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Lema

Libro de Proverbios, 8 20, de la Biblia. "Yo camino por la senda de la justicia, por los senderos de la equidad."

viernes, 24 de marzo de 2017

411.-Biblioteca de Isaac Newton.-a


Luis Alberto Bustamante Robin; Jose Guillermo Gonzalez Cornejo; Jennifer Angelica Ponce Ponce; Francia Carolina Vera Valdes;  Carolina Ivonne Reyes Candia; Mario Alberto  Correa Manríquez; Enrique Alejandro Valenzuela Erazo; Gardo Francisco Valencia Avaria; Alvaro Gonzalo  Andaur Medina; Carla Veronica Barrientos Melendez;  Luis Alberto Cortes Aguilera; Ricardo Adolfo  Price Toro;  Julio César  Gil Saladrina; Ivette Renee Mourguet Besoain; Marcelo Andres Oyarse Reyes; Franco Gonzalez Fortunatti; 


Biografía.


Sir Isaac Newton fue un físico, matemático, filósofo, científico y alquimista inglés que nació el 4 de enero de 1643 y murió el 31 de marzo de 1727. Es considerado como unos de los más grandes genios de la ciencia por el establecimiento de la ley de gravitación universal y las bases de la mecánica clásica por medio de las famosas Leyes de Newton. Además, realizó importantes trabajos en el estudio de la naturaleza de la composición de la luz y la óptica, en el desarrollo de los cálculos matemáticos, especialmente en el cálculo integral y diferencial, y en el de la teoría del binomio.
La infancia de Newton fue dura. Su padre murió cuando tenía sólo tres meses, y a sus dos años, su madre se casó con otro hombre y lo envió a vivir con una abuela anciana en una granja. A los doce años se incorporó a la Escuela del Rey donde vivió con un boticario amigo de la familia. Durante los cuatro años de estadía aprovechó para nutrirse de conocimiento científico por medio de los libros del dueño de casa y de las sustancias químicas que éste disponía por su profesión.
En 1659 murió su padrastro por lo que regresó a la casa de su madre para colaborar con las tareas agrícolas, sin embargo, Newton se dio cuenta que esa no es la vida que desea llevar y volvió a los estudios, ahora en el Colegio de la Trinidad de Cambridge. Fue allí donde, gracias al maestro Barrow, Newton comenzó a potenciar todas sus capacidades. Empezó a familiarizarse con la geometría algebraica de Descartes, los principios de la óptica establecidos por Kepler y la refracción de la luz, entre muchas otras áreas de su interés.
Producto de la peste bubónica la Universidad de Cambridge cerró sus puertas por alrededor de un año y medio. El científico volvió a su casa en Woolsthorpe. Fue allí donde realizó importantes descubrimientos. Elaboró el teorema del binomio y el cálculo diferencial, luego el cálculo integral y el método para calcular las superficies encerradas en curvas como la hipérbole, y los volúmenes y de los sólidos. En este mismo período estableció los principios de la Teoría de la Gravitación y trabajó en el ámbito de la óptica y de la refracción de la luz.
Luego de ser nombrado miembro de la Sociedad Real de Londres, Newton, a sus 30 años, volvió a Universidad de Cambridge para dedicarse completamente a la ciencia. En 1664 comenzó a escribir los ‘Principia’ donde plasma sus tres leyes del movimiento, trata la problemática del movimiento de los cuerpos en medios resistentes y aborda el tema de la fuerza de gravedad en el Universo y la Naturaleza.
Luego de la publicación de su libro, Newton fue elegido miembro del parlamento de Cambridge y, más tarde, se le señaló como director de la Casa de Moneda de Inglaterra. En 1703 se le nombró presidente de la Sociedad Real de Londres y dos años más tarde la Reina Ana lo investir como "Caballero"   por sus trabajos científicos. Así pasó a ser Sir Isaac Newton.
Los aportes realizados por Newton en el área de las ciencias siguen estando completamente vigentes. Las tres leyes del movimiento, conocidas como las Leyes de Newton, son requisito básico en toda cátedra de física y sus descubrimientos son materia obligada para los conocedores de las ciencias naturales.


 

  

Escudo de armas de Issac Newton
Biblioteca Privada de Isacc Newton.



Tras su muerte en 1727, sus biblioteca y sus documentos personales, fueron heredados por una sobrina suya llamada Catherine Barton. La mayor parte de sus trabajos teológicos nunca fueron publicados ni en vida de Newton, ni tras su muerte. Algunos porque fueron escritos como parte de su estudio personal, otros no fueron publicados para proteger su reputación, ya que su publicación hubiera condenado sin duda a su autor por hereje, sobre todo por aquello de la dogma Santa Trinidad, ciertos temas de alquimia, las interpretaciones del Apocalipsis, en las que llegó a identificar a la Iglesia católica con la Bestia del Apocalipsis y otros no vieron la luz hasta muy tarde.
De hecho en los años posteriores a su muerte se publicaron las partes consideradas útiles y el resto, la mayor parte de los documentos, fueron olvidados ya que se consideró que podrían manchar el buen nombre y la fama intachable del gran sabio. Los documentos científicos de newton pasaron en 1872 a ser parte de la biblioteca de La Universidad de Cambridge, el resto lo subastó Sotheby´s, sin mucha publicidad ni interés en 1936, quedando desperdigado por el mundo.
Pero gran parte de estos escritos menos conocidos, sobre todo los alquímicos, los adquirió en esta subasta el gran economista John Maynard Keynes, quien tras estudiarlos los donó al Kings College de Cambridge, universidad a la que perteneció Isaac Newton. Multitud de otros manuscritos se encuentran en diferentes bibliotecas de Inglaterra y Estados Unidos, y los de temática teológica, muy denostados, se localizan principalmente en Israel, ya que fueron adquiridos por el erudito A.S. Yahuda quien los cedió, después del rechazo a hacerse cargo de ellos por parte de varias universidades norteamericanas, a la Universidad de Jerusalén.

Documentos personales y biblioteca.

Un análisis de todo lo que escribió Newton revela que de unas 3.600.000 palabras solo 1.000.000 se dedicaron a las ciencias, mientras que unas 1.400.000 tuvieron que ver con teología.
De el total de volúmenes de su biblioteca personal, solamente el 31% por ciento son libros de ciencia, siendo el 27 % volúmenes de teología, 8% literatura, y dentro de los científicos se cuentan ciento treinta y ocho libros exclusivamente sobre alquimia, con la que pretendía explicar como toda la materia se relaciona con el lenguaje físico de las fuerzas.

Las colección teológica y ciencias ocultas.  

Un año después de la muerte de Galileo, veía la luz otro grande de las ciencias: 
"Isaac Newton, quién ha sido  considerado una de las más grandes mentes de todos los tiempos, por su aportación a la astronomía y por explicar matemáticamente todos los entresijos del universo."

Newton no era sino un hombre de su tiempo, estudiaba la naturaleza muchas veces a través de los ojos de la religiosidad, identificando Dios y naturaleza. Para el la verdadera religión se encontraba corrompida por el tiempo y los hombres y solo podía volver a encontrarse explorando el mundo de la antigüedad, incluyendo en esta búsqueda de la fe original las investigaciones de la naturaleza. Tenía acceso a la biblioteca privada de Isaac Barlow, su predecesor en la Cátedra Lucasian, y a todas las bibliotecas de la Universidad de Cambridge, que contenían gran número de libros de ciencia. Puede ser este el motivo de que la biblioteca privada de Newton estuviera centrada en libros no científicos.

Newton alquimista.

La dedicación al estudio de la alquimia y a la teología ya no pueden tenerse hoy día como algo menor, o la otra cara de la vida de Newton. El estudio de sus manuscritos nos revela que el verdadero Newton es el alquimista y teólogo ya que de estas disciplinas nacieron los métodos y motivaciones que luego utilizó para producir los Principia. Newton dedicó grandes esfuerzos a la alquimia, como medio para entender y explorar el mundo natural y descubrir los entresijos del proyecto cósmico divino dejado por Dios y como llave para unir ciencia y religión. Esta inclinación por la alquimia formaba parte de la convicción de Newton de la existencia de un plan maestro en la naturaleza, pensando que la vía alquímica defendida por los rosacruces podía conducirle a desvelarlo, utilizó para ello muchos de los conceptos del Themis Aurea del adepto rosacruz Michael Mayar.
El mismo copió personalmente multitud de textos alquímicos antiguos, entre los que destaca el Theatrum Chemicum Britannicum de Ashmole y el ideario hermético John Dee. En los manuscritos guardados en el Museo Británico se puede ver que la dedicación de Newton a la alquimia fue muy grande, muy poco compatible con lo que hoy día llamamos ciencia. Su propio descubrimiento de la fuerza de la gravedad no constituía para el una explicación final, buscaba mas allá, siempre mas allá, causas y efectos, y por eso no se conformaba con una sola vía de investigación.
 Por medio de la alquimia buscaba la iluminación para descubrir las fuerzas que gobiernan a todos los cuerpos, mayores y menores. Newton estaba seguro de que Dios había guardado la llave de la sabiduría que da a conocer los secretos de la naturaleza en textos antiguos, pero ese conocimiento se había perdido con el paso de los milenios guardandose solo rastros y restos en las tradiciones y mitos del pasado. Era pues necesario buscar los mensajes y sabidurías ocultas. Su método para volver a recuperar el antiguo saber perdido se basaba en la experimentación y a la vez en el análisis de textos de la antigüedad, tanto alquímicos como teológicos.
Al menos desde 1675, toda la investigación de Isaac Newton se basó en un esfuerzo por integrar el conocimiento alquímico en la filosofía mecanicista. De sus papeles personales se desprende que tuvo su propio atanor, en el que trabajaba con asiduidad e incluso practicaba ritos propiciatorios en los equinoccios y los solsticios.

Newton téologo.

Una de esas doctrinas, fue el asunto de la Santisima Trinidad, doctrina contra la que escribió, tal como lo hiciera un siglo antes el martirizado Miguel Servét. Solo que Newton tuvo la precaución de no hacer público sus escritos relacionados con el tema, una de las razones es que desde 1667 fue elegido catedrático suplente en el Trinity College, y uno de los juramentos de ingreso obligaban a aceptar dicho dogma, así paradójicamente uno de los alumnos aventajados de la famosa escuela era un ferviente opositor a la doctrina trinitaria. 
Newton incluso viajó a Londres para pedirle al rey Carlos II que lo dispensara de tomar las órdenes sagradas, lo que incluía el juramento de fe en la doctrina, para evitar un choque de conciencia y al parecer su solicitud le fue concedida, por ello pudo acceder a ser catedrático en dicha universidad.
Pero nunca renunció a sus creencias, aunque estas las llevase casi secretamente, por estos motivos se entiende por qué eligió firmar con una frase al final en sus más secretos manuscritos alquímicos: como Jehová Sanctus Unus: Jehová Único Dios. Lo hizo así para evitar colocar su nombre en ellos, teniendo en cuenta que la alquimia se consideraba algo ilegal y prohibido en aquel tiempo, pero también porque de alguna manera quería dejar constancia de sus creencias. 
Y no fue por tener contactos con los unitarios, como llegó a rechazar la trinidad, el como ya vimos fue un total autodidacta. Con respecto a esta doctrina, descubrió por si mismo que no se expresaba de ninguna manera en las escrituras, la definición del dogma trinitario, no aparecía en ningún texto bíblico. Los cristianos primitivos no entendían nada ni escribieron sobre la idea de una sola substancia de Dios y Cristo, aquella idea había nacido en Nicea y se estableció definitivamente en Constantinopla en el 381, donde se añadió al Espíritu Santo.
Una de su obras mas importantes de carácter teológico fue "An Historical Account of Two Notable Corruption of Scriptures" (Una deuda histórica de dos notables corrupciones de las Escrituras), en la que denunció la manipulación que se había introducido en las escrituras sagradas al insertar textos expúreos, sobre todo en las versiones latinas, donde se cambiaron palabras y expresiones para apoyar la doctrina trinitaria. 
Newton negaba con clara contundencia el dogma de la trinidad, tomaba a Cristo como enviado de Dios pero no consustancial con el. Llegó a esta conclusión al estudiar la evolución del cristianismo en el Bajo Imperio Romano. La creencia trinitaria y la consubstancialidad de Cristo con la divinidad como ya consideramos se estableció en el año 325 d.C. en el Concilio de Nicea, convocado por el emperador Constantino. Atanasio asistió al concilio, y años después, siendo Obispo de Alejandría luchó contra la creencia de Arrio que sostenía que Jesús no era consustancial con Dios. Las creencias arrianas estaban muy extendidas y Atanasio las declaró heréticas bajo pena de muerte, cometiéndose muchas atrocidades por ello y casi eliminando de la historia a los no trinitarias. 
Se conserva incluso un manuscrito suyo para el proyecto de un libro en contra de Atanasio por sus atrocidades contra los seguidores de Arrio. Naturalmente estas creencias las mantuvo en lo mas profundo de su ser sin comentarlas mas que con unas pocas personas de confianza como en sus cartas con John Locke.
Por ello, como segunda razón para rechazar la enseñanza de la Trinidad, Newton declaró:

 "La homoousion, la famosa tesis de que el Hijo es de la misma sustancia que el Padre es ininteligible. No se entendió en el Concilio de Nicea, ni desde entonces. Lo que no se puede entender no es objeto de creencia."(Sir Isaac Newton Theological Manuscripts, pág. 17)

Newton y las profecías.

Pero no se limitó a tratar sobre el asunto de la trinidad, también tuvo fijación en los asuntos proféticos, escribió mucho sobre la interpretación de estas, sobre todo de libros proféticos, como Daniel o el Apocalipsis, pero a diferencia de grupos como los muggletonianos, el no veía su cumplimiento en su época, sino pensaba que dadas las circunstancias de su tiempo, faltaba todavía mucho para ello. 


Manuscrito perteneciente a Newton en el que hacía cálculos para el día del Fin.

En realidad Newton, tenía el convencimiento de que el tiempo del fin culminaría en una nueva era de paz y prosperidad mundial bajo el gobierno milenario del Reino de Dios. Y afirmaba que se cumplirían entonces las profecías de Miqueas 4:3 y de Isaías 2:4: 
"Tendrán que batir sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas. No alzarán espada nación contra nación, ni aprenderán más la guerra". 
Pero tal como defiende en otro documento suyo Chronology of Ancient Kingdoms Atended y Observations upon the Prophecies, Newton realizó varios cálculos sobre el "Día del Juicio Final", llegando a la conclusión de que este no sería antes del año 2060
Sus estudios científicos, alquímicos y teológicos, le hicieron apreciar la creación y el sentido que veía en todo, de tal manera que mezcló sus estudios científicos con los teológicos, pues no veía diferencia entre entender el funcionamiento de las cosas, sea grandes o pequeñas, sean leyes físicas, matemáticas, o elementos, reacciones químicas, funcionamiento natural, en todo el veía la mano de Dios. Pero no encontró en las religiones de su tiempo ninguna que cuadrara en su forma de pensar, las veía a todas como alejadas del verdadero conocimiento de Dios.
En otro texto en latín, Theologiae gentilis origines philosophicae, Newton explicaba los rasgos principales de la fe en la que el creía. Afirmó que en la antigüedad todos los pueblos adoraron muchos dioses pero que todos se podían resumir en doce, con diferentes nombres, identificados con elementos, planetas o antepasados, siendo realmente los descendientes de Noé divinizados. La fe inicial en un solo Dios creador había sido corrompida por la tendencia a la idolatría de los hombres. Newton consideraba al pueblo hebreo como al elegido por Dios para volver al monoteísmo, enviando a Moisés. 
Pero volviendo a caer de nuevo en la idolatría fue necesario un nuevo enviado, Jesucristo, quién fue creado por Dios pero de ninguna manera consustancial con Dios. Así, el estudio de los documentos escritos dejados por las antiguas culturas serviría para definir la fe original y restaurarla. Su estudio se centralizó no solo en la Biblia, sino en todos los textos sagrados que pudo encontrar, ya fueran hebreos, egipcios o babilonios.

Newton y el Templo de Salomón


El estudio de los antiguos templos era en tiempos de Newton un tema de gran importancia. Sobre todo fueron los templos egipcios y de oriente los que llamaron mas la atención, por su función como encarnaciones del cosmos o lugares reservados solo a la elite sacerdotal, centros de los misterios religiosos. Eran tenidos por ser lugares de contacto con dios, centros de la creación o puntos de descanso para la divinidad. Ademas solían representar en su interior las concepciones sobre la estructura del universo de la cultura que los construía.
 En Jerusalén , ideado por el Rey David y construido por Salomón, se erigía el templo que mas interesó a Newton y a muchos estudiosos de los siglos XVII Y XVIII y que incluso en la actualidad continúa siendo motivo de sesudos y, generalmente, muy densos discursos. Este templo realmente se construyó mas por motivos políticos que religiosos, queriendo legitimar a Jerusalén como centro religioso de Israel, porque políticamente y económicamente ya era la capital. Era un lugar de misterio, el pueblo solamente podía acceder al patio exterior y en su interior se celebraban los rituales por la elite sacerdotal.
 La roca sobre la que se erigía el Templo se consideraba el punto central a partir del que Dios había creado el mundo, la piedra de la fundación. Se construyó en el siglo X a.C. , Primer templo, destruido posteriormente por Nabuconodosor y reconstruido cerca del año 500 a.C., Segundo Templo, nuevamente destruido y vuelto a reconstruir por Herodes el Grande en el siglo I a.C. Finalmente este Tercer Templo fue arrasado en el 70 d.C. por los legionarios romanos. Actualmente el lugar se encuentra ocupado por la mezquita de la Cúpula de la Roca.
El interés de Newton por el Templo de Salomón surgió en la década de 1680 de sus análisis de las profecías bíblicas. Consideró a partir de entonces al Templo como una pieza fundamental de la historia sagrada y fuente de iluminación para comprender el plan de Dios. Preparó diferentes escritos, que nunca fueron publicados ya que hubieran sido considerados heréticos , en los que analizó minuciosamente la geometría y medidas del templo. En uno de estos textos utiliza multitud de fuentes, bíblicas e históricas, para mediante análisis filológicos y cálculos matemáticos descubrir las verdaderas funciones olvidadas del templo y sus medidas exactas, descripciones, planos y comentarios históricos.

El abismo de la memoria.


Las certidumbres religiosas de Newton no influyeron grandemente en el desarrollo y estructura del minucioso trabajo científico de los Principia, aunque sí lo alentaron. A partir de la Ilustración se comenzó a considerar a Newton como el mas grande de los genios de la ciencia, tomando por aberrante cualquiera de sus otras facetas, con lo que sus posiciones teológicas y alquímicas se olvidaron. Gran parte de este olvido lo motivó la reserva del sabio sobre sus opiniones, haberlo comentado libremente hubiera significado su expulsión segura de las instituciones académicas y posiblemente perjuicios mayores.
Existe en los últimos tiempos, de redescubrimiento de la personalidad oculta de Newton, una tendencia a explicar su compulsivo ansia de conocer culpando de ello a ser hijo póstumo. Su padre murió meses antes de su nacimiento y en su niñez se vio obligado a llamar padre a un odiado padrastro. La búsqueda del padre, divino en este caso, quién sabe si impulsó su interés por las antiguas cronologías, la alquímia, el mundo natural y su amor por la verdad, donde quiera que esta se encontrara.



Itsukushima Shrine.


  

Estudios de ocultismo de Isaac Newton.
 3 de octubre de 2021

El físico y matemático inglés Isaac Newton produjo trabajos que exploran la cronología, la interpretación bíblica (especialmente del Apocalipsis ) y la alquimia. Algo de esto podría considerarse oculto. Además, Newton se describió a sí mismo como un «filósofo natural», y su trabajo se basa en la metafísica aristotélica.

El trabajo científico de Newton puede haber sido de menor importancia personal para él, ya que puso énfasis en redescubrir la sabiduría de los antiguos. En este sentido, algunos historiadores, incluido el economista John Maynard Keynes, creen que cualquier referencia a una «cosmovisión newtoniana» como de naturaleza puramente mecánica es algo inexacta.La investigación histórica sobre los estudios ocultistas de Newton en relación con su ciencia también se ha utilizado para desafiar la narrativa del desencanto dentro de la teoría crítica.
Después de comprar y estudiar las obras alquímicas de Newton, Keynes, por ejemplo, opinó en 1942 en el tricentenario de su nacimiento que «Newton no fue el primero de la era de la razón, fue el último de los magos «. En el Período Moderno Temprano de la vida de Newton, los cultos abrazaron una visión del mundo diferente a la de siglos posteriores.
Todavía se estaban formulando distinciones entre ciencia, superstición y pseudociencia, y una perspectiva bíblica devotamente cristiana impregnaba la cultura occidental.


Investigación alquímica
Gran parte de lo que se conoce como estudios ocultistas de Isaac Newton se puede atribuir en gran medida a su estudio de la alquimia. Desde muy joven, Newton estuvo profundamente interesado en todas las formas de ciencias naturales y ciencias de los materiales, un interés que finalmente lo llevaría a algunas de sus contribuciones más conocidas a la ciencia.
Sus primeros encuentros con ciertas teorías y prácticas alquímicas fueron durante su infancia, cuando Isaac Newton, de doce años, se encontraba en el ático de una botica. Durante la vida de Newton, el estudio de la químicaestaba todavía en su infancia, por lo que muchos de sus estudios experimentales utilizaron lenguaje esotérico y terminología vaga más típicamente asociada con la alquimia y el ocultismo.
No fue hasta varias décadas después de la muerte de Newton que se llevaron a cabo experimentos de estequiometría bajo los trabajos pioneros de Antoine Lavoisier, y la química analítica, con su nomenclatura asociada, llegó a parecerse a la química moderna como la conocemos hoy. Sin embargo, el miembro contemporáneo de Newton y compañero de la Royal Society, Robert Boyle, ya había descubierto los conceptos básicos de la química moderna y comenzó a establecer normas modernas de práctica experimental y comunicación en química, información que Newton no utilizó.
Gran parte de los escritos de Newton sobre alquimia pueden haberse perdido en un incendio en su laboratorio, por lo que la verdadera extensión de su trabajo en esta área puede haber sido mayor de lo que se conoce actualmente. Newton también sufrió un colapso nervioso durante su período de trabajo alquímico, posiblemente debido a alguna forma de envenenamiento químico (tal vez por mercurio, plomo o alguna otra sustancia).
Los escritos de Newton sugieren que uno de los principales objetivos de su alquimia puede haber sido el descubrimiento de la piedra filosofal (un material que se cree que convierte los metales básicos en oro) y, quizás, en menor medida, el descubrimiento del codiciado Elixir de la vida. Según los informes, Newton creía que un árbol de Diana, una demostración alquímica que producía un «crecimiento» dendrítico de plata a partir de una solución, era evidencia de que los metales «poseían una especie de vida».

Algunas prácticas de la alquimia fueron prohibidas en Inglaterra durante la vida de Newton, debido en parte a practicantes sin escrúpulos que a menudo prometen a benefactores ricos resultados poco realistas en un intento de estafarlos. La Corona inglesa, también temiendo la posible devaluación del oro debido a la creación de oro falso, hizo que las sanciones por alquimia fueran muy severas.
En algunos casos, el castigo por alquimia no autorizada incluiría colgar en público a un delincuente en un andamio dorado mientras está adornado con oropel y otros artículos no especificados.
Necesitaba ser discreto con la alquimia, ya que la alquimia era un vector de ideas heréticas y las turbas linchaban a los herejes y la alquimia proporcionaba conocimientos técnicos sobre la falsificación de dinero. Entonces, la alquimia se consideraba peligrosa.
Newton creía que los metales vegetan, que todo el cosmos / materia está vivo y que la gravedad es causada por emisiones de un principio alquímico que él llamó salniter.
Desde la década de 1950, se ha debatido activamente la cuestión de la naturaleza y el grado de influencia de la alquimia en las principales obras de Newton, “ Principios matemáticos de la filosofía natural ” y “Óptica”. En la actualidad, la comprensión de que existe una conexión entre los puntos de vista alquímico y de las ciencias naturales de Newton se ha vuelto generalmente aceptado.
Algunos historiadores de la ciencia opinan sobre el carácter decisivo de la influencia de la alquimia, el ocultismo y el hermetismo en la teoría de las fuerzas y la gravedad. Una discusión de los estudios alquímicos de Newton tuvo un impacto significativo en la comprensión de la revolución científica.

Escritos

Debido a la amenaza de castigo y al posible escrutinio que temía por parte de sus compañeros dentro de la comunidad científica, Newton pudo haber dejado deliberadamente inédito su trabajo sobre temas alquímicos. Newton era bien conocido por ser muy sensible a la crítica, como los numerosos casos en que fue criticado por Robert Hooke, y su renuencia admitida a publicar cualquier información sustancial sobre el cálculo antes de 1693.
Un perfeccionista por naturaleza, Newton también se abstuvo de publicar material que sentía que estaba incompleto, como se evidencia en una brecha de 38 años desde la concepción del cálculo de Newton en 1666 y su publicación completa final en 1704, lo que finalmente conduciría a la infame controversia del cálculo de Leibniz-Newton.
La mayor parte de la herencia de manuscritos del científico después de su muerte pasó a John Conduitt, el esposo de su sobrina Catherine. Para evaluar los manuscritos intervino el médico Thomas Pellet, quien decidió que sólo » la Cronología de los Reinos Antiguos «, un fragmento inédito de » Principia”,» Observaciones sobre las profecías de Daniel y el Apocalipsis de San Juan «y» Preguntas paradójicas acerca de la moral y las acciones de Atanasio y sus seguidores «eran adecuadas para su publicación.
Los manuscritos restantes, según Pellet, eran «borradores inmundos del estilo profético» y no eran adecuados para su publicación. Después de la muerte de J. Conduitt en 1737, los manuscritos fueron transferidos a Catherine, quien intentó sin éxito publicar notas teológicas de su tío. Consultó con el amigo de Newton, el teólogo Arthur Ashley Sykes (1684-1756).
Sykes guardó 11 manuscritos para sí mismo, y el resto del archivo pasó a la familia de la hija de Catherine, que se casó con John Wallop, el vizconde de Lymington,. Los documentos de Sykes después de su muerte llegaron al reverendo Jeffery Ekins (muerto en 1791) y se mantuvieron en la familia de este último hasta que se presentaron en el New College de Oxford en 1872.
Hasta mediados del siglo XIX, pocos tenían acceso a la colección de Portsmouth, incluido David Brewster, un físico y biógrafo de renombre de Newton. En 1872, el quinto conde de Portsmouth transfirió parte de los manuscritos (principalmente de naturaleza física y matemática) a la Universidad de Cambridge.

En 1936, Sotheby’s subastó una colección de obras inéditas de Isaac Newton en nombre de Gerard Wallop, noveno conde de Portsmouth. Conocido como los «Documentos de Portsmouth», este material constaba de 329 lotes de manuscritos de Newton, más de un tercio de los cuales estaban llenos de contenido que parecía ser de naturaleza alquímica.
En el momento de la muerte de Newton, los herederos de Newton consideraron que este material «no era apto para su publicación» y, en consecuencia, cayó en la oscuridad hasta su resurgimiento algo sensacional en 1936.
En la subasta, muchos de estos documentos, junto con la máscara mortuoria de Newton, fueron comprados por el economista John Maynard Keynes, quien a lo largo de su vida recopiló muchos de los escritos alquímicos de Newton. Gran parte de la colección de Keynes pasó más tarde al excéntrico coleccionista de documentos Abraham Yahuda, quien fue un vigoroso coleccionista de los manuscritos originales de Isaac Newton.
Muchos de los documentos recopilados por Keynes y Yahuda se encuentran ahora en la Biblioteca Nacional y Universitaria Judía de Jerusalén. En los últimos años, varios proyectos han comenzado a recopilar, catalogar y transcribir la colección fragmentada del trabajo de Newton sobre temas alquímicos y ponerlos a disposición de forma gratuita para su acceso en línea.
Dos de ellos son el Proyecto Quimica de Isaac Newton apoyado por la Fundación Nacional de Ciencias de EE. UU. Y el Proyecto Newton apoyado por la Junta de Investigación de Artes y Humanidades del Reino Unido.. Además, la Biblioteca Nacional y Universitaria Judía ha publicado una serie de imágenes escaneadas de alta calidad de varios documentos de Newton.

La piedra filosofal

Del material vendido durante la subasta de Sotheby’s de 1936, varios documentos indican un interés de Newton en la obtención o desarrollo de la piedra filosofal. Los más notables son los documentos titulados Artephius, su libro secreto, seguido de La epístola de Juan Pontanus, donde da testimonio del libro de Artephius;
Estos son en sí mismos una colección de extractos de otra obra titulada Nicholas Flammel, Su exposición de las figuras jeroglíficas que hizo pintar sobre un arco en el patio de la iglesia de San Inocentes en París. Junto con el libro secreto de Artephius y la epístola de John Pontanus: que contiene tanto el Theoricke como el Practicke de la piedra filosofal.
Este trabajo también puede haber sido referenciado por Newton en su versión latina que se encuentra dentro del Theatrum Chemicum de Lazarus Zetzner, un volumen asociado a menudo con el Turba Philosophorum y otros manuscritos alquímicos europeos tempranos. Nicolas Flamel, uno de los sujetos de la obra antes mencionada, fue una figura notable, aunque misteriosa, a menudo asociada con el descubrimiento de la piedra filosofal, figuras jeroglíficas, formas tempranas de tarot y ocultismo.
Artephius, y su «libro secreto», también fueron temas de interés para los alquimistas del siglo XVII.
También en la subasta de 1936 de la colección de Newton estaba El epítome del tesoro de la salud escrito por Edwardus Generosus Anglicus innominatus, que vivió en Anno Domini 1562. Este es un tratado de veintiocho páginas sobre la piedra filosofal, la piedra animal o angélica, la piedra prospectiva o piedra mágica de Moisés, y la piedra vegetal o en crecimiento.

El tratado concluye con un poema alquímico.

Los Principia

Gran parte de su investigación sobre el movimiento de los cuerpos celestes estuvo influenciada por su creencia de que existe una sola fuerza invisible en funcionamiento en las órbitas de los cuerpos celestes. Newton concibió esta fuerza invisible no como oculta, sino como universal, inmutable, describible y predecible dentro del lenguaje de las matemáticas y la ley natural.
Otros filósofos de la naturaleza, sobre todo Descartes, tendieron a objetar esta noción e insistieron en cambio en que la acción dependía del contacto físico, proponiendo que los objetos celestes eran movidos por una gran cantidad de pequeñas partículas.
Algunos afirman que muchos de los descubrimientos y fórmulas matemáticas que se encuentran en la Philosophiæ Naturalis Principia Mathematica de Newton pueden vincularse, a menudo de manera muy directa, con sus estudios ocultistas y alquímicos.
El segundo libro de los Principia no ha resistido la prueba del tiempo. Gran parte del trabajo de este volumen giraba en torno a la medición de la resistencia del aire en el movimiento de péndulos y esferas. Algunos creen que el cuerpo principal de este trabajo fue, en última instancia, un esfuerzo por refutar la teoría cartesiana de los vórtices de Descartes, según la cual, el movimiento planetario se produjo mediante vórtices de fluidos giratorios que llenaban el espacio interplanetario.
Este movimiento supuestamente llevó a los planetas con ellos. Como hombre espiritual y como alquimista, Newton estaba decidido a que el movimiento de los cuerpos celestes estaba motivado por una fuerza invisible, que los fenómenos naturales estaban motivados por fuerzas espirituales, no meramente físicas.

The Key» también conocido como Newton’s Clavis

Un texto alquímico fragmentario que, en 1975, se atribuyó incorrectamente a Newton. Su autoría fue inmediatamente cuestionada por Karin Figala, y en 1988 William Newman demostró de manera concluyente que era una composición de George Starkey; este hecho se ha repetido en una docena de publicaciones desde entonces, y ningún erudito piensa ahora que la «Clave» es de Newton.

Otras obras

William R. Newman, un estudioso de la historia de la ciencia, ha recopilado muchos de los escritos alquímicos de Newton.
Los diversos cuadernos alquímicos supervivientes de Newton muestran claramente que no hizo distinciones entre la alquimia y lo que hoy consideramos ciencia. En las mismas páginas en las que encontramos las grabaciones de sus legendarios experimentos de óptica también encontramos varias recetas extraídas de fuentes arcanas.
Junto a las explicaciones sobrias de los fenómenos ópticos y físicos como la congelación y la ebullición», dice Newman, «encontramos el ‘Tridente de Neptuno’, la ‘Vara Caduceana de Mercurio’ y el ‘León Verde’, todos simbolizando sustancias alquímicas».
Determinar que muchos de los aclamados descubrimientos científicos de Newton fueron influenciados por su investigación de lo oculto y lo oscuro no ha sido la tarea más sencilla. Newton no siempre registró sus experimentos químicos de la manera más transparente. Los alquimistas eran famosos por velar sus escritos con una jerga impenetrable, y Newton empeoró las cosas al inventar símbolos y sistemas propios.
Esa es parte de la razón por la que, a pesar de la reputación de Newton, muchos de sus manuscritos todavía no se han editado e interpretado correctamente. «Están en un estado de desorden considerable», dice Newman.
Incluso cuando el texto se puede descifrar, esto solo te lleva hasta cierto punto. «Aunque podemos hacer conjeturas fundamentadas sobre su trabajo químico a partir de la lectura», dice Newman, «a menudo hay demasiadas variables en la investigación química para que sea posible predecir un resultado exacto a partir de las notas de Newton».
Así que Newman y sus colegas se propusieron repetir los experimentos que describió Newton, utilizando exactamente las mismas condiciones.

Estudios bíblicos

En un manuscrito de 1704, Newton describe sus intentos de extraer información científica de la Biblia y estima que el mundo terminaría no antes del 2060. Al predecir esto, dijo: 


«Lo menciono para no afirmar cuándo llegará el tiempo del fin. ser, sino para poner fin a las conjeturas precipitadas de hombres fantasiosos que con frecuencia predicen el tiempo del fin, y al hacerlo desacreditan las profecías sagradas tan a menudo como sus predicciones fallan «.

Estudios de Newton del Templo de Salomón
Newton estudió y escribió extensamente sobre el Templo de Salomón, dedicando un capítulo completo de La cronología de los reinos antiguos modificados a sus observaciones del templo. La principal fuente de información de Newton fue la descripción de la estructura dada en 1 Reyes de la Biblia hebrea, que él mismo tradujo del hebreo con la ayuda de diccionarios, ya que su conocimiento de ese idioma era limitado.
Además de las escrituras, Newton también se basó en varias fuentes antiguas y contemporáneas mientras estudiaba el templo. Creía que muchas fuentes antiguas estaban dotadas de sabiduría sagrada y que las proporciones de muchos de sus templos eran en sí mismas sagradas. Esta creencia llevaría a Newton a examinar muchas obras arquitectónicas de la Grecia helenística, así como fuentes romanas como Vitruvio, en una búsqueda de su conocimiento oculto.
Este concepto, a menudo denominado prisca sapientia (sabiduría sagrada y también la sabiduría antigua que fue revelada a Adán y Moisés directamente por Dios), fue una creencia común de muchos eruditos durante la vida de Newton.
Una fuente más contemporánea para los estudios de Newton sobre el templo fue Juan Bautista Villalpando, quien tan sólo unas décadas antes había publicado un influyente manuscrito titulado In Ezechielem aclaraciones y aparatos urbis, ac templi Hierosolymitani (1596-1605), en el que Villalpando comenta las visiones.
Del profeta bíblico Ezequiel, incluyendo dentro de esta obra sus propias interpretaciones y reconstrucciones elaboradas del Templo de Salomón. En su momento, el trabajo de Villalpando en el templo produjo un gran interés en toda Europa y tuvo un impacto significativo en los arquitectos y estudiosos posteriores.
Como estudioso de la Biblia, Newton estaba inicialmente interesado en la geometría sagrada del Templo de Salomón, como las secciones áureas, las cónicas, las espirales, la proyección ortográfica y otras construcciones armoniosas, pero también creía que las dimensiones y proporciones representaban más.
Señaló que las medidas del templo dadas en la Biblia son problemas matemáticos, relacionados con soluciones para{\ Displaystyle \ pi}\Pi y el volumen de un hemisferio,{\ Displaystyle V = (2/3) \ pi r ^ {3}}V = (2/3) \ pi r ^ {3}y, en un sentido más amplio, que eran referencias al tamaño de la Tierra y al lugar y proporción del hombre con respecto a ella.

Newton creía que el templo fue diseñado por el rey Salomón con ojos privilegiados y guía divina. Para Newton, la geometría del templo representaba más que un plano matemático, también proporcionaba una cronología del marco temporal de la historia hebrea. Fue por esta razón que incluyó un capítulo dedicado al templo dentro de La cronología de los reinos antiguos enmendados, una sección que inicialmente puede parecer no relacionada con la naturaleza histórica del libro en su conjunto.
Newton sintió que así como los escritos de los antiguos filósofos, eruditos y figuras bíblicas contenían en ellos una sabiduría sagrada desconocida, lo mismo podía decirse de su arquitectura. Creía que estos hombres habían escondido sus conocimientos en un complejo código de lenguaje simbólico y matemático que, al ser descifrado, revelaría un conocimiento desconocido de cómo funciona la naturaleza.
En 1675, Newton anotó una copia de Maná, una disquisición de la naturaleza de la alquimia, un tratado anónimo que le había dado su colega, el erudito Ezekiel Foxcroft. En su anotación, Newton reflexionó sobre sus razones para examinar el Templo de Salomón escribiendo:

Esta filosofía, tanto especulativa como activa, no solo se encuentra en el volumen de la naturaleza, sino también en las sagradas escrituras, como en Génesis, Job, Salmos, Isaías y otros. Con el conocimiento de esta filosofía, Dios hizo de Salomón el filósofo más grande del mundo.
Durante la vida de Newton, hubo un gran interés en el Templo de Salomón en Europa, debido al éxito de las publicaciones de Villalpando, y aumentado por la moda de grabados detallados y modelos físicos presentados en varias galerías para la vista del público. En 1628, Judah Leon Templo produjo un modelo del templo y los alrededores de Jerusalén, que fue popular en su día.
Alrededor de 1692, Gerhard Schott produjo un modelo muy detallado del templo para su uso en una ópera en Hamburgo compuesta por Christian Heinrich Postel. Este inmenso modelo de 13 pies de alto (4.0 m) y 80 pies de ancho (24 m) se vendió más tarde en 1725 y se exhibió en Londres ya en 1723, y luego se instaló temporalmente en el London Royal Exchange.de 1729 a 1730, donde se pudo ver por media corona.
El trabajo más completo de Isaac Newton sobre el templo, que se encuentra en La cronología de los reinos antiguos enmendados, se publicó póstumamente en 1728, lo que solo aumentó el interés público en el templo.

Interpretaciones de la profecía de Newton
Newton se consideraba a sí mismo como uno de un grupo selecto de personas que fueron especialmente elegidas por Dios para la tarea de comprender las escrituras bíblicas. Creía firmemente en la interpretación profética de la Biblia y, como muchos de sus contemporáneos en la Inglaterra protestante, desarrolló una fuerte afinidad y una profunda admiración por las enseñanzas y obras de Joseph Mede.
Aunque nunca escribió un cuerpo coherente de trabajo sobre profecía, la creencia de Newton lo llevó a escribir varios tratados sobre el tema, incluida una guía inédita para la interpretación profética titulada Reglas para interpretar las palabras y el lenguaje en las Escrituras. En este manuscrito detalla los requisitos necesarios para lo que él consideraba la interpretación adecuada de la Biblia.
Además, Newton pasaría gran parte de su vida buscando y revelando lo que podría considerarse un Código de la Biblia. Puso mucho énfasis en la interpretación del Libro de Apocalipsis, escribiendo generosamente sobre este libro y siendo autor de varios manuscritos que detallan sus interpretaciones. A diferencia de un profeta en el verdadero sentido de la palabra, Newton se basó en las Escrituras existentes para profetizar para él, creyendo que sus interpretaciones dejarían las cosas claras frente a lo que él consideraba «tan poco entendido».
En 1754, 27 años después de su muerte, el tratado de Isaac Newton, Un relato histórico de dos corrupciones notables de las Escrituras se publicaría, y aunque no argumenta ningún significado profético, sí ejemplifica lo que Newton consideró ser solo un malentendido popular de las Escrituras.
Aunque el enfoque de Newton de estos estudios no podría considerarse un enfoque científico, escribió como si sus hallazgos fueran el resultado de una investigación basada en evidencia.

2060
A finales de febrero y principios de marzo de 2003, una gran cantidad de atención de los medios circuló en todo el mundo en relación con documentos en gran parte desconocidos e inéditos, evidentemente escritos por Isaac Newton, lo que indica que creía que el mundo terminaría no antes de 2060. La historia obtuvo grandes cantidades de información.
Interés público y llegó a la portada de varios periódicos de amplia distribución, incluido el Daily Telegraph del Reino Unido, el National Post de Canadá, Maariv y Yediot Aharonot de Israel, y también apareció en un artículo en la revista científica Canadian Journal of History. Las historias de televisión e Internet en las siguientes semanas aumentaron la exposición y, en última instancia, incluirían la producción de varios documentales centrados en el tema de la predicción de 2060 y algunas de las creencias y prácticas menos conocidas de Newton.
Los dos documentos que detallan esta predicción se encuentran actualmente en la Biblioteca Nacional y Universitaria Judía en Jerusalén. Se creía que ambos fueron escritos hacia el final de la vida de Newton, alrededor de 1705, un período de tiempo más notablemente establecido por el uso del título completo de Sir Isaac Newton en partes de los documentos.
Estos documentos no parecen haber sido escritos con la intención de ser publicados y Newton expresó una fuerte aversión personal por las personas que proporcionaron fechas específicas para el Apocalipsis simplemente por un valor sensacional. Además, en ningún momento proporciona una fecha específica para el fin del mundo en ninguno de estos documentos.
Para comprender el razonamiento detrás de la predicción de 2060, se debe tener en cuenta una comprensión de las creencias teológicas de Newton, en particular sus aparentes creencias antitrinitarias y sus puntos de vista protestantes sobre el papado. Ambos son esenciales para sus cálculos, que en última instancia proporcionarían el marco de tiempo de 2060.

Consulte las opiniones religiosas de Isaac Newton para obtener más detalles.

El primer documento, que forma parte de la colección de Yahuda, es una pequeña carta, en el reverso de la cual está escrito al azar con la mano de Newton:

Prop. 1. Los 2.300 días proféticos no comenzaron antes del surgimiento del cuerno pequeño del macho cabrío.

2 Aquellos días no comenzaron después de la destrucción de Jerusalén y el Templo por los romanos d. C. 70.

3 Los tiempos y la mitad de un tiempo no comenzaron antes del año 800 en que comenzó la supremacía de los Papas.

4 No comenzaron después de la re na de Gregorio VII. 1084

5 Los 1290 días no comenzaron antes del año 842.

6 No comenzaron después del reinado del Papa Greg. 7º. 1084

7 La diferencia entre los días 1290 y 1335 son partes de las siete semanas.

Por lo tanto, los 2300 años no terminan antes del año 2132 ni después de 2370. Los tiempos y la mitad del tiempo no terminan antes de 2060 ni después de Los 1290 días no comienzan antes de 2090 ni después de 1374

La segunda referencia a la predicción de 2060 se puede encontrar en un folio, en el que Newton escribe:

Entonces el tiempo tiempos y medio tiempo son 42 meses o 1260 días o tres años y medio, comparando doce meses con un año y 30 días con un mes como se hizo en el Calendario del año primitivo. Y los días de las Bestias de corta vida se ponen por los años de los reinos vividos, el período de 1260 días, si data de la conquista completa de los tres reyes AC 800, terminará AC 2060.

Puede terminar más tarde, pero no veo ninguna razón para que termine antes. Menciono esto no para afirmar cuándo será el tiempo del fin, sino para poner fin a las conjeturas temerarias de los hombres fanáticos que predicen con frecuencia el tiempo del fin, y al hacerlo desacreditan las profecías sagradas tan a menudo como sea posible.

Sus predicciones fallan. Cristo viene como ladrón en la noche, y no nos corresponde a nosotros saber los tiempos y
Claramente, la predicción matemática de Newton del fin del mundo se deriva de su interpretación no solo de las Escrituras, sino también de su punto de vista teológico con respecto a fechas y eventos cronológicos específicos tal como los vio.
Newton puede no haberse referido al evento posterior a 2060 como un acto destructivo que resultó en la aniquilación del globo y sus habitantes, sino más bien uno en el que creía que el mundo, como él lo veía, iba a ser reemplazado por uno nuevo basado en sobre una transición a una era de paz divinamente inspirada.
En la teología cristiana e islámica, este concepto a menudo se conoce como La Segunda Venida de Jesucristo y el establecimiento del Reino de Dios en la Tierra. En un manuscrito separado, Isaac Newton parafrasea Apocalipsis 21 y 22 y relata los eventos posteriores a 2060 escribiendo:
Un cielo nuevo y una tierra nueva. La Nueva Jerusalén desciende del cielo preparada como una Novia adornada para su esposo. La cena de bodas. Dios habita con los hombres enjuga todas las lágrimas de sus ojos, les da de ti fuente de agua viva y crea todas las cosas delgadas, diciendo: Hecho está. La gloria y la felicidad de la Nueva Jerusalén está representada por un edificio de oro y gemas iluminado por la gloria de Dios y el Cordero y regado por el río del Paraíso en las orillas del cual crece el árbol de la vida.
A esta ciudad los reyes de la tierra traen su gloria y la de las naciones y los santos reinan por los siglos de los siglos.

2016
Para conocer la visión de Newton de 2016 según sus contemporáneos, consulte Puntos de vista religiosos de Isaac Newton

Cronología de Newton

Isaac Newton escribió extensamente sobre el tema histórico de la cronología. En 1728 La cronología de los reinos antiguos modificada, se publicó una composición de aproximadamente 87.000 palabras que detalla el surgimiento y la historia de varios reinos antiguos. La fecha de publicación de este trabajo ocurrió después de su muerte, aunque la mayoría había sido revisada para su publicación por el propio Newton poco antes de su muerte.
Como tal, este trabajo representa una de sus últimas publicaciones conocidas revisadas personalmente. En algún momento alrededor de 1701 también produjo un tratado inédito de treinta páginas titulado «El original de las monarquías» que detalla el surgimiento de varios monarcas a lo largo de la antigüedad y los remonta a la figura bíblica de Noé.
La escritura cronológica de Newton es eurocéntrica, y los primeros registros se centran en Grecia, Anatolia, Egipto y el Levante. Muchas de las fechas de Newton no se correlacionan con el conocimiento histórico actual. Si bien Newton menciona varios eventos prehistóricos que se encuentran dentro de la Biblia, la fecha histórica real más antigua que proporciona es 1125 a.
C. En esta entrada menciona a Mephres, un gobernante del Alto Egipto desde los territorios de Syene a Heliópolis, y su sucesor Misphragmuthosis. Sin embargo, durante el año 1125 a.C., ahora se entiende que el faraón de Egipto era Ramsés IX.
Aunque algunas de las fechas que Newton proporciona para varios eventos son precisas según los estándares del siglo XVII, la arqueología como una forma de ciencia moderna no existía en la época de Newton. De hecho, la mayoría de las fechas concluyentes que cita Newton se basan en las obras de Herodoto, Plinio, Plutarco, Homero y varios otros historiadores, autores y poetas clásicos;
Ellos mismos a menudo citan fuentes secundarias y registros orales de fecha incierta. El enfoque de Newton a la cronología se centró en recopilar información histórica de varias fuentes encontradas a lo largo de la antigüedad y catalogarlas de acuerdo con su fecha apropiada según su comprensión contemporánea, estándares y material de origen disponible.

La Atlántida de Newton

En La cronología de los reinos antiguos modificada, se encuentran varios pasajes que mencionan directamente la tierra de la Atlántida. El primero de esos pasajes forma parte de su Crónica corta, que indica su creencia de que el Ulises de Homero abandonó la isla de Ogigia en 896 a. C. En la mitología griega, Ogygia fue el hogar de Calipso, la hija de Atlas.(de quien se nombró la Atlántida).
Algunos eruditos han sugerido que Ogygia y Atlantis están conectados localmente, o posiblemente la misma isla. Según sus escritos, parece que Newton pudo haber compartido esta creencia. Newton también enumera a Cadis o Cales como posibles candidatos para Ogygia, aunque no cita sus razones para creerlo.

Newton y las sociedades secretas

Isaac Newton a menudo se ha asociado con varias sociedades secretas y órdenes fraternales a lo largo de la historia. Debido a la naturaleza reservada de tales organizaciones, la falta de material publicitario de apoyo y los motivos dudosos para afirmar la participación de Newton en estos grupos, es difícil establecer su membresía real en una organización específica, incluso considerando que supuestamente hay una serie de edificios masónicos que se han dedicado en su honor.
Independientemente de su propia condición de miembro, Newton era un conocido asociado de muchas personas que a menudo han sido etiquetadas como miembros de varios grupos esotéricos. No está claro si estas asociaciones fueron el resultado de que él fue un erudito bien establecido y prominentemente publicitado, un miembro temprano y presidente en funciones de la Royal Society (1703-1727), una figura prominente del Estado y Maestro de la Casa de la Moneda, un reconocido Caballero, o si Newton realmente buscaba ser miembro activo de estas organizaciones esotéricas él mismo.
Teniendo en cuenta la naturaleza y la legalidad de las prácticas alquímicas durante su vida, así como su posesión de diversos materiales y manuscritos relacionados con la investigación alquímica, es muy posible que Newton haya sido miembro de un grupo de pensadores y colegas de ideas afines. El nivel organizado de este grupo (si es que existió alguno), el nivel de su secreto, así como la profundidad de la participación de Newton dentro de ellos, sigue sin estar claro.
Aunque Newton fue considerado en gran medida una personalidad solitaria y no propensa a socializar, durante su vida ser miembro de «Sociedades» o «Clubes» fue una forma muy popular de redes interpersonales. Teniendo en cuenta su estimada posición social, es probable que Newton hubiera tenido al menos algún contacto con tales grupos en varios niveles.
Sin duda, fue miembro de la Royal Society of London para la mejora del conocimiento natural y de la Spalding Gentlemen’s Society, sin embargo, estas se consideran sociedades científicas, no sociedades esotéricas.. El estatus de miembro de Newton dentro de cualquier sociedad secreta en particular sigue siendo verificablemente alusivo y en gran medida especulativo, sin embargo, todavía se presta al sensacionalismo popular.

Newton y los Rosacruces

Quizás el movimiento que más influyó en Isaac Newton fue el rosacrucianismo. Aunque el movimiento rosacruz había causado mucho entusiasmo dentro de la comunidad académica europea a principios del siglo XVII, cuando Newton alcanzó la madurez, el movimiento se había vuelto menos sensacionalista. Sin embargo, el movimiento rosacruz todavía tendría una profunda influencia en Newton, particularmente en lo que respecta a su trabajo alquímico y pensamiento filosófico.
La creencia rosacruz de ser especialmente elegidos por la capacidad de comunicarse con ángeles o espíritus se refleja en las creencias proféticas de Newton. Además, los Rosacruces proclamaron tener la capacidad de vivir para siempre mediante el uso del elixir vitae y la capacidad de producir cantidades ilimitadas de tiempo y oro mediante el uso de la piedra filosofal., que afirmaron tener en su poder.
Como Newton, los rosacruces eran profundamente religiosos, declaradamente cristianos, anticatólicos y muy politizados. Isaac Newton tendría un profundo interés no solo en sus búsquedas alquímicas, sino también en su creencia en las verdades esotéricas del pasado antiguo y la creencia en individuos iluminados con la capacidad de obtener una visión de la naturaleza, el universo físico y el reino espiritual.

En el momento de su muerte, Isaac Newton tenía 169 libros sobre el tema de la alquimia en su biblioteca personal, y se creía que tenía muchos más libros sobre este tema durante sus años en Cambridge, aunque pudo haberlos vendido antes de mudarse a Londres en 1696. Para su época, la suya fue considerada una de las mejores bibliotecas alquímicas del mundo.
En su biblioteca, Newton dejó una copia personal con muchas anotaciones de La fama y confesión de la fraternidad RC, de Thomas Vaughan, que representa una traducción al inglés de Los Manifiestos Rosacruces. Newton también poseía copias de Themis Aurea y Symbola Aurea Mensae Duodecium por el erudito alquimista Michael Maier., ambos de los cuales son importantes libros tempranos sobre el movimiento rosacruz.
Estos libros también fueron ampliamente comentados por Newton.
La propiedad de Newton de estos materiales de ninguna manera denota pertenencia a ninguna orden rosacruz temprana. Además, teniendo en cuenta que sus investigaciones alquímicas personales se centraron en descubrir materiales que los Rosacruces profesaban poseer ya mucho antes de que él naciera, a algunos les parecería que excluye a Newton de su membresía.
Sin embargo, en términos religiosos, el hecho de que un santo pudiera haber ‘encontrado a Dios’ no excluiría a otros de la búsqueda, todo lo contrario. La Orden Antigua y Mística Rosae Crucis siempre ha reclamado a Newton como frater. Durante su propia vida, Newton fue «acusado» abiertamente de ser rosacruz, al igual que muchos miembros de la Royal Society.
Aunque no se sabe con certeza si Isaac Newton era de hecho un rosacruz, y nunca se identificó públicamente como tal, por sus escritos parece que pudo haber compartido muchos de sus sentimientos y creencias.

Referencias
Keynes, JM, ‘Newton, el hombre’; Actas de las celebraciones del tricentenario de Newton de la Royal Society, 15-19 de julio de 1946; Prensa de la Universidad de Cambridge (1947)

Josephson-Storm, Jason (2017). El mito del desencanto: magia, modernidad y nacimiento de las ciencias humanas. Prensa de la Universidad de Chicago. pp. 43 y Capítulo 2, passim. ISBN 978-0-226-40336-6.

Los manuscritos de Newton proporcionan evidencia de que él pensó mucho en la alquimia como emblemática de una explicación puramente científica de la naturaleza y, de hecho, estuvo profundamente involucrado en concebir la alquimia como espiritual». F. Calian, «Algunas controversias modernas sobre la historiografía de la alquimia» en Annual of Medieval Studies en CEU (2010), 186.

Pérdida, María (2017). Isaac el alquimista: secretos de Isaac Newton. Somerville, MA: Candlewick Press. ISBN 978-0763670634.

Su alquimia no puede verse únicamente en relación con sus experimentos químicos, sino que también fue un vínculo entre sus creencias religiosas y sus objetivos científicos». Karin Figala, «Newton’s Alchemy», en The Cambridge Companion to Newton, ed. I. Bernard Cohen y George Edwin Smith (Cambridge:

Cambridge University Press, 2004), 375.

Nova: Los secretos oscuros de Newton. NOSOTROS: PBS. 2005.

Alfred Rupert Hall, Isaac Newton: Perspectivas del siglo XVIII, Oxford University Press, 1999, p. 175. ISBN 0-19-850364-4.

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Iliffe 1998, págs. 137-158.

Para obtener más información sobre el archivo de Newton, consulte.

Дмитриев 1999, págs. 7-8.

Newman, William R. (5 de abril de 2007). «Newton y la alquimia». Proyecto Quimica de Isaac Newton. Archivado desde el original el 7 de agosto de 2007. Consultado el 12 de agosto de 2007.

Gleick, James (2004). Isaac Newton. Libros antiguos. pag. 188. ISBN 978-1-4000-3295-2.

https://psicologosenlinea.net/13994-estudios-de-ocultismo-de-isaac-newton.html



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