Bibliotecas y mi colección de libros

viernes, 27 de julio de 2012

Súplica de devolución del siglo XVII


Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Patricio ernesto Hernández Jara;  Demetrio Protopsaltis Palma; 


Posted by Susana Bolaños in Exlibris, Marcas de Propiedad, S. XVII 



Transcripción:

Si este libro se perdiere como suele acontecer suplico a quien se lo halle volber  y si no supiere el nombre aquí, García Manzano [F]ernández, pues con un [nombrado?] un [¿] hallado.

[Escudo  de la portada dibujado al trasluz ]

Esto lo hizo Alonso [¿]

Súplica de devolución que aparece en el libro De las consideraciones sobre los evangelios…del siglo XVII (descrito en otro post).


TOMÁS DE IRIARTE: Donde las dan las toman (1778)

Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Patricio ernesto Hernández Jara;  Demetrio Protopsaltis Palma; 


Tomás de Iriarte (1750-1791)

El Arte Poetica de Horacio, ó, Epistola a los Pisones ; Donde las dan las toman, dialogo joco-serio sobre la traducción del Arte Poética de Horacio, que dió a luz D. Tomas de Yriarte, y sobre la impugnación que de aquella obra ha publicado D. Juan Joseph Lopez de Sedano al fin del Tomo IX. del Parnaso Español / Tomas de Yriarte. Madrid: en la Imprenta Real de la Gazeta, año 1777-1778.

2 vol. en 1 ; LIII, 54, 239 p.; in octavo. Encuadernación de media piel, tapas de cartón cubiertas con papel de aguas, lomo de piel con tejuelo.
En el siglo XVIII tuvo lugar una de las disputas más entretenidas e ingeniosas que demuestran  la altura e intelectualidad de aquella época. Estamos en la época de la ilustración, con el triunfo de la razón y la influencia francesa.
Un siglo en el que primaba el valor del trabajo, el desarrollo de la cultura y la investigación, de hecho es en este siglo cuando se fundan importantes instituciones culturales: Biblioteca Nacional (1712), la Real Academia española (1713), la  Real Academia de la Historia (1735), etc.
Es la época de los críticos, de los polemistas, de los investigadores y de los academicistas.
Dicho lo anterior y habiéndonos ya situado, pasemos a la famosa polémica.
El Parnaso Español, fue una obra muy famosa en la época, que intentó recopilar a los mejores autores del Siglo de Oro español para su conocimiento y difusión popular.
Se publicaron nueve tomos, la apertura de la obra la realizó su autor y compilador Juan José López de Sedano (1729-1801) con la publicación, en el primer tomo, de la traducción del “Arte Poética de Horacio” realizada por Vicente Espinel, traducción que Sedano calificó de excelente y perfecta,  algo con lo que ya en ese momento no estuvo de acuerdo su amigo Vicente de los Ríos (estudioso de Cervantes).



Cuando Tomás de Iriarte publicó su traducción del “Arte Poética” incluyó en el prólogo una crítica a la traducción que había realizado Vicente Espinel. Criticaba su falta de rima, así como errores  de traducción,  morfológicos y sintácticos.

La respuesta de Sedano a tal prólogo fue incluida al final tomo IX de su Parnaso en los siguientes términos:

“…No es de nuestra incumbencia recopilar aquí los muchos (errores) que se encuentran, precedidos de la falta y defecto capital de su obra o redundancia, a causa de la ciega sumisión a su indispensable y amartelada Rima, por cuya necesidad violenta o ensancha el sentido del texto a cada paso, añadiendo de su propia cosecha cosas que no están escritas ni impresas en el…


Lo mismo con pocas diferencias se puede decir en quanto a los defectos que nota a los referidos (Espinel y Morel) sobre la exactitud, propiedad de las frases, y pureza del lenguaje, todo precedido de la ya repetida sumisión a sus soberana Consonancia, lo que le hace caer en tantos precipicios, como son por ejemplo decir regaños por repreensiones; dañino por perjudicial o nocivo; Iris proceloso; In curia omisa, y otras muchas frases de esta extravagancia, de nueva invención, y de puro capricho, con que hace las translaciones más violentas, lánguidas y arrastradas…1

Tomás de Iriarte procedió a su defensa con la publicación de un libro de 239 páginas con el siguiente título: Donde las dan las toman, dialogo joco-serio sobre la traducción del Arte Poética de Horacio que dio a luz D. Tomás de Yriarte, y sobre la impugnación que de aquella bora ha publicado D. Juan Joseph López de Sedano al fin del Tomo IX. Del Parnaso Español.

 La defensa fue rotunda, aplastante y devastadora, incluso amigos de Sedano como Vicente de los Ríos se mostraron a favor de Iriarte, y no solo eso, a partir de ese momento Sedano fue objeto de mofa en las tertulias de la época.

La defensa de Iriarte comienza así:

“ADVERTENCIA

            Una impugnación de ocho páginas me ha obligado á escribir esta Apología que ocupa un tomo; pero no lo estrañará quien repare que es mui fácil, y muy breve llamar á alguno, por exemplo, Judío o Morisco, y que no es tan fácil ni tan breve probar el ofendido que es Christiano viejo. Aquello no cuesta mas que decirlo en dos palabras absolutas; y esto cuesta revolver papeles antiguos, hacer informaciones y escribir mucho para probar la verdad.

            Estói persuadido á que el tiempo que se empléa en censuras y defensas literarias, se emplearía mejór en componer otra obra de mas substancia y utilidad; pero, cumpliendo con lo que dicta la razón y el pundonor, no me ha parecido decente ni justo desentenderme de cargos dirigidos á mi, y expuestos por un Caballero que quando los ha impreso autorizados con su nombre y apellido, es regular esté esperando a alguna pronta satisfacción.

            El Público, decidirá si acierto, ó nó, á dársela; y aunque mi vindicación propia no deba importar mucho á los Lectores, acaso les importará algo al buen deséo con que someto á su juicio una Traduccion en verso Castellano de la primera Sátira de Horacio, y un breve exámen de la Obra del Parnaso Español.”

Y finaliza diciendo:

“…Después de vindicarme de cargos injustos (porque de los justos nunca intentaré vindicarme, sinó confesarlos y corregirme) he procurado convencer en esta conversación familiar y joco-seria que el Sr. Parnasista no ha dado pruebas de buen crítico ni de buen Escritor. Si se picare, dígale Vm. De mi parte que DONDE LAS DAN LAS TOMAN“.

A esto se sumó la crítica recibida por la edición del Parnaso, calificada de desordenada, falta de presentación cronológica, una introducción pertinente de los autores y de incluir algunos autores de poco valor literario.

Siete  años tardó D. Juan José de Sedano en responder a D. Tomas de Iriarte, lo hizo en la siguiente obra estudiada pormenorizadamente por Emilio Cotarelo y Mori en Iriarte y su época2 :

Coloquios de la Espina entre D. Tirso Espinosa … y un Amanuense… [Texto impreso] : sobre la traduccion de la Poetica de Horacio hecha por … Vicente Espinel, y otras Espinas y Flores del Parnaso español

Tan devastadora fue la defensa y crítica que realizó Iriarte de Sedano y su Parnaso que, D. Antonio Sancha, editor de la obra y Francisco Cerdá y Rico, compañero de Sedano y junto a él artífice del Parnaso, vieron peligrar el éxito de la obra.

1  Obra digitalizada→ Parnaso Español, colección de poesías escogidas de los más célebres poetas castellanos. Tomo IX. Crítica de Juan José de Sedano a la traducción realizada por Tomás de Iriarte en páginas finales,  XLVI-LIV.

2COTARELO Y MORI, Emilio. Iriarte y su época. Madrid: Sucesores de Rivadeneyra, 1897.

Obra  completa digitalizada → Donde las dan las toman…

Post relacionado→ Parnaso español…

Para saber más:

CÁSEDA TERESA, Jesús. Sedano polemista. Crítica y pendencias en la república de las letras. En: revista Berceo, nº 157, 2010, pp. 7-30. ISSN: ‘210-8550

domingo, 22 de julio de 2012

Biblioteca privada de Karl Jaspers, en la Universidad de Oldenburg

Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; 


Karl Jaspers yace relajado sobre su sillón de lectura, mientras alrededor suyo se apilan miles de libros en estanterías de varios metros de altura. Así lo muestra una fotografía blanco y negro de 1969 en su vivienda de Basilea.

Karl Theodor Jaspers (Oldenburg, 23 de febrero de 1883 –Basilea, 26 de febrero de 1969), psiquiatra alemán y filósofo, tuvo una fuerte influencia en la teología, en la psiquiatría y en la filosofía moderna. No disfrutaba del estudio de leyes y en 1902 decide estudiar medicina.
Jaspers se graduó de la escuela de medicina en 1909, y comenzó a trabajar en el hospital psiquiátrico de Heidelberg donde Emil Kraepelin había trabajado años antes. Jaspers se mostró insatisfecho con la forma en que la comunidad médica de la época abordaba el tema del estudio de las enfermedades mentales, y se propuso la meta de mejorar este aspecto. En 1913 Jaspers ocupó un puesto temporal como profesor de psicología en la facultad de filosofía en la Universidad de Heidelberg. El puesto luego se hizo permanente, y Jaspers nunca regresó a la práctica clínica.
En 1921 fue nombrado profesor en la cátedra de filosofía de la Universidad de Heidelberg.

Contribuciones a la Psiquiatría


La insatisfacción de Jaspers con el entendimiento popular de las enfermedades mentales lo llevó a cuestionar tanto el criterio de diagnóstico como los métodos clínicos de la psiquiatría. Publicó un tratado revolucionario en 1910, el que versaba sobre si la paranoia era una faceta de la personalidad o el resultado de cambios biológicos. Si bien no aportó muchas ideas nuevas, sí introdujo un nuevo método de estudio. Jaspers estudió varios pacientes en detalle, registrando información biográfica respecto de ellos y notas de cómo se sentían los propios pacientes acerca de sus síntomas. Esto llegó a ser conocido como el método biográfico, y hoy forma parte de la práctica de la psiquiatría moderna.
Jaspers desarrolló por escrito sus perspectivas de las enfermedades mentales en un libro llamado Psicopatología General. Los dos volúmenes que conforman esta obra se han transformado en clásicos de la literatura psiquiátrica, y muchos criterios modernos de diagnóstico nacen de ideas contenidas en sus páginas. Resulta de particular importancia el modo en que Jaspers encaró el diagnóstico psiquiátrico de síntomas; según él, el criterio de diagnóstico debía tomar en cuenta principalmente la forma ante el contenido. Por ejemplo, al diagnosticar una alucinación, el hecho de que una persona experimente fenómenos visuales sin que para ello medie un estímulo sensorial (la forma) es más importante que lo que el paciente ve (el contenido).
Jaspers sentía que la psiquiatría debía diagnosticar los delirios (o delusiones) de la misma forma. Argumentó que los clínicos no deberían considerar una creencia de delirio basado en el contenido de la creencia, sino sólo basado en la manera en que el paciente defiende esa creencia. Jaspers además distinguió entre los delirios primarios y secundarios. Definió los primarios como autóctonos, es decir, que aparecen sin una causa aparente, siendo incomprensibles en términos de un proceso mental normal (este es un uso distinto que se le da al concepto autóctono en medicina y en sociología, que hace referencia a poblaciones indígenas). Los delirios secundarios, por otra parte, son clasificados como influenciados por los antecedentes de la persona, situación actual o estado mental.
Jaspers consideraba los delirios primarios como 'inentendibles', ya que creía que no existía razonamiento coherente detrás de su formación. Esta apreciación ha causado bastante controversia, y ha sido criticada por Ronald D. Laing y Richard Bentall, haciendo énfasis en que al tomar esa posición se puede hacer que los terapeutas caigan en la complacencia de suponer que, ya que no serán capaces de entender al paciente, el paciente está delirante y cualquier investigación posterior que se haga no tendrá ningún efecto.

Contribuciones a la Filosofía y la Teología

La mayoría de los comentaristas asocian a Jaspers con la filosofía del existencialismo, en parte porque se explaya ampliamente en las raíces del existencialismo de Nietzsche y Kierkegaard, y porque el tema de la libertad individual es una constante en su obra.
En Filosofía (3 vols, 1932), Jaspers da su visión de la historia de la filosofía e introduce sus temas más importantes. Comenzando por la ciencia moderna y el empirismo, Jaspers señala que al cuestionar la realidad enfrentamos los límites que un método científico (o empírico) simplemente no puede traspasar. En este punto, el individuo enfrenta opciones: hundirse en la resignación o dar un salto a lo que Jaspers llama la 'Trascendencia'. Al dar este paso, los individuos confrontan su propia libertad ilimitada, que Jaspers llama Existenz, y pueden finalmente experimentar la auténtica existencia.
La Trascendencia es, para Jaspers, lo que existe más allá del mundo del tiempo y el espacio. La formulación de Jaspers de la Trascendencia como la expresión máxima de la no-objetividad ha llevado a muchos filósofos a argumentar que Jaspers se transformó en monista, aunque el mismo Jaspers continuamente destacó la necesidad de reconocer tanto los conceptos de subjetividad como objetividad.
Aun cuando él rechazó doctrinas religiosas explícitas, incluida la noción de un Dios personal, Jaspers influenció la teología moderna a través de su filosofía de trascendencia y los límites de la experiencia humana. Las tradiciones del Cristianismo místico influenciaron a Jaspers de forma considerable, particularmente Meister Eckhart y Nicolás de Cusa. También mostró interés activo en las religiones de Oriente, particularmente el budismo. Jaspers también entró en debates públicos con Rudolf Bultmann, en los que Jaspers criticó la "demitologización" del cristianismo.
Jaspers también escribió extensamente sobre la amenaza que representa para la libertad humana la ciencia moderna y las instituciones políticas y económicas modernas.
En 1933, tras la subida de Hitler al poder, se vio apartado de los órganos de dirección de la Universidad de Heidelberg, dado que su esposa, Gertrud Mayer, con quien estaba casado desde 1910, era judía, pero se le permitió seguir enseñando.
En 1937 los nazis le destituyeron de su cátedra de filosofía en Heidelberg, "Descartes".
En 1942 obtuvo el permiso para abandonar Alemania con la condición de que entregara a su mujer, quien vivía escondida de los nazis, pero se negó a abandonar Heidelberg y a delatar a su esposa.
Una vez terminada la guerra, en 1946, pudo retomar a su puesto, y participó en la reconstrucción de la universidad alemana. Propuso la idea de la universidad (Die Idee der Universitát), la total desnazificación del profesorado. En su obra La cuestión de la culpabilidad alemana examinó la culpabilidad de Alemania como un todo en las atrocidades cometidas por el Tercer Reich de Adolf Hitler.
En 1947 recibió el premio Goethe.
En 1948, al sentirse defraudado por la situación política alemana se mudó a Basilea, Suiza, donde continuó ejerciendo la enseñanza.
Las obras más importantes de Jaspers, extensas y detalladas, pueden ser desalentadoras por su complejidad. Su gran y último intento en una filosofía sistemática de Existenz, llamada "Von der Wahrheit" (De la verdad), aún no ha sido traducida a otros idiomas, como el inglés. Sin embargo, también escribió obras más breves, accesibles y entretenidas, como la notable La filosofía es para cualquiera.
Los comentaristas frecuentemente comparan la filosofía de Jaspers con la de su contemporáneo Martin Heidegger. De hecho, ambos buscaron explorar el significado del ser y la existencia. Si bien es cierto que mantuvieron una breve amistad, su relación se fue distanciando, debido a la simpatía de Heidegger con el partido nacionalsocialista y además por las, probablemente sobre dimensionadas, diferencias filosóficas entre ambos.
Los dos más importantes proponentes de la hermenéutica fenomenológica, Paul Ricoeur (un discípulo de Jaspers) y Hans-Georg Gadamer (discípulo de Heidegger y sucesor de Jaspers en Heidelberg) evidenciaron la influencia de Jaspers en sus trabajos.
Otro trabajo importante apareció en Filosofía y existencia (1938). Para Jaspers, el término "existencia" (Existenz) denominaba la experiencia indefinible de libertad y posibilidad; una experiencia que constituye el auténtico ser de los individuos que son conscientes de "las situaciones límite" al confrontar el sufrimiento, los conflictos, la culpa, el azar y la muerte.
En 1959 recibió el premio Erasmo. En 1961 abandonó la enseñanza en la Universidad de Basilea.
En 1966 cuestionó la democracia de la República Federal de Alemania en El futuro de Alemania (Wohin treibt die Bundesrepublik?), sobre todo por lo que hace a las tendencias oligárquicas de los grandes partidos políticos alemanes.
A causa de la mala acogida de esta última obra entre la clase política alemana se nacionalizó suizo en 1967. Falleció en Basilea, Suiza, dos años más tarde.

Biblioteca.

La biblioteca privada del filósofo Karl Jaspers, fue comprada por la  universitaria de la Universidad de Oldenburg (Alemania). Son nada menos que 11.000 libros que hasta hace poco estaban en posesión de Hans Saner, quien fue el último asistente personal del filosofo Jaspers.

Además del interés "bibliófilo" del asunto, es por supuesto de mayor relevancia el hecho de que una parte importante de la biblioteca de Jaspers muestra los trazos de su lectura por parte del filósofo y permitirá ahondar en su pensamiento a través de su confrontación con la literatura filosófica. Según comenta H.-J. Wätjen, director desde 2000 de la biblioteca de la Universidad de Oldenburg, "los rastros de la lectura (Lektürespüren) son el verdadero valor de la biblioteca", pues "en ellos se puede apreciar cómo trabajaba y pensaba Karl Jaspers". En los libros se encuentran, además de las anotaciones manuscritas del filósofo, "hojas sueltas y recensiones" que se planea escanear y ofrecer en línea a través del catálogo de la biblioteca.
libro con  una hoja de apuntes
...


(Ejemplar de la Kritik der reinen Vernunft de Kant en el legado de Jaspers)


Nota.

Desde hace algunas semanas, estos libros del filósofo fallecido en 1969, se agolpan en la Universidad de Oldenburg, la ciudad de nacimiento del gran pensador. Empacados en cartón blanco, los casi 11.000 libros esperan allí ser catalogados. Luego, toda la biblioteca irá a la planeada casa Karl Jaspers, en Oldenburg, Alemania.
"Todos los días descubrimos sopresas", afirma el director de la biblioteca de la universidad, Hans-Joachim Wätjen. Muchos libros contienen anotaciones al margen con lápiz, subrayados o incluso apuntes en pequeños papeles. "Se puede ver en los libros como Jaspers trabajó con ellos. Eso representa el valor de la biblioteca".
Hasta octubre, la amplia colección se encontraba en la casa del último secretario privado de Jasper y su biógrafo Hans Saner, que la heredó tras la muerte de la esposa de Jasper, Gertrud, en 1974. "Él quería que tras su muerte su biblioteca fuera conservada entera", explica Wätjen. Por eso, decidió venderla a la universidad. 
Fueron necesarios dos transportes para trasladar la biblioteca de Basilea a Oldenburg. "La casa de Jaspers estaba llena de libros", cuenta Wätjen. Su colección abarca obras médicas, psicológicas y filosóficas que van de la Antigüedad, pasando por la Edad Media hasta la Época Contemporánea. Saner incluso alquiló una segunda casa para poder albergar todos los libros, de la misma forma en que los había ordenado Jaspers.
Así y todo, no alcanzó el lugar. "Los libros estaban en la cocina, el cuarto, el sótano, en todos lados", dice Wätjen. La universidad empacó los libros de la misma forma en que estaban en las estanterías, y en este orden serán catalogados.
Tres empleados están ocupados en las últimas dos semanas con pasar cada uno de los tomos al ordenador. Además, anotan si los libros tienen subrayados o anotaciones. Las notas o artículos de diarios que se encuentran en ellos son escaneados. "Cada libro es distinto", explica Edelgard Brau. "En ellos hay verdadera vida". Ella y su colega acaban de descubrir en uno de ellos una postal que Gertrud Jaspers envió desde Bélgica a una tal Madame Betty Gottschalk. El texto es difícil de decodificar.
Algunos de los libros tienen dedicatorias. Es así como Hannah Arendt, alumna de Jaspers, escribió en 1955 en su "Elementos y orígenes del dominio total": "Para Jaspers con agradecimiento y devoción, hoy al igual que hace 30 años. Y para su esposa, con amor y un poco de temor". Todo esto podrá ser leído por los investigadores en el catálogo en Internet, que debe conformar una especie de recorrido virtual por la biblioteca privada de Jaspers.
Un recorrido realista será posible probablemente a partir de mediados del año que viene en la casa Karl Jaspers, donde Wätjen y sus colaboradores reconstruirán la colección. También podrá verse el antiguo cuarto de trabajo del filósofo, cuya reconstrucción Saner encomendó a la universidad.
e encuentran el escritorio de Jaspers, su tintero, su sello y su máquina de escribir, en la que Gertrud escribía sus dictados.  En base a la biblioteca de Jaspers, los investigadores de Oldenburg, Heidelberg, Graz y Basel sacarán una edición crítica de su obra, que consistirá en unos 50 tomos.

miércoles, 18 de julio de 2012

Petyr Baelish: el Maquiavelo de Westeros

Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; Patricio ernesto Hernández Jara;  Demetrio Protopsaltis Palma; 




"En general, los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven."
Maquiavelo



Su parecido es formidable. El director de casting hizo bien su trabajo. Moderadamente seductor, listo como un zorro, inteligente y sin escrúpulos, el consejero del rey, Petyr Baelish, cumple todos los requisitos para ser un Maquiavelo made in George R.R. Martin. Por otro lado, en los textos de  Maquiavelo, el escritor florentino más famoso de todos los tiempos con permiso de Bocaccio y Dante Alighieri, subyace siempre una razón política, pues era un hombre de estado. En Baelish, en cambio, anidan secretos personales y un deseo de venganza muy profundo. Baelish tiene tics de psicópata y asesino en serie. Sus motivaciones son reparar su orgullo ultrajado y consciente que su fuerte no es el cuerpo a cuerpo se ha dedicado a tejer una red de espías e informantes. Baelish es un "medrador", un hombre peligroso para los que le rodean. Conoce los deseos de los hombres y se los concede, ahí encuentra sus puntos débiles.  Como aconsejaba Maquiavelo hay que debilitar al enemigo para la guerra antes de vencerlo. Envíale cien mujeres a  tu enemigo y ellas acabaran con él. La frase, así como la archiconocida el fin justifica los medios, no aparece en ningún fragmento de El Príncipe aunque son de inspiración maquiaveliana. La obra culminante del pensador florentino podría ser de obligada lectura en el bachillerato, más que nada para que los estudiantes se vacunaran ante las prácticas sutiles o no  del Estado moderno (y posmoderno). A Maquiavelo le debemos la separación entre Iglesia y Estado y el inicio de la demolición de la virtud como la entendían los clásicos (ver el artículo sobre los  3 reyes Baratheon). Para Maquiavelo la virtù es la combinación entre la astucia del zorro y la fuerza del León, el buen gobernante es el que se mantiene en el poder durante mas tiempo. Joffrey no pasaría su prueba... También en El Príncipe podemos leer que el buen soberano debe dejar que los ministros den malas noticias y ellos reservarse las buenas. El rey caga y la Mano del rey limpia su mierda, una frase del guion de Juego de Tronos y que es de indudable inspiración maquiaveliana. Martin es sin duda un buen lector de Maquiavelo. No hace falta preguntarle para cerciorarse de este punto. Más adelante ahondaremos en ello.
 Volviendo a Baelish podemos decir que estamos ante un hombre que dará que hablar ¿Cual es su objetivo final? ¿La corona, la venganza, ambas cosas a la vez? ¿Sobrevivirá al Juego de Tronos? Solo el tiempo lo dirá.

lunes, 16 de julio de 2012

Barón del Río Branco

Barón del Río Branco

José Maria da Silva Paranhos Junior (Río de Janeiro, 20 de abril de 1845 — Río de Janeiro, 10 de febrero de 1912) fue un diplomático e historiador brasilero conocido como el Barón del Río Branco (Barão do Rio Branco en portugués). El apelativo Junior le distingue de su padre: José Maria da Silva Paranhos, barón y vizconde del Rio Branco.

Biografía

Inició su carrera política como promotor y diputado, dedicándose a las actividades diplomáticas, en el entonces Imperio del Brasil.
Fue cónsul general en la ciudad inglesa de Liverpool a partir de 1876, luego fue nombrado ministro acreditado en Alemania en 1900, asumiendo el Ministerio de Relaciones Exteriores desde 1902 hasta su muerte, en 1912. Ocupó el cargo a lo largo de cuatro mandatos presidenciales.
Recibió el título de Barón del Río Branco en las vísperas de la finalización del período imperial de Brasil; sin embargo, continuó utilizando el nombre "Rio-Branco" en su firma, después de la proclamación de la República del Brasil, en 1889. La razón de esta actitud se debió a que era un monárquico convencido y para homenajear a su fallecido padre, el senador y diplomático Vizconde del Río Branco (José Maria da Silva Paranhos).
Su mayor contribución al país fue la anexión de tres importantes territorios por medio de la diplomacia. Obtuvo una victoria sobre Francia al establecer una nueva frontera de la Guyana Francesa con el estado de Amapá, en 1900 por medio del arbitraje del gobierno suizo. En 1895 ya había conseguido asegurar buena parte de los estados de Santa Catarina y Paraná, en litigio con Argentina en el incidente conocido como la Cuestión de Palmas. Ese primer arbitraje fue decidido por el presidente estadounidense Grover Cleveland, y tuvo como opositor por el lado argentino a Estanislao Severo Zeballos, que más tarde se posesionó como ministro de relaciones exteriores y durante mucho tiempo acusó al Barón de fomentar una política imperialista. Fue el prestigio obtenido por el Barón en esos dos casos lo que hizo que el presidente Rodrigues Alves lo escogiera para el puesto máximo de la diplomacia brasilera en 1902, cuando Brasil estaba justamente envuelto en una disputa fronteriza, esta vez con Bolivia. Este país intentaba arrendar una parte de su territorio a un consorcio empresarial anglo-americano. La tierra no era reclamada por Brasil, pero era ocupada casi completamente por colonos brasileros que resitían a los intentos bolivianos por expulsarlos de su territorio.

En 1903, firmó con Bolivia el Tratado de Petrópolis, poniendo fin al conflicto de los dos países por el territorio de Acre, que pasó a pertenecer a Brasil, mediante una compensación económica y pequeñas concesiones territoriales. Ésta es la acción diplomática más conocida del Barón, cuyo nombre fue dado a la capital de aquel territorio (actualmente un estado brasilero).
El Tratado Tobar-Rio Branco fue celebarado amistosamente entre Ecuador y Brasil el 6 de mayo de 1904, en la ciudad de Río de Janeiro, antigua capital de Brasil. Tuvo por finalidad el arreglo de límites de estos dos países. Intervino por el Ecuador el Dr. Carlos Rodolfo Tobar y por el Brasil el Sr. José Maria da Silva Paranho, Barón de Río Branco. El Tratado Tobar-Río Branco fue firmado el 6 de mayo de 1904 en favor de Brasil a espaldas de la república del Perú. En la parte resolutiva expresa:
La República de Ecuador y la República de los Estados Unidos de Brasil acuerdan que, terminando favorablemente para Ecuador, como esta República espera, el litigio que sobre límites existe entre el Ecuador y Perú, la frontera entre Ecuador y Brasil, en la parte que confinen, sea la misma señalada por el Art. VII de la Convención que se celebró entre Brasil y Perú, en Lima, el 23 de octubre de 1851, con la modificación constante en el Acuerdo así mismo firmado en Lima el 11 de febrero de 1874, para la permuta de territorios en la línea Iza o Putumayo, esto es, que la frontera - en todo o en parte - según el resultado del antedicho litigio, sea la línea geodésica que va de la boca del riachuelo San Antonio, en el margen izquierdo del Amazonas, entre Tabatinga y Leticia, y termina en la confluencia del Apaporis con el Yapurá o Caquetá, menos en la sección del río Iza o Putumayo, cortada por la misma línea donde el alveo del río, entre los puntos de intersección, formará la división.
Negoció con Uruguay el co-dominio sobre el Río Yaguarón y la Laguna Merín, esencialmente una concesión voluntaria de Brasil a un vecino que necesitaba de aquellas vías fluviales. Por esa razón, fue homenajeado por el gobierno uruguayo, siendo utilizado su nombre para re bautizar al antiguo pueblito de Villa Artigas, hoy ciudad de Río Branco, en el departamento de Cerro Largo, vecina de la ciudad brasileña de Yaguarón (Jaguarão).
En 1909, su nombre fue sugerido para el cargo de presidente de Brasil del año siguiente pero el barón prefirió desistir de cualquier candidatura que no fuese de unanimidad nacional.
Fue director del Instituto Histórico y Geográfico Brasileño (1907-1912) y escribió dos libros. Ocupó la silla número 34 de la Academia Brasileña de Letras.
Su muerte, durante el carnaval de 1912, alteró el calendario de la fiesta popular de aquel año, dando el luto oficial y grandes homenajes que le rindieron en la ciudad de Río de Janeiro.

Legado

Considerado el patrono de la diplomacia brasilera, su nombre está inscrito como uno de los héroes de la patria, en el panteón existente en la Plaza de los Tres Poderes, en la ciudad de Brasilia.
Al cumplirse el centenario de su nacimiento se creó el Instituto Rio Branco, especializado en servicio exterior.
El escritor uruguayo José Enrique Rodó le dedicó un artículo muy laudatorio con motivo de su muerte.

Bibliografía

LINS, Alvaro. Rio Branco (O Barão do Rio Branco): biografía pessoal e história política. São Paulo: Editora Alfa-Omega, 1996. 516p. (en portugués).

viernes, 13 de julio de 2012

El duelo entre Oberyn Martell y la Montaña: ecos del Tristán e Isolda


Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; 

"Elia Martell, princesa de Dorne. La violaste. La mataste. Mataste a sus hijos."
Oberyn Martell, Tormenta de espadas

"Mi hermana ha criado a uno capaz de guiarlos, si es necesario luchar, es un hombre de pasión, fiero en la batalla, quien sigue a la razón y no al corazón... les doy a Tristán de Aragón."
Tristán e Isolda

La Montaña y Oberyn, el duelo

El príncipe Oberyn Martell es un personaje complejo, más en los libros que en la serie. Aunque la interpretación, breve pero intensa, de Pedro Pascal (unido al tórrido romance con Lena Headey posterior al rodaje de la cuarta temporada) le dio a la Víbora Roja una dimensión heroica y romántica. El príncipe de Dorne finaliza de forma trágica su breve paso por la ficción de HBO. Por amor a su hermana Elia, un amor desmedido, cuasi edípico, acepta ser el campeón de Tyrion en su jucio por combate y muere de forma chocante a manos de la Montaña, Ser Gregor Clegane (interpretado por tres actores diferentes en el rodaje). Oberyn encarna un vengador de sangre caliente, un zorro sin máscara, de acento latino y sensual gesto. Amante liberal de su esposa bastarda, padre de serpientes de lengua venenosa, guerrero temible y que es la cara opuesta de su hermano: el prudente Doran Martell, el rey filósofo de Dorne.


Richard Wagner, el 
señor de los anillos
En su combate a muerte con la Montaña hay ecos del combate a muerte entre Morolt, el gigante campeón irlandés y el ágil y galante Tristán  del romance medieval Tristán e Isolda. Esta historia trágica  por excelencia y que dio inspiración a una opera de Richard Wagner. El compositor alemán, subyugado en ese tiempo por la filosofía de Schopenhauer y bajo los influjos de una época tempestuosa a nivel personal y polítca creó una obra imperecedera que le costó su matrimonio. Wagner escribió que sus preocupaciones con Schopenhauer y Tristán en una carta a Franz Liszt (16 de diciembre de 1854):

Nunca en mi vida había disfrutado de la verdadera felicidad del amor erigiré un monumento a este el más encantador de todos los sueños en el que, desde el principio hasta el final, el amor, por una vez, encontrará una total realización. He diseñado en mi mente un Tristán e Isolda, la más simple, y aun así la concepción musical más llena de sangre que pueda imaginarse, y con la «bandera negra» que se agita en el final yo me cubriré — para morir.



La Montaña que cabalga
(Conan Stevens)
En Tristán e Isolda vemos que Tristán sale a combatir en nombre de su tío contra un campeón irlandés para evitar que se tengan que enviar como tributo muchachos y muchachas a Irlanda (algo que recuerda al mito de Teseo que sirvió de inspiración para los Juegos del hambre). Tristán debe enfrentarse a Morolt, un gigante irlandés que envenena su espada gracias a Isolda (que curiosamente acaba enamorada del luchador extranjero, al igual que Lena Headey termina en brazos de Pedro Pascal. Follow your bliss). El combate es duro y cuando la espada cae en la rodilla de Tristán este es envenenado pero este descarga su espada sobre el casco de Morolt, le aplasta la cabeza causando su muerte. El combate termina de forma inesperada. 

Morolt e Isolda, 
veneno en la espada

Aunque George R.R. Martin le da a este combate un enfoque diferente pues invierte los roles y los destinos de ambos combatientes. Siempre retorciendo los clásicos, yendo más allá del bien y el mal, subvirtiendo lo que el lector espera, dándosela con queso, donde más duele. Si creíamos que Robb iba a vengar al padre...¡Zasca! Si creíamos que Oberyn iba a vengar la muerte de su hermana... ¡Zasca!
Simplificando podríamos decir que hay cuatro puntos en que  podemos comparar el duelo entre Oberyn y Gregor Clegane con el de Tristán y el campeón Morolt:

El combate entre el luchador galante y ágil y el gigante celta de aspecto fiero protector de la princesa nórdica (Gregor y Cersei, unidos en la vida y en la muerte).
La presencia de una arma envenenada, tópico del amor cortés, que embrutece el duelo y el honor de los luchadores. En este caso Tristán es envenenado y Oberyen en cambio es enevenador. 
La muerte de uno de los luchadores de una brutal herida en la cabeza y el envenenamiento del vencedor del combate. En este caso se giran las tornas también y Gregor el gigante es envenenado a pesar de vencer el combate para luego convertirse en... bueno no vamos a hacer spoilers. 

Tristán y Morolt, duelo a muerte

Oberyn es tío de Trystane Martell, personaje alieno al duelo pero cuyo nombre medieval es bastante llamativo comparado con los nombres de los personajes en Dorne. El tío es un elemento importante en el mundo medieval, aunque suela ser el materno. Y Mark es el tío que lleva a Tristán a su embrollada historia con Isolda, y a la postre quien debe castigarlos por su amor. El amor es un veneno lento...


Trystane Martell y Tristán 

Terminan aquí los paralelismos entre ambos personajes e historias. Es un pequeño episodio que lógicamente tiene ecos en otras obras de ficción, pues también en La princesa prometida, la genial obra de Goldman, encontramos la lucha entre el gigante y el espadachín agil, David y Goliat, etc. Pero está claro que en el caso de Tristan y Morolt, las coincidencias estéticas de los castings nos demuestran que estamos ante un caso de referencia arquetípica en la que Martin, no podría ser de otra manera, no toma el camino fácil. Retuerce las cosas y no enfrenta a buenos y malos sino a grises contra negros (pues la Montaña, como comentamos en este magnífico texto de Flor Peralta  en el blog, es un personaje siniestro y oscuro, muy oscuro). Oberyn es un personaje con muchos más matices, un jugador que juega por jugar como dice Doran Martell quién afirma jugar para ganar. Pero esto ya lo veremos.