar a las dunas de Oregon. Un trabajo que conoció en sus años de periodista y que sembró las bases de la novela en 1957. A partir de entonces demoraría seis años en escribirla, alimentándose desde obras de la Grecia Clásica —como Edipo Rey— hasta la tradición shakesperiana y el budismo Zen. Una mezcla que terminó produciendo la mayor novela de ciencia ficción de la historia e inspirando a la principal saga cinematográfica del género convertida hoy casi en una religión.
Herbert ha bromeado con la influencia que tuvo él y otros escritores de ciencia ficción en Star Wars e incluso sugirió crear una sociedad llamada “Somos demasiado grandes para demandar a George Lucas”. -

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Sir Gawain y el Caballero Verde


Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Patricio ernesto Hernández Jara;  Demetrio Protopsaltis Palma; 


Sir Gawain y el Caballero Verde es un romance métrico de finales del siglo XIV escrito en un único manuscrito, que también contiene otras tres obras de orientación más cristiana. Los cuatro poemas están enlazados por el uso de un dialecto común, la variedad dialectal de los Midlands del noroeste del inglés medio. Aun así, El eje de la historia de Sir Gawain y el Caballero Verde es más antiguo y comprende muchos elementos, siendo el principal el tema de la decapitación, central en la mitología celta, aunque también incluye elementos de su tiempo, siendo el más importante el de la peste negra.
El manuscrito, «Cotton Nero A.x» está en el Museo Británico. La primera edición moderna fue publicada por J. R. R. Tolkien y E. V. Gordon en 1925.

El poeta

Las otras tres piezas encontradas junto con Gawain, aunque no están tituladas en su exposición, han llegado a ser conocidas como Perla, Paciencia y Limpieza (alternativamente Pureza). Se considera que el manuscrito Cotton es una copia manuscrita y no el original. Por lo tanto no hay ninguna prueba explícita que indique los cuatros poemas en el manuscrito son del mismo poeta. Aun así, de un análisis comparativo del dialecto, la forma de los versos y la distinción, ha sido generalmente aceptado que los cuatros poemas son de hecho del mismo autor, conocido como el poeta Pearl o el poeta Gawain. Aunque el nombre de este poeta es desconocido, de una lectura detallada de sus trabajos se llega a conocer algo sobre la persona. Tolkien, en la introducción a sus traducciones póstumas, escribe:
Fue un hombre de mente seria y devota, pero no sin humor; tenía un interés en teología, y algún conocimiento de ella, aunque un conocimiento aficionado, en lugar de profesional; sabía latín y francés y estaba bastante ducho en libros franceses, tanto románticos como instructivos; pero su hogar estaba en los Midlands Occidentales de Inglaterra; esto muestra su lenguaje, y su métrica, y su escenificación.
El manuscrito ha sido fechado cerca del año 1400 y se cree que el poeta floreció poco tiempo antes, siendo, por lo tanto, contemporáneo de Chaucer, aunque estaba lejano de él en casi cualquier otro aspecto.Antes de que el manuscrito pasara a ser una posesión de Robert Cotton, encontró un lugar en la librería de Henry Savile de Bank en Yorkshire, que vivió de 1568 a 1617. Nada se sabe del manuscrito o de su autor antes de esto.

A pesar de haber menos unanimidad, el poeta Pearl puede haber escrito también el poema aliterativo San Erkenwald, el cual se cree fue compuesto en 1386, aunque muchos estudiosos opinan que esto no es así.

El viaje de Gawain

Varios académicos han intentado encontrar una correspondencia entre el viaje de Gawain a la Capilla Verde y el mundo real. Por ejemplo, en el poema se mencionan las islas de Anglesey; estas existen hoy en día como una única isla en la costa de Gales. Muchos académicos piensan que el paso de Gawain por la Santa Sede hace referencia a Holywell o a la Abadía Cisterciense de Poulton, en Pulford Holywell está asociado a la decapitación de Santa Winefrida. Según la historia, Winefrida era virgen cuando fue decapitada por un líder local después de rechazar sus insinuaciones sexuales. Su tío, otro santo, puso su cabeza en su cuerpo y curó la herida dejando únicamente una cicatriz blanca. Las semejanzas entre esta historia y la de Sir Gawain hacen de este lugar el posible destino del viaje.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Heráldica brasileña





Pedro I

Pedro II

Pedro II


Nobleza brasileña 




















Heráldica cívica

Brasil adopta el mismo sistema que Portugal.

Corona mural portuguesa para pueblos

Corona mural de pueblo en Portugal y Brasil:

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Toda de plata, con cuatro torres, tres de ellas visibles.

Corona de villa en Portugal y Brasil:
Corona mural portuguesa para villas.

Toda de plata, con seis torres, cuatro de ellas vistas.

Corona mural de ciudad en Portugal y Brasil:
Corona mural portuguesa para ciudades.
Toda de plata, con ocho torres, cinco de ellas visibles.

Corona mural de capital en Portugal y Brasil:

Corona mural portuguesa de capital.

Es como la corona de ciudad, pero de oro.

La diferencia entre las coronas murales utilizadas en Portugal y Brasil difieren en cuanto al nivel de mazonado y tamaño de las torres pero la descripción de las coronas es la misma. No va mal recordar aquello de que la heráldica también es un arte. Diferentes diseños para la misma descripción. Un diseño es válido si concuerda con su descripción textual.